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El próximo sábado 31se celebra en la Iglesia de Santa Ana la ceremonia de investidura de nuevos caballeros y damas de la Orden Constantiniana de San Jorge

El ocaso del infante don Carlos: afectado de una grave enfermedad neuronal degenerativa, ya no asiste a estos eventos y tampoco su esposa, la princesa Ana de Orleans

Mayo 11, 2014

Se le vio por última vez el pasado 6 de marzo cuando fue recibido por su primo hermano el rey don Juan Carlos en el palacio de la Zarzuela para la entrega a Borja Prado y Álvarez de Eulate, hijo de Manuel Prado y Colón de Carvajal, del premio Fondena

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En Barcelona los caballeros de la Orden Constantiniana de San Jorge, de la casa real de las Dos Sicilias, a la que pertenece el Ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, ya desempolvan sus capas y sus insignias para la próxima ceremonia de investidura de nuevos caballeros y damas que tendrá lugar el sábado 31 de mayo en la iglesia de Santa Ana a la que seguirá un ágape a 90 euros el cubierto en el aristocrático Círculo Ecuestre. Allí estará una notable representación de la buena sociedad catalana, en un acto al que no faltarán el duque de Huescar, primogénito de Cayetana de Alba, el duque de Hornachuelos y otros títulos el reino, y que estará presidido por el príncipe Pedro, duque de Noto e hijo mayor del infante don Carlos, y su esposa Sofía Landaluce como máximos representantes de los Borbones de las Dos Sicilias.

Hace ya años que el infante, afectado de una grave enfermedad neuronal degenerativa, ya no asiste a estos eventos y en esta ocasión tampoco lo hará su esposa, la princesa Ana de Orleans. A don Carlos, ya en el ocaso de la conciencia, lo vimos en público por última vez el pasado 6 de marzo cuando fue recibido por su primo hermano el rey don Juan Carlos en el palacio de la Zarzuela para la entrega a Borja Prado y Álvarez de Eulate, hijo de Manuel Prado y Colón de Carvajal, del premio Fondena que es un fondo de protección de la naturaleza cuyo patronato preside el infante a título honorífico. Un encuentro sin duda triste para el rey Juan Carlos I que fue su compañero de juegos y de estudios infantiles en el Colegio de Las Jarillas, y que siempre ha tenido en él a un aliado discreto y fiel que en todo momento ha mantenido el bajo perfil que se requiere desde Zarzuela. Por ello, algunos de sus hijos, en particular Cristina y su esposo Pedro López-Quesada y el duque de Noto, se cuentan entre los amigos más cercanos de los príncipes de Asturias y de la infanta Cristina.

Siempre con la aquiescencia de la Zarzuela

Dada la precaria salud del infante, su hijo don Pedro es quien a todos los afectos dirige la casa real de las Dos Sicilias, y quien se ocupa de las órdenes dinásticas que está intentando relanzar con esmero especialmente tras su reconciliación con su primo y hasta ahora opositor dinástico, el duque de Castro, que ha posibilitado un reencuentro entre dos ramas familiares tristemente enfrentadas desde 1960. Los Borbón Dos Sicilias siempre han tomado en gran consideración su buena relación con la Zarzuela y nunca han dado un paso sin antes consultar con “la Casa”. Tanto es así que cuando don Pedro decidió otorgar a su hijo Jaime el ducado de Capua antes prefirió consultarlo con el rey, y se cuenta que cuando el joven Jaime entró en la Orden de Alcántara no lo hizo como Alteza Real sino como Excelentísimo Señor por una indicación de don Felipe.

Pues no parece gustar en Zarzuela que haya Borbones que sean Alteza real en circulación más allá de la familia real estricta. Por otra parte, don Pedro es también quien ha tomado el relevo en la actividad empresarial de su padre, cuyo nombre quedó manchado por la quiebra de Viajes Marsans, aunque cuando se le llamó a declarar su yerno, Pedro López-Quesada, adujo su enfermedad neurológica para ahorrarle el mal trago de pasar por los Juzgados. Desde entonces, don Carlos ha ido abandonando sus numerosos cargos en consejos de administración de empresas como Petróleos SAU, la inmobiliaria Urbis, la financiera Diana capital, el holding alemán ThyssenKrupp, la compañía estatal Iberpistas, o CEPSA en la que cesó en noviembre de 2013. Pero el duque de Noto ya está al cargo de la explotación agraria y cinegética de la Finca familiar “La Toledana”, en la provincia de Ciudad Real, a través de la empresa Agro cinegética Borbón S.L. de la que es administrador único, y está vinculado a empresas como Agrocinegética San Huberto, Argasol Desarrollos Energéticos, Gesytec Ingenieros, Gubel SL (que cuenta con el 50% el capital de la poderosa Prosegur), Prorevosa, Rural Advices, Hispaninver, Carrizal de Arriba, o Turolense Forestal.  

Buscando a la próxima novia del príncipe Henry

Y mientras don Carlos va perdiendo facultades frente a su madre la infanta Alicia, que a sus 96 años se mantiene todavía regia a pesar de ser una de las decanas de la realeza europea, en Dinamarca la princesa heredera Mary y sus hijos los príncipes Christian e Isabella asistían el viernes pasado a la semifinal del festival de Eurovisión aprovechando para visitar las instalaciones y para encontrarse con varios de los participantes, como el representante danés Basim, antes de la gran gala a la que Mary asistirá en compañía de su esposo el príncipe heredero Federico. Un gesto simpático de los herederos que en estos días celebran sus diez años de casados, y que da testimonio del deseo de la corona danesa de que los príncipes y sus hijos se familiaricen lo más posible con sus futuras responsabilidades y se hagan presentes en todas las esferas de la vida del país.

Entre tanto en Inglaterra la pregunta es quien será la próxima novia del príncipe Harry tras su extraña ruptura con Cressida Bonas, achacada oficialmente a una cuestión monetaria; en Bucarest la princesa María, hija del rey Miguel, recibe la Gran Cruz de la Orden de la Corona de Rumania; y en España este miércoles día 14 se celebra el 42 aniversario de la gran boda de Atenas de don Juan Carlos y doña Sofía sin que de nuevo haya previsto acto alguno, y tan sólo ocho días después don Felipe y doña Letizia cumplirán sus diez años de casados. ¿Cómo lo celebrarán?

Ricardo Mateos