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El Mundial de Fórmula 1 se aprieta con la lucha entre Hamilton y Vettel pero justo detrás hay un ruidoso tumulto

Agosto 29, 2017
Motorsports: FIA Formula One World Championship 2017, Grand Prix of Hungary, 
#33 Max Verstappen (NLD, Red Bull Racing), #14 Fernando Alonso (ESP, McLaren Honda),  *** Local Caption *** +++ www.hoch-zwei.net +++ copyright: HOCH ZWEI +++

Tras la calma llegó la tempestad, y en el circuito de Spa siempre ocurren cosas interesantes. La decimosegunda prueba del calendario llegó tras la parada biológica del mes de agosto. De ella Sebastian Vettel sale líder, tal y como llegó, pero con solo siete puntos de diferencia con su más inmediato perseguidor. Con un resultado igual en Monza, pista en la que los Mercedes se ven beneficiados por su morfología, es posible que veamos la igualdad. A partir de ahí Vettel afirma no temer a las pistas venideras, algo más lentas en su conjunto, y por lo tanto benefactoras para su monoplaza. La carrera fue dominada a placer desde el primer momento por un Lewis Hamilton soberbio que marcó el mejor tiempo en los entrenos clasificatorios del sábado y marcó un nuevo hito en la historia de la Fórmula 1 con su pole position número sesenta y ocho. El británico iguala con este registro al récord absoluto mantenido durante años por Michael Schumacher, cuya familia le envió un cálido mensaje de felicitación.

Su ritmo con los neumáticos más consistentes y teóricamente más lentos fue demoledor, especialmente cuando su coche fue perdiendo el peso del combustible consumido y Vettel, con gomas más blandas y por lo tanto rápidas, no pudo igualarle. Si en el plano de la potencia sus motores están muy igualados, la eficiencia aerodinámica del Mercedes W08 en pista rápida y el acierto del tricampeón fue insalvable. Es muy posible que el resultado sea similar en el rapidísimo circuito de Monza, destino del gran circo en su próxima cita.

La realidad de Fernando Alonso frente a la de Honda

Peor que a estos dos le fue a un cariacontecido Fernando Alonso. El asturiano volvió a sufrir los desatinos de su propulsor con una curiosa circunstancia en la tanda clasificatoria. El programa informático que modula la potencia eléctrica de su motor Honda no concibió que el piloto entrase en la zona de Pouhon al ritmo que estaba marcando en el llamado qualifying, por encima de la teórica. Iba por encima de lo previsto, el ordenador de a bordo entendió que no había pasado por la curva anterior al no estar parametrizado ese dato, y se negó a desalojar la carga eléctrica so pena de no aprovecharla debidamente. Como consecuencia arrojó una caída de potencia cuando más la necesitaba, justo en su vuelta rápida. Por culpa de este malentendido informático no pasó a Q3. Al día siguiente, en la salida de la carrera, el de Oviedo adelantó a tres coches antes de la primera curva, aunque en los giros siguientes todos los rebasados fueron dando buena cuenta de su MCL32.

Abandonó en boxes a mitad de la prueba, y el equipo lo achacó a una falla en el motor… que Honda desmintió. Esta dualidad de realidades solo conduce a pensar que existe un divorcio pleno entre ambas partes. Fernando baraja varias posibilidades para su futuro y una de ellas bien podría ser Williams, o incluso repetir en McLaren si cambiasen de motor y podría ser Renault el que los impulsase. Ninguna de las partes lo niega, los franceses dicen que cabe esa posibilidad, y por su parte los japoneses afirman estar muy comprometidos con el proyecto de la mano de McLaren. La escudería de Woking sería el único cliente de Honda el año próximo tras fracasar las negociaciones con Toro Rosso e irse al traste su acuerdo con Sauber. El marasmo seguirá en el conjunto hasta que se tomen decisiones claras, y de momento, todo son dudas.

Los problemas de Verstappen

Otro que tampoco salió contento de Spa-Francorchamps fue el holandés Max Verstappen. El llamado a liderar el equipo Red Bull está pasando por un año plagado de problemas y tensiones dentro de su escudería. Tras la docena de carreras disputadas tan solo ha podido terminar la mitad, y su acumulo de puntos ronda la mitad que lo que suma su compañero Daniel Ricciardo. Muchos achacan el récord de asistencia a la presencia de Verstappen.

La desgracia de tan fiel audiencia fue verle detener su monoplaza en la octava vuelta debido a un problema con un pistón. Alain Prost, en nombre de Renault, pidió disculpas a su equipo, pero esto se une al disgusto que no oculta corredor con su formación. Prácticamente desde el inicio de la temporada se queja de las prestaciones de un coche que no está a la altura de los ganadores y ha amenazado con buscar otros destinos. Tras un tercer puesto en China, Max no ha vuelto a visitar el pódium, aunque en las actuaciones en las que no ha abandonado nunca ha acabado por detrás del quinto puesto.

Líos en Force Inda

Pero la verdadera trifulca se ha organizado dentro de Force India. El mejor equipo de entre los que no pueden ganar, cuarta escudería del escalafón, tiene una guerra civil en su seno. Sus dos pilotos, Checo Pérez y Esteban Ocon protagonizan desde principios de temporada roces continuos con incidentes en carrera que perjudican a ambos y a los intereses del equipo. En Spa el mexicano no cedió espacio al galo en un par de ocasiones justo en el mismo sitio, la bajada hacia Eau Rouge, justo antes de la subida a la curva más mítica del calendario. El segundo incidente entre compañeros se saldó con daños en el coche de Checo y el posterior abandono de la zona de puntos. Lo que vino después de acabada la carrera fue aun peor.

Los mensajes públicos a través de las redes sociales, con vídeos, acusaciones, y más tarde retractos y disculpas denotan un ambiente sumamente enrarecido en el seno de la formación de Silverstone. Checo Pérez se encuentra en plenas negociaciones de su posible renovación, y aunque el azteca ha llevado a Force India a donde nadie antes pudo, no es menos cierto que cuando los incidentes son entre los dos miembros del mismo equipo es que están demasiado pegados cuando la experiencia, y ser primer piloto, deberían jugar a favor de Checo. Es una pelea bien conocida: el joven quiere el puesto del más maduro, y se lo está ganando. En doce carreras disputadas el mexicano tiende a ir por delante, pero por muy poco. La diferencia en la tanda clasificatoria es con frecuencia inferior a las dos décimas y en media docena de carreras han acabado de manera contigua, seis veces para Checo por dos del francés y siempre con diferencias mínimas. No hay lucha más igualada en toda la parrilla. Se rumorea que ambos pilotos han entablado conversaciones con Renault, en posible sustitución para 2018 de un poco afortunado Jolyon Palmer.

Próxima cita en el Autodromo di Monza, la pista más rápida del mundial, la catedral de la velocidad, el lugar donde dicen que entran pilotos y salen leyendas.

José M. Zapico