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Un contrato surrealista coincidente con la gran antológica sobre Salvador Dalí

El Museo Reina Sofía destina más de 1,2 millones de euros al servicio de limpieza y jardinería de sus instalaciones a través de una adjudicación sin publicidad

Abril 29, 2013

Los representantes de la Exposición se escudan en un procedimiento de urgencia debido a que, en primera instancia, solo se registró una oferta que no cumplía las condiciones

Teniendo en cuenta el presupuesto base de licitación, tan solo se alcanza un ahorro de 60 euros

El Museo no controla las contrataciones ni las “decisiones empresariales que decidan las empresas adjudicatarias”


El Museo Nacional de Arte Reina Sofía dirigido por Manuel J. Borja-Villel inundaba la prensa nacional la pasada semana debido a la apertura de la Exposición sobre uno de los artistas más aclamados del siglo XX. “Dalí: todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas” se postula en el MNCARS como una de las antológicas más completas que se han hecho acerca del genio de Figueras y con la vitola de haber agotado la venta anticipada de entradas. Más de 200 obras recopiladas de museos internacionales y colecciones privadas embellecerán las paredes del Reina Sofía hasta el próximo 2 de septiembre.

Sin embargo, es a la hora de ofrecer un contexto limpio y pulcro para la muestra sobre Dalí cuando las fortalezas del MNCARS se topan con la torpeza de sus debilidades. El pasado 5 de abril de 2013 emergía en la Plataforma de Contratación del Estado el contrato del MNCARS que tenía por objeto el “Servicio de limpieza, tratamiento fitosanitarios, jardinería de las instalaciones del MNCARS, edificios de ampliación y edificios anejos, los del Palacio Velázquez y Palacio de Cristal, ambos en el Retiro de Madrid”. En concreto, se trata de un procedimiento negociado sin publicidad para el que existía un presupuesto base de licitación de 1.210.000 euros y que finalmente fue adjudicado a la empresa Grupo Abeto Servicios Integrados S.A. por un total de 1.209.939,5 euros.

Un “ahorro” de 60,50 euros

Un pírrico ahorro de 60,5 euros, poco menos de lo que suele costar la camiseta de un equipo de fútbol de primera división. Cae de cajón que un Museo como el Reina Sofía, con miles de visitas registradas cada día, necesita de un equipo de limpieza eficiente y numeroso pero, ¿están justificados los más de 1,2 millones de euros (1.209.939,5 euros), que el MNCARS paga a la empresa adjudicataria -Grupo Abeto-, por éste servicio? ¿Cómo se ha llegado a esta concesión?

Siguiendo los pasos normales de la exhaustiva investigación que le caracteriza, Extraconfidencial.com se ha puesto en contacto con el departamento de prensa del Museo para dilucidar las dudas que el contrato del servicio de limpieza deja abiertas. La primera de ellas parece obligada, ¿por qué una contratación a priori inocua y de trámite, se realiza a través de un procedimiento sin publicidad?

Los portavoces del Museo exponen un historial de sucesos para llegar al quid de la cuestión. “El 15 de febrero de 2013 se resuelve declarar desierto el procedimiento de contratación dado que la única oferta que se presentó, no cumplía el pliego de prescripciones técnicas particulares. Dicha circunstancia no podía preverse por el Museo ni es imputable al mismo”. Dadas las jugosas características del concurso –presupuesto de licitación de 1.000.000 euros más el 21% de IVA Excluido y un plazo de 1 año-, y la cantidad de empresas de limpieza domiciliadas en la Comunidad de Madrid, cuesta creer que tan sólo una haya presentado su candidatura y que, por si fuera poco, ésta no diera la talla.

Para justificar el procedimiento no publicitado, el Museo dirigido por Borja-Villel alega la situación de urgencia tras esta circunstancia como imprevisible. “Al tratarse éste de un servicio esencial para el funcionamiento del Museo y siendo el vencimiento del contrato actual el próximo 27 de abril de 2013, de acuerdo con el artículo 170.e) del Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público, se acordó iniciar un procedimiento negociado sin publicidad para cubrir dicho servicio”. 

Indolencia en los trámites

La urgencia queda totalmente diluida cuando todavía 22 días antes de que expire el contrato en vigor -el 5 de abril de 2013-, “se acuerda la adjudicación de dicho contrato al Grupo Abeto Servicios Integrales S.A., por un importe de 999.950 € IVA excluido y duración de un año, cuya oferta resultó la mejor de las presentadas”. La polémica está servida, cuando tras el primer proceso de licitación normal y corriente tan solo se presenta una oferta que no cumple las condiciones y, tras el segundo proceso, “negociado sin publicidad”, se adjudica el contrato a una empresa sin ahorrar un céntimo -respecto al presupuesto de licitación-, por ser “la mejor oferta de las presentadas”.

Respecto al salario medio de un limpiador o limpiadora en la Comunidad de Madrid y la situación que viven en determinadas empresas, Extraconfidencial.com ha preguntado al MNCARS si de algún modo controlan los contratos que la empresa adjudicataria realiza a sus empleados o si tienen conocimiento de que Grupo Abeto pueda someter a sus trabajadores a condiciones precarias a través de contratos basura. El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía se cura en salud y echa balones fuera: “El pliego de prescripciones técnicas particulares, en su apartado 4 regula los medios personales, y establece que el personal que por su cuenta aporte utilice o aporte la empresa adjudicataria no podrá tener vinculación alguna con el Museo y es responsabilidad del adjudicatario que su personal se atenga a toda la normativa de obligado cumplimiento. El Museo no puede entrar en las decisiones empresariales que decidan las empresas adjudicatarias, siempre que se ajusten a la legislación vigente”.

Cuando menos resulta sorprendente que, con la cada vez más evidente recesión, con empresas de limpieza que despiden a sus trabajadores por falta de servicio –los colegios de la Comunidad Autónoma de Madrid son un claro ejemplo-, tan solo una empresa se haya presentado a este suculento concurso. Una adjudicación que aparenta no ser muy limpia.

Jesús Prieto