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Le aseguró que no volvería a hablar sobre su relación

El mensaje de disculpa que Rocío Aranda envió a Dani Güiza

Junio 1, 2009

Parece que no hay final en el enfrentamiento que Nuria Bermúdez y Rocío Aranda mantienen con Dani Güiza. Mientras todo esto ocurre, Rocío, la actual novia del futbolista, no se separa de su lado.

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Desde que la semana pasada publicáramos en exclusiva las primeras palabras del futbolista Dani Güiza, tras las  duras acusaciones por parte de Nuria Bermúdez y Rocío Aranda, las reacciones no se han hecho esperar. La que permanece en un segundo plano es Rocío, la actual novia del futbolista. Es una veinteañera coquetona, de mirada ingenua y anatomía perfecta con la que Dani no tiene secretos. Para él, Rocío es la mujer de sus sueños. Esa con la que siempre había soñado. Desde Estambul, Rocío está al tanto de todo lo que se comenta en los programas de televisión sobre su novio y no puede evitar sentirse icómoda cuando Aranda tacha de drogadicto y mal padre a su novio: “Está sufriendo mucho porque, además, no le dejan ver a sus hijos. Lo pasa muy mal”, me confesó durante una conversación telefónica que mantuve hace algunos días. Eso sí, lo tiene claro. Rocío prefiere mantenerse al margen de polémicas, quizás porque su nobleza y educación no le permiten ser partícipe de un juego que roza lo escatológico. De momento, a pesar de que aparentemente las diferencias entre Dani, Rocío y Nuria son irreconciliables, me cuentan que Rocío Aranda envió un mensaje de texto al futbolista para pedirle disculpas por haber largado más de la cuenta en los programas de televisión. Aranda inclinó la rodilla y juró que nunca más volvería a hablar sobre las intimidades de su relación: “Te prometo que ya no voy a ir a ningún plató más porque me estoy arrepintiendo”, le espetó hace algunos días. Falso, pues ya tiene pactada una entrevista para explicar cómo ha sido su reencuentro con el deportista. A pesar de los pesares, Rocío parece no querer aniquilar ese aire mercantilista que le envuelve, quizás porque resulta muy rentable ventilar las miserias de ese hombre al que le juró amor eterno.

Por Saúl Ortiz

saul@extraconfidencial.com