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El Museo Nacional de Artes Decorativas, dependiente del Ministerio de Cultura de Íñigo Fernández de Vigo, vuelve a cerrar dos plantas enteras por falta de climatización en el momento de mayor afluencia de turistas a la capital de España

Julio 21, 2016
mendez vigo

Madrid es uno de los principales destinos turísticos de España situándose un año más entre los que más crece el número de visitantes extranjeros que recibe. Los últimos datos estadísticos vuelven a confirmarlo. La Comunidad de Madrid (CAM), presidida por Cristina Cifuentes, recibió el pasado mes de mayo un total de 529.802 turistas, un 3,2 % más de los que viajaron en el mes de mayo de 2015, según la Encuesta de Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur), que elabora el Instituto Nacional de Estadística. Además, en el acumulado desde enero hasta mayo, la CAM ha recibido 2.243.951 turistas, un 9 % más que en los cinco primeros meses de 2015.

Buena parte de este éxito es debido a su oferta cultural. Instituciones como el Museo del Prado, Museo Thyssen o Reina Sofía acaparan buena parte de las visitas de los millones de turistas que llegan a la capital de España. Pero Madrid es mucho más y esconde muchas pequeñas joyas. Una de ellas es el Museo Nacional de Artes Decorativas, situado en plena zona turística de Madrid, junto al Parque del Retiro y dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de Íñigo Fernández de Vigo. El Museo, que muestra en sus colecciones la vida cotidiana entre el siglo XIV y nuestros días, ya tiene un serio problema de espacio y muestra un mínimo porcentaje de las 70.000 piezas que posee. Pero en verano, el problema se multiplica, ya que debido a las altas temperaturas, las plantas tercera y cuarta permanecen cerradas. Como el propio Museo explica,  climatizarlas para bajar la temperatura sin aporte de humedad y sin entrada de aire exterior -es decir con aparatos de aire acondicionado corrientes-, provocaría una bajada de la humedad relativa que deterioraría las piezas, lo que lleva a que sea necesario una  inversión mucho mayor.

Esta situación no es nueva, lleva repitiéndose año tras año sin que el Ministerio de Cultura ponga remedio a la misma. De hecho, si el próximo año se solventa este grave inconveniente será de la mano de la iniciativa privada.

En manos de la iniciativa privada

El pasado 29 de junio de 2015, el director general de Bellas Artes y Bienes Culturales y Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Miguel Ángel Recio, y los coleccionistas Adolfo Autric Amarillo de Sancho y Rosario Tamayo Lorenzo firmaron en el Museo Nacional de Artes Decorativas un Convenio de colaboración. El acuerdo tiene como objeto el patrocinio para la mejora de las instalaciones del Museo y de la renovación museográfica de la colección permanente, la incorporación de la colección de diseño contemporáneo que posee el Museo -que hasta ahora sólo ha sido expuesta de forma parcial-, y de una selección de obras depositadas por la familia Autric-Tamayo.

Uno de los puntos más importantes es que la aportación económica comprometida en este acuerdo será destinada íntegramente a realizar las labores necesarias para la climatización y la adecuación museográfica de los espacios que en el futuro acogerán las colecciones de diseño de la institución que podrá abrir dos de sus plantas cuando finalmente se realicen estas obras. De momento, si un turista acude una mañana de julio o agosto a este Museo tendrá que conformarse con ver las colecciones temporales de la planta primera y la parte de colección permanente de la planta segunda. Porque mientras el Ministerio de Cultura sigue subvencionando con millones de euros películas que no ve casi nadie, no ha tenido en estos años presupuesto para climatizar todo un Museo Nacional.