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LAS CUENTAS DEL INSTITUTO CERVANTES AL DESCUBIERTO (I)
Presidido por Carmen Caffarel

El organismo para la promoción de la lengua española cometió repetidas irregularidades contables

Julio 14, 2010

Sus cuentas de 2008 reflejan diversas formas de operar que no se ajustan al Plan General de Contabilidad Pública

No realizó provisiones por insolvencias a deudores que habían excedido el periodo de pago

Incumplió las normas contables en el registro de ingresos y gastos


El Instituto Cervantes es la institución pública creada por España en 1991 para la promoción y la enseñanza de la lengua española y para la difusión de la cultura española e hispanoamericana, aunque dependiente del Ministerio de Educación, con su presencia en los cinco continentes hace que muchas partidas también procedan del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Por todo ello la importancia de sus cuentas anuales, las cuales reflejan una serie de irregularidades, no propias de un organismo público como es el presidido por Carmen Caffarel.

Contabilidad irregular

Así en cómo se refleja en la auditoría de las cuentas de 2008, se detectaron diversas formas de operar que no se ajustaban a lo dispuesto en el Plan General de Contabilidad Pública. Así, dentro del activo circulante se detectó la existencia de deudores con una antigüedad superior a trece meses, por importe de 31.499 euros, sin que se hubiera dotado la provisión por insolvencias prevista en el Plan General de Contabilidad Pública para los Seguimiento de las recomendaciones al Instituto Cervantes realizadas en el ejercicio 2001 sobre casos de créditos potencialmente incobrables en operaciones propias de la actividad habitual.

La forma de operar con la provisión para riesgos y gastos fue objeto de un cambio de criterio en 2008, sin que ello se explicara en la memoria integrante de las cuentas anuales. Además, debido al incorrecto uso de la cuenta “ingresos extraordinarios” como cuenta de abono de la provisión, 326.674 euros contabilizados en el apartado “ganancias e ingresos extraordinarios” correspondían al de “otros ingresos de gestión ordinaria”, afectando a los distintos márgenes de la cuenta del resultado económico patrimonial. También se detectó que, por la forma de registrar los cargos en la provisión cuando se resuelve un litigio, la cuenta del resultado económico patrimonial estaba sobrevalorada, tanto en ingresos como en gastos, en al menos 131.745 euros.

Incumplimientos de principios contables

También se advirtió el incumplimiento de varios principios contables en relación con el registro de gastos e ingresos. En primer lugar, el principio de devengo no se seguía por la mayor parte de los centros a la hora de contabilizar los gastos corrientes y los ingresos por matrículas. Respecto al principio de uniformidad, las operaciones en una moneda distinta del euro se registraron de forma diferente según quedasen -o no- pendientes de pago o cobro a 31 de diciembre. Por último, el reconocimiento de los ingresos por matrículas se efectuó, con carácter general, por su importe neto, sin adecuarse por tanto a al principio de no compensación, situación que también se producía con los patrocinios recibidos en al menos quince centros.

El Instituto Cervantes contabilizó 83.423 euros de ingresos por patrocinios dentro de los “ingresos por prestaciones de servicios”, en lugar de en los “ingresos accesorios y otros de gestión corriente”

Todo un ejemplo para una institución que es el buque insignia de la lengua española en el mundo.