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El cenobio, cuyo origen se remonta a los primeros tiempos de la monarquía asturiana, contiene elementos artísticos muy representativos del románico astur

El Monasterio de San Pedro de Villanueva de Cangas de Onís se convierte en el octavo Parador Museo de la historia

Diciembre 18, 2011
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El presidente de Paradores, Miguel Martínez, ha inaugurado hoy en Cangas de Onís el octavo ‘Parador Museo’ de la Red y primero de Asturias, acompañado por distintas autoridades del entorno de este establecimiento. La iniciativa permitirá a los huéspedes disfrutar de un recorrido por el interior del monumento, a través del cual podrán sumergirse en su historia, arquitectura, arte y leyendas.

El Parador Museo de Cangas invita a recorrer los principales espacios del monumento, descubriendo al mismo tiempo sus secretos, gracias a un conjunto de soportes informativos situados estratégicamente por los espacios que forman parte de la instalación hotelera y que van revelando sus rasgos característicos más importantes. El proyecto de musealización, que ha sido realizado internamente por la cadena hotelera pública, analiza la historia del monasterio de San Pedro de Villanueva desde los siguientes puntos de vista:

1º) Los orígenes del cenobio y su vinculación a la monarquía asturiana, en el siglo VIII.

2º) La interpretación arquitectónica de los distintos espacios y los usos que éstos tenían en el pasado.

3º) Catalogación e interpretación de los elementos artísticos más significativos del monasterio.

4º) Vida y propiedades de los monjes de San Pedro de Villanueva.
5º) Zonas arqueológicas del Parador.
6º) La ciudad de Cangas de Onís y su entorno monumental y paisajístico.
7º) La gastronomía local
 

A lo largo del Parador se han instalado un total de 43 soportes informativos, que además de textos explicativos (bilingües, en castellano e inglés) incluyen numerosas fotografías sobre detalles del edificio, así como planos e ilustraciones.

Este proyecto ha supuesto la realización de una importante investigación sobre el pasado del cenobio. Se han recopilado, analizado y sintetizado cientos de páginas y el contenido final ha sido supervisado por distintos especialistas en el monumento. En este sentido, la colaboración de Juan José Tuñón, abad de Covadonga, y de Ángel Lueje, experto local en el monumento, ha resultado muy valiosa. Asimismo, instituciones como el Museo Arqueológico Nacional o la Biblioteca Nacional también han colaborado en el proyecto.

Así, ya  todos los huéspedes del Parador de Cangas recibirán una guía de visita que les invitará a disfrutar de esta nueva actividad. Esta publicación muestra el recorrido por las distintas plantas del Parador, así como las instrucciones de visita, la ubicación exacta de los soportes informativos y un resumen de los mismos.

Durante la visita, los usuarios contemplarán la despedida y muerte del rey Favila, hijo de Pelayo que fue atacado por un oso durante una cacería, cuya historia ilustra los capiteles de la portada de la iglesia, las ménsulas pecaminosas del ábside, las historias relacionadas con la mítica batalla de Covadonga, las distintas reformas sufridas por el monumento a lo largo de 1.300 años y los modelos de gestión agrícola y fluvial instaurados por los eremitas en el entorno.
 

Breve historia del Parador de Cangas

“San Pedro de Villanueva emerge de las entrañas de la vieja Edad Media, cuando Asturias representaba una pequeña isla cristiana envuelta por el vasto océano de Al-Ándalus. Los primeros monarcas astures, descendientes directos de Pelayo, pionero de la reconquista, fundaron junto a este meandro del Sella uno de los más antiguos cenobios de la cornisa cantábrica.

Durante un milenio, una modesta comunidad de monjes benedictinos se cobijó en sus celdas, oró en su iglesia, cultivó los fértiles campos de la vega y administró un vasto territorio, fruto de donaciones y heredades, contribuyendo de manera esencial al desarrollo de la comarca. 

Al primer templo del siglo VIII, panteón de reyes, le sucedió un nuevo cenobio en el siglo XII; y a éste, la abadía barroca que aún hoy perdura. De aquellos tiempos medievales, cuando España no era más que un sueño, pervive una valiosa colección de arte pétreo, que hace de San Pedro de Villanueva uno de los monumentos legendarios del románico astur.

En el transcurso del siglo XIX, recién superadas las secuelas de la invasión napoleónica, los monjes se vieron forzados a abandonar San Pedro por decreto, en el marco de los procesos desamortizadores de la Iglesia. Declarado Monumento Nacional a comienzos del siglo XX, el monasterio sobrevivió a duras penas durante casi una centuria hasta que, en 1998, abrió sus puertas transformado en Parador de Turismo. Desde entonces, sus tesoros arqueológicos y artísticos, ya recuperados, se exhiben en todo su esplendor”.

Musealización de Paradores históricos

Tras la puesta en marcha de Santo Estevo (Ourense), Santiago de Compostela, Granada, Oropesa, Cardona, Úbeda y León, el trabajo de investigación y redacción de contenidos se extenderás a otros edificios históricos, como por ejemplo Plasencia, Lerma, Sigüenza, Hondarribia, Olite o Alcañiz, entre otros. La mitad de los 93 Paradores que existen en la actualidad son de tipo monumental, como castillos, palacios, monasterios, conventos u hospitales de peregrinos.