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Se celebrarán el próximo 25 de mayo

El Ministerio del Interior aumenta en 6 millones de euros, de 12 a 18 millones, la dotación para realizar el escrutinio de las elecciones europeas de 2014

Noviembre 29, 2013

En total serán 18.150.000 euros para “servicios de escrutinio provisional y otros servicios adicionales, así como los sistemas de comunicaciones necesarios para la realización de todas las actuaciones que se indican en el Pliego de Prescripciones Técnicas”

En las elecciones al Parlamento Europeo del 7 de junio de 2009, el Ministerio del Interior licitó el mismo servicio por 11.995.000 euros

Según una encuesta del CIS realizada en 2007, sólo tres de cada 10 españoles se sentían españoles y europeos al mismo tiempo


Las elecciones europeas están a la vuelta de la esquina. El último sondeo que ha salido a la luz pronostica tablas entre los dos grandes partidos españoles. El PP un tanto por encima del PSOE -exactamente 1,1 puntos- pero, a efectos, se daría un empate técnico. La encuesta que ha realizado Metroscopia para El País, tiene vocación de cambio, ya que en las últimas semanas los vaticinios han ido surgiendo a cuentagotas y su resultado final ha ido cambiando progresivamente: que si victoria para los populares, que si batacazo para estos y victoria socialista, etcétera. Ahora parece que ninguno de los dos se llevará el gato al agua y que el ciclo victorioso del PP y el renacimiento del PSOE tras su profundo letargo convergerán en el punto 0.

Lo que sí reflejan los datos por unanimidad es que las perspectivas son malas para todos los partidos políticos en general y para los dos mayoritarios en particular, ya que los próximos comicios estarán muy marcados por la sombra de la abstención. Una mezcla entre el escaso atractivo de las elecciones y, especialmente, el desencanto en general con la clase política. A pesar de todos estos datos, las elecciones generan unos gastos y demandan ciertos servicios. Para la realización de tal empresa, el Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz, -a través de su Dirección General de Política Interior- ha sacado a concurso la licitación del contrato que se ocupará de las “actuaciones necesarias para la realización del escrutinio provisional de los resultados electorales y su difusión, previsto en el artículo 98.2 de la LOREG, con motivo de la celebración de Elecciones al Parlamento Europeo 2014”.

El despilfarro de Fernández Díaz

Será un procedimiento abierto de tramitación ordinaria a través del cual se adjudicará el contrato a aquella empresa que presente la mejor “solvencia técnica y solvencia económica”. Éste se encargará, en detalle, de satisfacer los “servicios de escrutinio provisional y otros servicios adicionales, así como los sistemas de comunicaciones necesarios para la realización de todas las actuaciones que se indican en el PPT con motivo de las Elecciones al Parlamento Europeo 2014”. Pero sin duda lo más llamativo es la cifra que prepara un gabinete de Jorge Fernández Díaz que parece haberse librado de los efectos de la crisis. El importe presupuestado para este contrato supera los 18 millones de euros -18.150.000 euros exactamente- e irán a parar a las arcas de una sola empresa que gestionará los servicios demandados en el Pliego de Prescripciones Técnicas. Una cantidad desorbitada a ojos de cualquiera que incluye: “la contratación del escrutinio provisional y su difusión, la integración de los resultados definitivos en la base de datos del Ministerio del Interior, el apoyo informático a las Juntas electorales, la publicación de los resultados provisionales y definitivos, así como otros servicios complementarios, con motivo de la celebración de las elecciones al Parlamento Europeo el 25 de mayo de 2014”.

Seis millones de euros más que en 2009

El dato más escabroso surge al comparar estos 18 millones presupuestados en 2013 con el gasto de 2009, siendo el máximo responsable de Interior en dicho ejercicio Alfredo Pérez Rubalcaba. Según se observa en el Pliego de Prescripciones Técnicas de las elecciones europeas de ese año, las tareas a realizar parecen exactamente las mismas: “el escrutinio provisional de los resultados y su difusión, la integración de los resultados definitivos en la base de datos del Ministerio del Interior, el apoyo informático a las Juntas Electorales, la publicación de los resultados provisionales y definitivos, así como otros servicios complementarios con motivo de la celebración en 2009 de elecciones al Parlamento Europeo”. Sin embargo,  el gasto no es comparable. En el propio pliego, se destaca como la Dirección General de Política Interior informa favorablemente una propuesta técnica para el “escrutinio provisional de resultados y su difusión de las Elecciones al Parlamento Europeo del día 7 de junio de 2009” por un importe total de 11.995.000 euros, una cantidad un 50% inferior a la que se destina en la licitación para las elecciones de 2014.

Con estos valores, estaríamos hablando de un diferencial de más de 6 millones de euros para el mismo servicio, cinco años después. Es cierto que al comenzar la crisis se produjo un episodio bastante dilatado de inflación pero a largo plazo y debido a la larga duración de la recesión económica, los precios han ido bajando para movilizar capital y dinamizar la economía. De todos modos, pocas justificaciones parecen lógicas para explicar un aumento tan significativo en la licitación de un mismo servicio, cinco años más tarde.

Desinterés del español por estos comicios

Al fin y al cabo parece un montante descabellado destinado a un objeto que nos toca de refilón. A pesar de que una encuesta en marzo del presente año informaba de que España es el cuarto país cuyos ciudadanos se sienten más integrados en la Unión Europea -tan solo detrás de Malta, Luxemburgo y Alemania-, una encuesta en 2009 publicada por el CIS mostraba como aumentaba el porcentaje de españoles que creían que el Parlamento Europeo era “poco” o “nada” importante, o como se incrementaba también el número de personas que no tienen interés por la Unión. Del mismo modo, otro sondeo del CIS en 2007 arrojaba que sólo tres de cada 10 españoles se sentían españoles y europeos al mismo tiempo.