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Polémica

El montaje de Falete

Octubre 19, 2010

No es todo lo que reluce. Antonio miente cuando asegura que Falete le azuzó para comercializar con su vida privada. Ha sido él quien ha roto el pacto no escrito que un día parecía haberles unido in eternum. Él es el culpable de que, en la actualidad, se especule con las artes montadoras de un Falete que nunca debió bajar al coso rosa.

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Fui el primero en tildar de montaje y falsedad la relación entre el cantante Falete y Antonio Aguilera. Desde aquel entonces, el artículo publicado en Extrarosa.com se convirtió en uno de los más leídos del periódico. Todos los medios especularon, por tanto, sobre una información que, unos meses más tarde, se ha transformado en una cruda realidad. El malagueño acudió el pasado sábado al programa ‘La Noria de Telecinco para confesar, a calzón quitado, que nunca mantuvo una relación sentimental con el cantante de la bata de cola. Entre otras cosas, Aguilera reconoció que todo fue fruto de un montaje urdido por ambas partes para garantizar la perdurabilidad del personaje en televisión. Cosas veredes.
 
Sin embargo, Falete ya ha salido en su defensa. Lo ha hecho a través del periodista Luis Rollán, que no dudó en transmitir la indignación del cantante en el espacio que conduce Jorge Javier Vázquez con rotundo éxito. No obstante, sus palabras han encolerizado a quienes conocen perfectamente la creación de este cacareado montaje. Esas mismas fuentes me explican que Falete prometió a Antonio que tocaría el cielo con las yemas de sus dedos. Que se convertiría en una estrella nacional sin necesidad de desvirgarse públicamente contando posturas sodomitas. Falete le prometió la luna. Y él, se lo creyó. Entre otras cosas, el cantante le aseguró que si aceptaba su propuesta, se iban a hacer millonarios. Y, además, prometió que le regalaría un coche si llegaban finalmente a un acuerdo.
 
No es todo lo que reluce. Antonio miente cuando asegura que Falete le azuzó para comercializar con su vida privada. Ha sido él quien ha roto el pacto no escrito que un día parecía haberles unido in eternum. Él es el culpable de que, en la actualidad, se especule con las artes montadoras de un Falete que nunca debió bajar al coso rosa. Ahora pagará las deudas de haberse embarrado con personajes de poca monta. Nadie puede negar que su imagen pública se ha destrozado. No es para menos. Enredarse acudiendo a programas del colorín para refregar su falsa felicidad, provoca rechazo en un público que ya no lo ve como artista, sino como personaje.
 
Por Saúl Ortiz