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A través de un procedimiento negociado sin publicidad

El Ministerio de Sanidad destina 40.000 euros para sobres del Imserso mientras prevé nuevos recortes en la ya deteriorada Ley de Dependencia

Julio 22, 2013
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Nuestros mayores se van de vacaciones. Hace poco más de un mes, el Imserso -Instituto de Mayores y Servicios Sociales dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad dirigido por Ana Mato convocaba el Programa de Turismo Social para Mayores 2013-2014, a través del que se pondrá a disposición de la tercera edad española un total de 896.666 plazas para la campaña estival del curso próximo.

Para dar cumplimiento a este trámite y a otros similares, la subdirección general de Análisis Presupuestario y Gestión Financiera del Instituto de Mayores y Servicios Sociales acordaba el pasado 14 de junio la adjudicación del contrato de suministro de sobres impresos para el programa de vacaciones y termalismo social del Imserso. Un total cercano a los 40.000 euros (38.363 euros) – a través de un procedimiento al que no se le ha dado publicidad- que recaía en la empresa madrileña Tompla Sobre Exprés S.L., que se define a sí misma como el “mayor fabricante europeo de sobres”.

Sería ésta una porción de las fases que se cumplimentan para dar cuerpo al programa de turismo del Imserso. Sin embargo, más costes quedarían en el tintero: solicitudes impresas, gastos en papelería, distribución, recogida, volcado de datos, informatización, publicidad, así hasta un largo etcétera. En lugar, por ejemplo, de acometer el proceso mediante su directa digitalización, una forma además de incentivar el acceso a las nuevas tecnologías en nuestra población de edad más avanzada.

En lugar de matar dos pájaros de un tiro, la gestión del Ministerio de Ana Mato en cuanto a mayores y personas dependientes se refiere, recula. Extraconfidencial.com ya lo avanzaba allá por abril del presente año: “Cuando el ejercicio de 2012 tocaba a su fin, el Plan presupuestario bienal para 2013 y 2014 aprobado en Consejo de Ministros y remitido a la Comisión Europea caía como un jarro de agua fría sobre cuidadores y dependientes. Las medidas de racionalización del sistema de dependencia preveían un recorte de 2.684 millones de euros entre 2013 y 2014. A este horizonte poco halagüeño se une la situación límite de unos cuidadores que deben costearse su Seguridad Social al tiempo que ven como sus sueldos descienden más y más. Los recursos, ya exiguos de por sí, dejan paso a una gestión paupérrima de los mismos”.

Pan para unos, hambre para otros

Ahora la alarma social es aún mayor. El dictamen de la Comisión de Asuntos Generales, Institucionales y de la Unión Europea de la Proposición de Ley sobre Medidas en materia Tributaria, de Sector Público, de Política Social y otras Medidas Administrativas, del PP -sometido a votación el pasado 4 de julio- ha levantado muchas ampollas. El diputado por IU-Verdes, José Antonio Pujante, aseguraba que con la nueva propuesta, el PP aniquilaba el sentido de la Ley de Dependencia que camina hacia “un proceso de privatización”. Una denuncia compartida por el seno de su partido, desde el que se asegura que estos nuevos recortes en la Ley de Dependencia constituyen su “certificado de defunción”.

Dicen que la alegría va por barrios, y al director general del Imserso, César Antón, -del que el Gobierno Central parece no olvidarse año tras año- le ha tocado la de cal. Recientemente aseguraba que las prestaciones por dependencia no bajarían pues según su criterio “no hay ninguna otra medida de ahorro prevista en ningún sentido”. Quizás la realidad acomodaticia que vive el Imserso, le haga pasar por alto los verdaderos apuros que pasa el sistema de dependencia español, próximo a su desaparición si nada ni nadie lo impide.    

Jesús Prieto