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INVESTIGACIÓN RUMASA (II)
El holding empresarial llegó a tener hasta 20 testaferros

El nuevo dueño de Rumasa, Ángel de Cabo, también mandó investigar a los hijos de Ruiz Mateos

Octubre 17, 2011

Redactó seis dossiers con cada uno de los hijos varones para tenerlos controlados, el más interesante el de José María hijo

La persona que mueve el dinero de los Ruiz Mateos en el extranjero es Alfonso Barón Rivero, sobrino de Teresa y amigo de Bertín Osborne

Antes de vender a Cabo, la familia Ruiz Mateos había enviado un emisario a Colombia para conseguir el dinero, pero cuando todo estaba cerrado se echaron para atrás por miedo


Los seis hijos varones del fundador de Nueva Rumasa, José María Ruiz Mateos, fueron investigados por el nuevo dueño de la compañía Ángel de Cabo, el fontanero valenciano reconvertido a empresario de finanzas. Hizo seis dossiers, uno por cada hijo varón de Ruiz-Mateos para así tenerlos controlados y poder “crear una realidad jurídica virtual nueva y acorde con los tiempos actuales en Nueva Rumasa”. Así, por ejemplo, realizó uno de Zoilo, el varón mayor y hasta entonces el ideólogo, otro para José María, el ahora ideólogo, uno nuevo para Alfonso, para Pablo, Javier y Álvaro. El más completo y sorprendente es el de José María Ruiz-Mateos hijo. Precisamente a tres de los hijos de Ruiz-Mateos, los principales dominadores familiares, Zoilo, José María y Javier, los tiene trabajando junto a él y sus hombres –supuestos abogados-  tres días a la semana en Valencia, pernoctando en un hotel cercano al centro comercial Donaire, a escasa distancia de su oficina situada las afueras de la capital del Turia.

 

Ángel de Cabo decidió dar el salto de la fontanería a depredador de sociedades cuando tenía unos veinte años y vio la película Pretty Woman, y en vez de fijarse en Julia Roberts observó como Richard Gere se dedicaba a comprar y negociar con empresas en quiebra y así ir haciéndose con activos a precio de saldo. Así poco a poco fue adquiriendo empresas en dificultades económicas, hasta que el pasado 9 de septiembre, consiguió que José María Ruiz-Mateos anunciara la venta de Nueva Rumasa a la sociedad Back in Business, propiedad de Ángel de Cabo. Uno de los personajes que más le ayudó a convencer a la familia Ruiz-Mateos durante el verano fue el ex presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, que hasta en dos ocasiones al menos se reunió con los Ruiz-Mateos en su chale-cuartel de Somosaguas para que cerraran el contrato con Cabo. “A mi no me ha fallado y me está pagando en los plazos, además de salvarme alguna de mis propiedades”, les dijo el ex presidente de los empresarios españoles y ex dueño del Grupo Marsans, un holding que Cabo adquirió por nada. Previamente la familia Ruiz Mateos había enviado un emisario a Colombia para conseguir el dinero, pero cuando todo estaba cerrado se echaron par atrás ante el miedo escénico y finalmente cayeron en las redes del empresario fontanero de Valencia.

 

Una millonaria fortuna en el extranjero

 

Fuentes de la investigación judicial de Nueva Rumasa aseguran que el dinero sacado al extranjero o perdido a día de hoy se acerca a unos 470 millones de euros, entre los pagarés antiguos y los nuevos. La persona que realizaba y realiza todas las operaciones de los Ruiz-Mateos en el exterior es Alfonso Barón Rivero, sobrino de Teresa Rivero, la matriarca, y a su vez gran amigo del jerezano Bertín Osborne, a quien también le ha movido sus finanzas, como algún otro personaje de la farándula. Barón Rivero es una persona que se mueve con gran facilidad por Alemania, no en vano los Ruiz-Mateos siempre han utilizado el banco alemán Dresdner Bank como principal entidad en el exterior para sus negocios, y luego desde allí se movían en una rueda financiera en paraísos fiscales como Belice o las Antillas Holandesas. Barón Rivero ya controlaba hace años el Banco Unión de Frankfurt.

 

Las investigaciones judiciales confirman que la familia Ruiz Mateos ha llegado a tener hasta 20 testaferros a los que todavía paga mensualmente una cantidad por ello. Entre los presuntos testaferros que todavía hoy quedan y que son los principales, están la peruana Susana Álvarez Ampuero y Zoilo Pazos Jiménez, sobrino segundo de José Maria Ruiz-Mateos, ya que su padre es primo hermano del patriarca, y que ha sido llamado a declarar también ante la Audiencia Nacional.

 

El pasado mes de junio, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz admitió a trámite la querella presentada por el despacho malagueño Martínez-Echevarría contra Nueva Rumasa. El juez centra la causa en los 1.017 inversores que depositaron 90,4 millones de euros, identificados por la Fiscalía. A estos habrá que sumar los que adquirieron pagarés hasta enero de 2011, cifra que podría alcanzar los 5.000 afectados. Los informes de los administradores concursales de empresas como Grupo Dulh, Clesa, Cacaolat, Carcesa, Cavas Hill, Cárnica Oliventina, Hibramer, Elgorriaga y los hoteles de Hotasa en Baleares, son demoledores.

 

Juan Luis Galiacho