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El ministro García Margallo se olvida de la Cooperación con los países más necesitados pero destina cerca de 1 millón de euros a las Fundaciones de los partidos españoles

Noviembre 5, 2015
margallo

La cooperación en España se limita a visitas internacionales y a otorgar ayudas a fundaciones de grandes partidos políticos. Al menos eso es lo que parece. Una de las piedras angulares del Ministerio de Asuntos Exteriores de José Manuel García-Margallo se erosiona ante la falta de iniciativa internacional de un país que languidece como uno de los vagones traseros de Europa. España ya no es lo que era y ya no es recibida con los mismos vítores que sonaban allí por donde iba cuando su posición era hegemónica. Ahora, la nación se ve abocada a visitar países de segunda fila, por ejemplo, México. El país centroamericano -según datos de la ONUDD (Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito)- es el tercer país del mundo por conteo de homicidios intencionales, tras Brasil e India. Entre diciembre de 2006 y enero de 2012 se estima que han muerto alrededor de 60.000 personas mediante ejecuciones, enfrentamientos entre bandas rivales y agresiones a la autoridad. El índice de criminalidad tan elevado que presenta México no ha sido óbice para que Felipe VI y la reina Letizia acudan al país americano en busca de un nuevo socio para fortalecer los vínculos de cooperación en economía, inversiones, cultura, ciencia y tecnología. Un gran avance.

Pero la ayuda a otros países también es financiación. Sino que se lo digan a las 9 fundaciones que se llevan un cacho más que razonable de la tarta del Plan Director de la Cooperación. Un total de 900.000 euros se han puesto a disposición de la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica que ha lanzado su orden “para la concesión de subvenciones para la realización de actividades en el marco del Plan Director de la Cooperación española a fundaciones y asociaciones dependientes de partidos políticos con representación parlamentaria en el ámbito estatal”. Una línea de ayudas que incrementa su partida global en tiempos de crisis ya que en su edición anterior se gastaron 11.413,82 euros menos (888.586,18 euros).

No obstante, el reparto que se realiza de las ayudas dista mucho de la equidad. Como de costumbre, los partidos más beneficiados son el Partido Popular y el PSOE. Entre los dos acaparan el 90,23% del total del importe de las subvenciones, concentrando el PP un 60,39% y el Partido Socialista un 29,84%.

La fundación vinculada al Partido PopularFAES, Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales– recibirá 543.510 euros por desarrollar el ‘Programa para la consolidación de procesos democráticos y del Estado de Derecho’ (130.000 euros); el ‘Programa para el fortalecimiento de los partidos políticos en los países en desarrollo’ (130.000 euros); el ‘Programa para la promoción de reformas políticas y económicas en los países en desarrollo’ (200.000 euros); y el ‘Programa de divulgación de los valores de la cooperación internacional entre los países donantes’ (83.510 euros).

Por su lado, la  asociación vinculada al PSOEFundación Pablo Iglesias– recibirá 268.560 euros por la puesta en marcha del ‘Programa de promoción de la democracia’ (90.000 euros); la ‘Consolidación de los sistemas de partidos políticos’ (90.000 euros); y el ‘Programa de visitas, jornadas, estudios y conferencias internacionales’ (88.560 euros).

La orden fue publicada cuatro días antes de las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo. Quizás en un intento desesperado por mantener a flote el bipartidismo que fue torpedeado en las urnas.

Migas para los demás

El resto de partidos se reparten las migas del pastel: 87.930 euros. Es decir, el mismo importe que se le concede al programa de menor presupuesto de las fundaciones del PP y del PSOE, también se designa para alimentar todas las actividades del resto de partidos, un total de 8 fundaciones.

Izquierda Unida se lleva 11.520 euros a través de su Fundación por la Europa de los Ciudadanos; el PNV, 6.750 euros gracias a la Sabino Arana Fundazioa; UDC se hace con 11.340 euros por el programa del Institut d’Estudis Humanistics Miquel Coll i Alentorn-INEHCA; EU-L’Alternativa, 2.070 euros a través de la Fundacio l’Alternativa; CDC recoge 28.620 euros en nombre de la Fundacio CATDEM; la Fundacion Galiza Sempre del BNG, 2.160 euros; la Fundacio Rafael Campalans del PSC-PSOE,  21.420 euros; y la Fundacio Josep Irla de ERC, 4.050 euros.

Doinel Castro