Menú Portada
La familia de Violeta Santander pretendía que el padre de Antonio Puerta pagara los abogados

El montaje de los Santander

Diciembre 12, 2008

Es un no parar de informaciones. Ya ni siquiera parece importarles la nefasta evolución de Jesús Neira. Los problemas envuelven la vida de Violeta Santander y el resto de sus familiares.

pq_658_violeta.jpg

Los problemas parecen no tener fin en el seno de la familia de Violeta Santander. Desde que Antonio Puerta propinó el golpe que dejó a Jesús Neira en estado de coma, la vida de Violeta, novia del agresor, ha dado un vuelco importantísimo. Pasó de ser desconocida a ser uno de los personajes más polémicos de nuestro país. Sus controvertidas declaraciones, negando que Neira intentara protegerla de un maltrato, la puso en el disparadero. Sin embargo, con el paso del tiempo, las informaciones que se van conociendo sobre su familia hielan y hasta desconciertan. Me cuentan que hace unos días, en plena efervescencia mediática, la familia de Violeta se puso en contacto con el padre de Antonio Puerta. La conversación fue breve pero tajante. Pretendían que pagara las minutas de los abogados que están llevando su caso. El rostro del interlocutor empalideció por momentos. Se negó en rotundo y, con una educación destacable, pidió a Violeta que no volviera a proponerle semejante petición.
 
No sólo eso, pues en el despacho de la penalista Teresa Bueyes todavía están esperando a que alguien les abone los honorarios por las diversas consultas que los miembros de esa caricaturesca familia realizaron sobre este escandaloso embrollo. Pretendían sacar tajada de la tragedia y no escondían el afán mercantilista que les llevó a aceptar contratos millonarios para participar en tertulias televisivas. Al grito de ´todo por la pasta´, los Santander no dudaban en airear sus intereses ante los periodistas que deseaban hacerle la primera entrevista: “Si mi hermana tiene que hablar sobre esta historia, tiene que cobrar mucho dinero. Y, si no es así, pues no habla” espetaba Santiago con cierta antipatía. Fue él quien negoció las impagables apariciones que la Santander hizo en el espacio que Jordi González conduce con éxito en Telecinco y quien, con una alegría descorazonadora, insistía en que el testimonio de su hermana no dejaría indiferente a nadie. Desde Alicante, donde sí es cierto que se refugió ante el aluvión de medios de comunicación que perseguían sus movimientos, Santiago gestionaba las entrevistas de su hermana. Por eso, indigna sobremanera que ahora, tras el juego sucio, los Santander quieran seguir embolsándose dinero con un sucio lavado de imagen. Me insisten en que está todo preparado y que, bajo ningún concepto, Santiago y Violeta están distanciados. Caraduras al poder
 
Por Saúl Ortiz