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Relegado a un puesto burocrático

El ´número dos´ de la Policía obliga al comisario del ´Faisán´ a pedir un cambio de destino

Noviembre 29, 2013
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El comisario Enrique Pamiés, condenado por revelación de secretos en el ‘caso Faisán’, dejará en los próximos días su actual puesto al frente de Jefatura Provincial de Huesca. Su próximo destino será la Secretaría General del Cuerpo en Aragón. El cambio le retira de cualquier responsabilidad operativa y le relega a un puesto de intendencia, en el tercer nivel de la Jefatura aragonesa.

Tras el fallo de la Audiencia Nacional, el ministro del Interior aseguró que no adoptaría medidas contra Pamiés y el inspector José María Ballesteros, también condenado, hasta que no hubiera una resolución en firme del Tribunal Supremo. ¿Cómo se explica entonces el destierro de Pamiés? En contra de lo que pudiera parecer, el cambio no está directamente relacionado con la condena. El director adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino, ha querido premiar con el cargo de comisario provincial de Huesca a su amigo Fernando Pascual, un comisario oriundo de esa provincia que hasta ahora mandaba la Brigada de Seguridad Ciudadana de la capital aragonesa.

Situación incómoda

Hace unos días, Pamiés recibió una llamada de un mando de la División de Personal comunicándole que tenía que solicitar el cambio a Zaragoza. Su situación en el Cuerpo tras la condena hacía difícil que se pudiera revolver ante la maniobra. Tanto el entorno del director general, Ignacio Cosidó, como el de Jorge Fernández Díaz, les sitúan fuera de la decisión. Un portavoz oficial de Interior alega que el ministro no debe inmiscuirse en decisiones de tipo “burocrático” en la Policía.

La Audiencia Nacional considera a Enrique Pamiés el responsable del ‘chivatazo’ a una red de extorsión de ETA en mayo de 2006. Según la sentencia, él habría dado instrucciones al dueño del bar Faisán, Joseba Elosúa, a través de un teléfono entregado por Ballesteros. El fallo, sin embargo, absuelve a ambos del delito de colaboración con ETA. Es más, asegura que si lo hicieron fue movidos por el único interés de acabar de una vez por todas con la violencia terrorista. El ‘chivatazo’ se produjo en el arranque del proceso de paz emprendido por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en su primera legislatura.

Cincuenta comandos desarticulados

Pamiés estuvo destinado treinta años en la lucha antiterrorista. Durante ese periodo participó en la desarticulación de 50 comandos. Cuando se produjo el ‘chivatazo’ era jefe superior de Policía en Euskadi, pero al poco de llegar el PP a Moncloa fue enviado a Huesca, una comisaría sin apenas dotación ni actividad. Se da la circunstancia de que ese fue el destino al que el Gobierno del PSOE envió en 2004 a Eugenio Pino, el mando que ha decidido “esconder” a Pamiés en un puesto burocrático en Zaragoza.

Pedro Águeda