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El plan de reestructuración de sucursales de BBVA de Francisco González planea dejar Oficinas con sólo dos empleados desde las 12:00 de la mañana

Enero 16, 2017
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Control de costes. Esta es la frase de moda de todos los dirigentes de entidades financieras que se traslada en un cierre de Oficinas que seguirá en este 2017 y el resto de años. La realidad es que no es un capricho: el sistema bancario español parte de una estructura sobredimensionada, con muchas más Sucursales que la mayoría de los países de la Unión Europea, y -con un momento como el actual con tipos de interés negativos en muchos productos y sin un número elevado de concesión de préstamos personales e hipotecas-, muchas de ellas pierden dinero.

Por todo ello, la reestructuración y ahorro de costes es algo lógico. Pero algunos métodos y consecuencias no lo son. Por ejemplo, el cierre de Oficinas de Abanca, la entidad financiera con más Oficinas en Galicia, ha dejado a muchas localidades con una población de avanzada edad sin Sucursal en su pueblo. Igualmente, la masificación de muchas de las Oficinas urbanas está desplomando las ratios de servicio llevando a cifras de oficinas que sobre el papel tienen que atender incluso a más de 6.000 clientes. Pero, los cambios no se limitarán a cerrarlas, ya que como planea BBVA, también se puede ahorrar disminuyendo el personal de las que sigan abiertas. Un problema para el cliente, pero también para los propios empleados.

Riesgo de incumplimiento el protocolo de Riesgos Laborales

La nueva Oficina tipo de la entidad presidida por Francisco González -que reduce el horario de caja-, tendrá sólo tres empleados (dos indefinidos y uno temporal). A partir de las 12:00 horas quedan tan sólo dos empleados en la misma. Esto no sólo significa una enorme pérdida de calidad y atención a sus clientes, también serios problemas si alguno de los dos empleados tiene, por ejemplo, un problema de salud que le obligue a abandonar su Oficina o no acudir a su puesto de trabajo.

De hecho, tal y como ya han denunciado fuentes sindicales del BBVA, en el caso de que una Oficina se quedara con tan sólo un empleado se incumpliría el protocolo de Riesgos Laborales que deben tener las oficinas de una sola persona y que, por definición, es distinto y especial. Esta eventualidad podría llevar en caso de que se produjera una incidencia a que se pudiera denunciar esta eventualidad ante Inspección de Trabajo por el riesgo al que se sometería al empleado por incumplimiento de las medidas de seguridad. Todo ello por llevar al máximo el ahorro en sueldos de los empleados de Oficina mientras que los directivos que las diseñan -como Francisco González que ganó 2,77 millones de euros en efectivo y otros 1,1 millones de euros en 238.412 acciones, sólo en el primer semestre de 2016-, mantienen con sus sueldos millonarios.