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El ex secretario de organización popular en Pontevedra ratificó la semana pasada ante el juez Ruz la veracidad de un apunte de los papeles de Bárcenas

El número dos de la Gürtel, Pablo Crespo, ingresó en el PP gallego avalado por la firma de Mariano Rajoy

Junio 2, 2013

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El nuevo abogado de Crespo es Miguel Durán, ex director General de la ONCE, que fuera imputado en su día por Garzón en el caso Tele 5 por distintos delitos económicos
En las empresas de la trama Gürtel lideradas por Crespo Sabarís también llegó a trabajar tras su salida de La Moncloa, Antonio Cámara, otro testigo de la boda de Alejandro Agag con Ana Aznar Botella, y que durante años fue asistente personal de José María Aznar

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El cabecilla de la Gürtel, Francisco Correa, situó como su número dos al frente de sus empresas en España a Pablo Crespo Sabarís, quien en 1987 ingresó en el PP avalado por la firma de Mariano Rajoy. Fue hombre de confianza en Pontevedra del ex delfín popular gallego, José Cuiña, entre 1995 y 1997. Ocupó el quinto lugar en la lista del Partido Popular por esa provincia en las elecciones autonómicas del 19 de octubre de 1997, en las que consiguió escaño y en las que comenzó a trabar amistad con Francisco Correa. Meses después, fue elegido secretario de Organización del PP pontevedrés, en el que estuvo hasta 1999, puesto desde el que peleó con el dirigente popular gallego Jesús Palmou. Durante una batalla interna entre Cuiña y Rajoy, se jactó de haber mandado al que hoy es presidente nacional del PP y presidente del Gobierno de España, “al polleiro” (al gallinero), de un cine durante un acto del partido.

De este modo preparó las elecciones autonómicas de 1997. En concreto, las autonómicas gallegas, que le sirvieron para limar asperezas con determinados ambientes de la calle Génova de Madrid, sede central del PP. La preparación de las elecciones gallegas sirvió a Francisco Correa para estrechar lazos con Pablo Crespo Sabarís, por entonces secretario de organización del PP en Pontevedra, feudo de los Cuiña y compañía. Por esas fechas, el sector de Cuiña manejaba la política del líder popular Manuel Fraga. Además, Crespo Sabarís unía a su posición la de ser hijo de un histórico militante de la vieja Alianza Popular, Justo Crespo, ligado a Pió Cabanillas y un personaje muy ”reconocido” en la Galicia de Fraga. Caído en desgracia, se trasladó a Madrid para probar suerte en los negocios, y buscó refugio en el entorno de Esperanza Aguirre.

Traslado de operaciones a Madrid

La amistad entre Correa y Crespo no tardó en formalizarse en el mundo de los negocios. De hecho, Crespo Sabarís se hizo cargo en calidad de presidente de las empresas Pasadena Viajes y Special Events, creadas por la esposa de Correa. Y así el ex secretario de organización del PP en Pontevedra, de donde es natural y se ha forjado Mariano Rajoy, trasladó rápidamente su cuartel general de operaciones a la capital de España y a sus alrededores, siempre en unión de Correa, la principal tarjeta de visita. Juntos comenzaron a abrir nuevos frentes al margen del negocio del marketing y los viajes. Y no dudaron en ampliar sus áreas de influencia al campo inmobiliario. Según fuentes de la dirección del Partido Popular, “una cosa es que durante años, Correa haya organizado los actos del partido, tanto electorales como viajes y otros mítines, y otra muy distinta es su deseo de extender su dominio a actividades llamémoslas “extraordinarias”, ya sean de carácter inmobiliario o de intermediación en las áreas de influencia del partido”.

Crespo había aprendido a moverse en el mundillo financiero trabajando de empleado en una oficina de Caixa Galicia en la calle Benito Corral, de Pontevedra. Años después de su huida a Galicia, y triunfante en los negocios en Madrid, volvió de vez en cuando por Pontevedra “exhibiendo cochazo y mucho poderío”, dice uno de sus conocidos del PP. Pero a diferencia del escándalo de Filesa, la financiación irregular del PSOE, esta filesilla del PP no parece que haya beneficiado o financiado en gran medida al partido, sino exclusivamente a quienes han proporcionado los negocios a la trama organizada. Y en todos ellos se atisbaban patrones similares: coches de lujo, ropa de moda, relojes caros y viajes a destinos paradisíacos, algunos de ellos en territorios off shore.



Un millón para promocionar la carne gallega
 
El político gallego Crespo Sabarís se fue de Pontevedra cuando su protector, el ex conselleiro gallego de presidencia José Cuiña, perdió una guerra interna contra Rajoy. Pero no fue un exilio completo: en aquella ciudad gallega dejó al menos una base desde la que actuar. Se llama Creva, S.L., y es una pequeña empresa que apenas tiene facturación y que se dedica a “estudios económicos” según el Registro Mercantil, donde Pablo Crespo Sabarís figuraba como presidente. En esta Comunidad Autónoma consiguió en el año 2001 para la trama Gürtel, uno de sus contratos más importantes: casi un millón y medio de euros para promocionar el mercado de la carne gallega, hundido en plena crisis de las vacas locas.

La semana pasada, el considerado número dos de la trama Gürtel admitía ante el juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, la veracidad de un apunte de los papeles de Luis Bárcenas por valor de 21 millones de pesetas (126.000 euros), en 1999. Se trataba, según él, de la devolución de un crédito del PP nacional al partido en Galicia, del que él era secretario de Organización. Crespo entregó esa cantidad en metálico al ex tesorero del PP Álvaro Lapuerta en concepto de devolución de un crédito de cien millones de pesetas. Y que lo hizo en la sede del PP en Santiago y que el dinero procedía de pequeñas donaciones al partido gallego.

El presunto número dos de la Gürtel ha contratado los servicios de un nuevo abogado, Miguel Durán, ex director General de la ONCE, que fuera imputado en su día por Baltasar Garzón en el caso Tele 5 por distintos delitos económicos. La presencia de Durán, contertulio habitual del Grupo Intereconomía, en el que colabora asiduamente desde hace años, ha levantado ya incertidumbre y sospechas.

Correa y Crespo, algo más que amigos

En las empresas de la tarma Gürtel lideradas por Crespo Sabarís también llegó a trabajar tras su salida de La Moncloa, Antonio Cámara, otro testigo de la boda de Alejandro Agag con Ana Aznar Botella, y que durante años fue asistente personal de José María Aznar. Cámara no tenía participación societaria en esta red de empresas presuntamente corruptas, pero si que ha trabajó estrechamente con Correa en la organización de eventos del PP. Antonio Cámara pasó de secretario personal del presidente del Gobierno a empleado de Francisco Correa en su empresa Special Events. Gobernando Aznar coordinó numerosos montajes, escenografía y videos del PP con esta firma para la que luego trabajó desde junio de 2003 hasta febrero de 2005, según confirmó su presidente Pablo Crespo. Posteriormente, se incorporó a  Caja Madrid, como hombre próximo a la presidenta madrileña Esperanza Aguirre. En abril de 2009 fue nombrado presidente de la Comisión de Control de esta entidad financiera como miembro de mayor edad.

Pero la relación de Crespo con estos personajes, se extendía también a María del Carmen Rodríguez Quijano, por entonces la pareja sentimental de Francisco Correa. Crespo Sabarís llegó a presidir dos empresas que ella creó. María del Carmen fue jefa de Gabinete del ex alcalde Majadahonda, el popular Guillermo Ortega. Durante la etapa de Carmen Rodríguez en el Ayuntamiento de Majadahonda, Crespo Sabarís y algunos de sus socios -entre ellos Fernando Torres Manso, Joaquín García Mármol, Luis de Miguel Pérez y José Luis Izquierdo López-, participaron en varias sociedades que facturaron en esos años grandes cantidades al municipio. Entre ellas está TCM (Tecnologic Consulting Management), Boomerangdrive, Cresva, SL, y Pasadena Viajes, SL. TCM tenía su domicilio en el 151 del Paseo de la Castellana, de Madrid. Era la misma dirección de otra sociedad, inscrita en Barcelona, y de nombre Boomerangdrive, presidida por Luis Pérez de Miguel, y donde figuraba también  como administrador único Pablo Crespo Sabarís. También lo hacía en otras empresas: Spinaker 2000 y Gestión y Equipamientos Deportivos.

Fianza vía “transferencia internacional”

Pablo Crespo, considerado el lugarteniente de la trama Gürtel, ingresó en la prisión de Soto del Real en febrero de 2009, donde permaneció durante tres años, hasta el 2012, año en el que obtuvo la libertad previo depósito de una fianza de 100.000 euros. La mitad de la caución, y así lo confirmaron fuentes jurídicas, fue abonada horas antes mediante “transferencia internacional” cuyo origen y remitente no trascendieron. El resto llegó la víspera a través de dos órdenes bancarias, de 35.000 y 15.000 euros, procedentes de España.

El sumario del Caso Gürtel desvela que el ex secretario de organización del PP de Galicia Pablo Crespo, dio instrucciones desde la prisión de Soto del Real para ejecutar los fondos de la organización en Suiza, según las conclusiones de la Policía extraídas de las intervenciones de comunicaciones en la cárcel que luego fueron anuladas. Asimismo, se señalaba que la mujer de Pablo Crespo, María Consuelo Margarita Vázquez, actúa de intermediaria con personas de la organización para recibir o transmitir mensajes a y de su marido, así contacta con el broker americano Randall Lew Caruso, Álvaro Pérez Alonso, alias ´El Bigotes´ y la compañera de Antoine Sánchez, otro de los cabecillas de la trama y primo de Correa”.

Una de las grabaciones captadas en la cárcel, y luego anuladas, demuestra cómo Crespo dio a quien por entonces ejercía entonces su defensa instrucciones sobre el dinero colocado en el extranjero. La investigación ha permitido ahora bloquear las cuentas millonarias en Suiza y en Mónaco por la trama. Precisamente Crespo fue durante un tiempo el preso de confianza que Instituciones Penitenciarias –del gobierno del PSOE de Rodríguez Zapatero– puso junto a Correa en la cárcel de Soto del Real. La dirección de ese centro penitenciario decidió que Correa ocupara celda en el módulo de preventivos junto a Pablo Crespo, al incluirle en el Plan de Prevención de Suicidios (PPS). Este Plan obligaba, entre otras medidas, a que Correa estuviera acompañado por un interno de confianza de la dirección de la cárcel las 24 horas, y se optó por su amigo Pablo Crespo. La relación queda clara y también la colaboración de Crespo Sabarís.

Juan Luis Galiacho