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Acaba de firmar un Convenio de colaboración con la Universidad Americana de la ciudad de los Emiratos

El ministro García Margallo busca el oro negro de Dubái a través de Agencia Española de Cooperación Internacional, pero deja al descubierto sus errores en la donación de subvenciones

Mayo 21, 2015

El “estudio técnico y revisión administrativa y financiera de los Informes presentados por las ONGD para la justificación de las subvenciones” costará más de 1 millón de euros
El proyecto total se divide en 13 lotes, de los cuales el último se encargará de poner en común los resultados de los 12 anteriores
La Agencia ha pasado de perder 12 millones de euros en 2011 a multiplicar prácticamente por 8 sus pérdidas hasta los 90 millones de euros del 2012


El papel de la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein y los negocios de España en el exterior cobran de nueva actualidad. Sin duda, una de las claves se encuentra en el libro de Ana Romero. La periodista plantea de qué forma “Arabia Saudí abrió el camino de Juan Carlos I para construir una fortuna que nunca tuvo y Emiratos Árabes la consolidó”. La relación del monarca con Arabia, se sostiene, según la autora, en el concepto de búsqueda de clientes: “Hay figuras —los fixers— que cobran comisiones de las empresas de su propio país para conseguir contratos que los líderes políticos de esos países luego venden a sus ciudadanos como ori gen de empleo y riqueza. Esta es una ecuación que nunca falla. Cuantos más clientes tienen las monarquías del Golfo, más contentos estarán todos en Occidente y en Oriente y más tiempo tendrán garantizado el poder los monarcas absolutos. Véase como ejemplo de este proceder el contrato del AVE a La Meca”. En todo ello, jugo un papel importante Corinna zu Sayn-Wittgenstein que, como informó en exclusiva extraconfidencial.com hace 2 años, y ahora se hacen eco otros medios, está reformando una vivienda de lujo en Somosaguas para fijar su residencia en Madrid, muy cerca del palacio de La Zarzuela.

Casi un año después de la abdicación de Juan Carlos I, la relación con Oriente Medio sigue viento en popa. Hace poco más de dos semanas, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores de José Manuel García-Margallo acudía a Oriente Próximo para escudriñar posibles vías de negocio con los países de los Emiratos Árabes Unidos. En su hatillo se trajo de Dubái un convenio de colaboración firmado con la Universidad Americana de dicha ciudad y que persigue la difusión del español en los Emiratos. Sin embargo, el contrato venía acompañado de cierta letra pequeña que posibilita la rúbrica de futuros acuerdos con instituciones relevantes del país.  

La AECID multiplica por ocho sus deudas en un solo año

No obstante, en su aventura asiática, parece que la AECID ha dejado descuidadas sus labores habituales. Por un lado, las cuentas anuales del ejercicio de 2012 muestran que la Agencia ha pasado de perder 12 millones de euros en 2011 a multiplicar prácticamente por 8 sus pérdidas hasta los 90 millones de euros del 2012. 

Una fuga por la que se podrían haber escapado grandes dosis de dinero público son las subvenciones otorgadas por la Agencia. Prueba de ello es el “estudio técnico y revisión administrativa y financiera de los informes presentados por las ONGD para la justificación de las subvenciones que les hayan sido otorgadas por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo”. Una investigación que tendrá que llevarse a cabo durante los dos próximos años y que supondrá una inversión pública de más de un millón de euros (1.038.785 euros), por no haber hecho los deberes a tiempo y haber sido más estricta, la AECID, a la hora de conceder unas ayudas que, hay que tener en cuenta, ya han sido otorgadas. 

Millones y más millones para tareas de control
 
El proyecto total que atañe al Estudio se divide en 13 lotes. Los 12 primeros se ocuparán de la “revisión administrativa, técnica y financiera de los informes presentados por las ONGD para la justificación de subvenciones que les hayan sido otorgadas por la AECID” con una financiación de 78.650 euros cada uno. Mientras, el décimo tercero se encargará de la “coordinación y revisión del trabajo realizado por los adjudicatarios de los lotes 1 al 12 y la interlocución con el Departamento de ONGD de la AECID”, lo que acarreará un gasto para la institución pública de 94.985 euros.

Presupuestos inasumibles para una simple función de control de unas subvenciones que ya se deberían haber regido por el mayor de los rigores. Máxime cuando hablamos de una entidad que ha visto reducidas drásticamente sus subvenciones estatales y que, para colmo, ha mantenido estables las partidas destinadas a los gastos de su personal.