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LA UCM, A LA DERIVA (III): OPERACIÓN SOMOSAGUAS

El ministro de Justicia Bermejo, como Fiscal Jefe de Madrid, archivó una denuncia contra la Complutense por la compra de terrenos a Cereceda

Noviembre 18, 2007

Adoptó esta decisión pese a la apertura de diligencias previas y sin tomar declaración a las partes
 
La denuncia, tramitada por el Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid, se presentó contra Gustavo Villapalos, Rafael Puyol y el empresario José Luis García Cereceda
 
Una de las fincas, la número 1.875, no podía ser adquirida por la Fundación de la Complutense al no contar con la autorización del entonces consejero de Educación de la CAM, Gustavo Villapalos


En anteriores ediciones informamos de las millonarias operaciones inmobiliarias ejecutadas por la Universidad Complutense de Madrid desde el año 1996 y hasta la fecha. La gran operación de ingeniería financiera se inició allá por el año 1996 con Gustavo Villapalos como consejero de Educación de la Comunidad Autónoma de Madrid con el respaldo de su presidente, Alberto Ruiz Gallardón. La CAM pasó de ser una de las mayores propietarias de terrenos y edificios en la autonomía madrileña a tener que alquilar oficinas para sus instalaciones. Una de las más llamativas fue la compra de 6 fincas, calificadas como rústicas, por 2.625 millones de las antiguas a una de las empresas del holding inmobiliario de José Luis García Cereceda. Terrenos tasados en 200 millones de pesetas. En la operación el empresario, en menos de un año, revende los terrenos por 1.225 millones de pesetas más y, por otra parte, evita el pago de impuestos al venderlo a otra sociedad de su propiedad en quiebra. (Ver hemeroteca) La Complutense pagó 1.100 millones de pesetas en intereses para la construcción de 200 viviendas y solicitó dos hipotecas de 1.500 millones de pesetas.

Denuncia archivada

La operación financiera motivó a una serie de funcionarios a presentar una denuncia ante el Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid, que la admitió a trámite. El abogado Manuel Murillo fue el ponente. La operación ladrillo no había hecho más que empezar. Se iniciaron, como es de rigor, las diligencias previas. Y para sorpresa de abogado y de denunciantes, Mariano Bermejo, entonces Fiscal Jefe de Madrid y hoy ministro de Justicia, archivo la causa sin tomar declaración a las partes. Todo ello tras una reunión sorprendente y escabrosa. Al fiscal Bermejo se le insinuó que esta operación inmobiliaria podría sustentar la campaña electoral de 1996 que ganó el Partido Popular de José María Aznar. Y nada de nada.

Con caracter retroactivo

Sólo un dato: de las 6 fincas adquiridas por la Complutense a Cereceda (la número 1.875 de 18.498 m2; la número 1877, de 4.751 m2; la número 8.573 de 145.804 m2; la número 121, con una extensión de 8.112 m2; la 6.196, con 3.100 m2 y, por último, la 6.197 con una superficie de 2.717 m2. En total, 182.982 metros cuadrados.), la 1.875 no podía ser adquirida. Motivo: la Fundación de la Universidad Complutense no contaba con la autorización del consejero de Educación Villapalos. Pero todo tiene solución. Si la compra-venta se producía en el mes de junio de 1997, Villapalos, para formalizar la operación, firma un edicto en el mes de octubre del mismo año, con carácter retroactivo, para formalizarla.
De momento, y que tenga constancia este periódico, Hacienda, en plena campaña, no ha dicho nada. De las claves de este cónclave extraño en el que se mezclan Opus Dei, legionarios de Cristo, PSOE y Partido Popular daremos cuenta en próximas ediciones. Por cierto, el empresario García Cereceda mantiene un idilio que dará mucho que hablar.