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Por graves incumplimientos de proyectos empresariales en inversión y creación de empleo

El Ministerio de Hacienda acuerda la devolución de 6,3 millones de euros en subvenciones otorgadas por Rodríguez Zapatero

Mayo 8, 2012

Las sociedades se beneficiaron de la concesión de incentivos regionales en las Zonas de Promoción Económica de Castilla-La Mancha, Galicia, Castilla y León y Andalucía

Estas áreas fueron fijadas a través de trece Reales Decretos firmados en febrero de 2008, que determinaban ayudas estatales de hasta el 50% de las inversiones empresariales

Entre las empresas están filiales de la multinacional francesa de cristalería Saint Gobain o de la japonesa Fujitsu


Austeridad o crecimiento. Este parece ser el debate que ha suscitado la ya finalizada campaña electoral francesa que ha concluido con cambio de dueño en el Palacio del Eliseo. Así, ya se habla de un pequeño cambio en el modelo económico de los países de la zona euro, con  un mayor papel del Banco Europeo de Inversiones en la realización de gastos productivos. Una pequeña concesión que desde luego no cambiará los objetivos de austeridad y contención del déficit. Y es que el recuerdo del fracaso de las políticas expansivas del gasto aplicadas en el inicio de la crisis está aún cercano.

En España, este punto es especialmente doloroso. Las respuestas a lo que el ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, empezó definiendo como “desaceleración económica” se centraron en medidas como la devolución de 400 euros del IRPF o el famoso Plan E. Todas estas medidas no consiguieron ni crecimiento ni, mucho menos, aumentar el empleó, mientras que disparó el Déficit Público, algo por lo que estamos pagando un alto precio. También apostó de forma importante por cuantiosas subvenciones a empresas para realizar proyectos de inversión y mantenimiento del empleo, proyectos que -como demuestran las últimas decisiones del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas-, también han fracasado.

Zonas de promoción económica

En febrero de 2008, el Consejo de Ministros aprobó 13 Real Decretos por los que se delimitaban zonas de promoción económica en las Comunidades Autónomas de Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Murcia, Valencia, y las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla. Teóricamente, se buscaba fomentar la actividad económica en las zonas geográficas menos favorecidas a través de la concesión de ayudas a la inversión empresarial durante el período 2007-2013.

Así, se establecían límites de subvenciones, llegando a cubrir el Estado hasta el 50% en determinadas zonas prioritarias, previamente propuestas por las Comunidades Autónomas afectadas. Una medida que puede ser adecuada sobre el papel, el Estado invierte millones de euros para asegurar el crecimiento de empresas en las zonas más deprimidas, pero la realidad ha demostrado no ser tan “benévola”.

Millones de euros en proyectos incumplidos

El pasado jueves 3 de mayo, según se desprende de documentación en manos de extraconfidencial.com, se aprobaba un acuerdo de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos, dependiente del Ministerio dirigido por Cristóbal Montoro, por el que se declaraba el incumplimiento de condiciones de 6 expedientes concesión de incentivos regionales en las Zonas de Promoción Económica de Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, Galicia, Castilla y León y Andalucía. Estos incumplimientos, cinco considerados como total y otro como parcial, supusieron en su momento más de 6,3 millones de euros adelantados por el Estado, que ahora las diferentes empresas tienen que devolver.

El caso más importante es que afecta a Saint Gobain Cristalería, S.L., filial de la multinacional francesa del cristal.  Sobre esta empresa, el 28 de abril de 2011,  la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha emitió un informe sobre ejecución de su proyecto de inversión, del que se dedujo  incumplimiento en la inversión realizada y en la creación y mantenimiento del empleo comprometido y por ello se inició el oportuno expediente. En concreto, se puso de manifiesto el incumplimiento del 17,91% de la condición de realizar inversiones por importe de 35,2 millones de euros, ya que la inversión subvencionable justificada ascendió a 28,9 millones  y el incumplimiento total de la condición de crear y mantener 25 puestos de trabajo y mantener en la sociedad 1.680 asalariados, ya que “se ha producido destrucción de empleo”, lo que supone un incumplimiento conjunto total, teniendo que devolver 2,11 millones de euros.

No cumplieron con las obligaciones con Hacienda  y la Seguridad Social

En el caso de Rottneros Miranda, S.A.U., el 29 de marzo de 2011, la Comunidad Autónoma de Castilla y León, emitió otro informe que denotaba el incumplimiento en la inversión realizada, en el nivel de autofinanciación exigido, en la creación y mantenimiento de empleo y, lo que es más grave, incumplimiento formal de las obligaciones fiscales y con la Seguridad Social. Por todo ello tendrá que devolver 780.000 euros.

Grupo Hoteles Playa, S.A., en Andalucía, también no cumplió  con  la inversión prometida, en la creación y mantenimiento de empleo e incluso en la normativa medioambiental, por lo que tendrá que debe retroceder una subvención recibida por 1,68 millones de euros.  Faurecia Automotive España, S.L también falló en la inversión realizada y en la creación y mantenimiento del empleo, mientras que Fujitsu Ten España, S.A en el mantenimiento de empleo, teniendo que devolver 902.004 euros la primera y 571.824,64 euros la segunda. Por último, la empresa castellano manchega Industria Gráfica Altair, S.A ha sido penalizada por un incumplimiento parcial en la reducción de la subvención otorgada por 306.709,04 euros.

En definitiva, subvenciones cobradas desde hace más de 5 años en muchos casos, adelantadas por el Estado y que ahora hay que exigir la devolución. ¿Por qué no entregar la subvención cuando se termina el proyecto o a medida que se va realizando y cumplen los objetivos? Desde luego, el modelo falla y cuesta millones de euros a los sufridos contribuyentes, y la importancia del control del gasto.