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En el Gran Premio de Monza los pilotos avanzaron lastimeramente por la pista: el británico quedó virtualmente último y el asturiano abandonó a pocas vueltas del final

El matrimonio McLaren-Honda hace aguas y desencadena consecuencias inesperadas

Septiembre 6, 2015

La humillación que están sufriendo Button, Alonso y el equipo es terrible. Tanto es así que ya hay informaciones que apuntan a que dos patrocinadores importantes, Johnnie Walker y Santander, saldrán por la puerta el año que viene lo que hará 20 millones de euros más pobre a la formación de Woking. Igualmente el departamento comercial de Ron Dennis sufre lo indecible para encontrar un sponsor de bandera que adorne sus depauperados flancos ante el poco prometedor horizonte deportivo

Mclaren Honda Monza

No llevan un año casados y ya planean su divorcio. De hecho, hay incluso rumores -poco fundados-, de que sobre la cabeza de los rectores de McLaren ha llegado a planear hasta el cambio de sus motores. La escudería británica y Honda trazaron un plan a cinco años y antes de acabar su primera temporada juntos ya están tirándose los platos a la cabeza, tanto que la escudería británica ha solicitado a la marca que eche a patadas a la cabeza visible de su proyecto, Yasuhisa Arai. Arai, un japonés de permanente rostro circunspecto, recibió esta misión tras haber sido el responsable del desarrollo de los exitosos motores V-Tec, excelentes propulsores de sus modelos de calle, pero muy lejanos de las prestaciones, tecnologías y, sobre todo, ritmo de evolución de los ingenios que llevan instalados los Formula 1.

Según cálculos de medios británicos, la potencia de estos motores, de acuerdo con sesudas mediciones de GPS, tiempos por vuelta, aceleración, etc… apuntan a que rondan los 770 caballos, con algo más de 100 de déficit con respecto a los mejores, los poderosos Mercedes. Esos 100 caballos “perdidos” al parecer se encuentran en alguna parte de la sección eléctrica, que si salen a la luz en pruebas de banco de potencia, pero quedan aletargados en el momento de salir a pista. Los dos Campeones del Mundo encargados de darles vida, Jenson Button y Fernando Alonso, avanzaban lastimeramente en el último Gran Premio disputado en Monza, donde toda la parrilla (a excepción de los Manor con motor de 2014), eran dejados atrás con contundencia con una mera insinuación de acelerador. Button y Alonso no podían más que apartarse del camino del resto sin armas con las que defenderse. Si sacamos de la ecuación a los Manor, el británico quedó virtualmente último y el asturiano abandonó a pocas vueltas del final, y casi fue mejor eso que verle cerrando la clasificación.

Un futuro muy incierto

La humillación que están sufriendo estos dos pilotos y el equipo es terrible. Tanto es así que ya hay informaciones que apuntan a que dos patrocinadores importantes, Johnnie Walker y Santander, saldrán por la puerta el año que viene lo que hará 20 millones de euros más pobre a la formación de Woking. Igualmente el departamento comercial de Ron Dennis sufre lo indecible para encontrar un sponsor de bandera que adorne sus depauperados flancos ante el poco prometedor horizonte deportivo. McLaren tiene fondos suficientes como para cubrir esta contingencia, pero es obvio que todo sería mejor con, digamos, esos 80 millones de euros en patrocinios que no tienen o van a dejar de tener (60 del ‘title sponsor’, y otros 20 de los que se marchan). Habría que añadir a este capítulo los alrededor de 40-50 millones más los que pille en el reparto de Bernie Ecclestone en base a acuerdos con los equipos señeros, pero que podrían ser casi el doble en caso de estar clasificados en línea con sus resultados históricos.

Si Arai San es optimista para la temporada próxima y promete triunfos, también los prometió para este año y el verdadero triunfo es que sus coches acaben carreras. Eric Boullier, director ejecutivo de McLaren es poco optimista y entiende que el ritmo de evoluciones del coche es el correcto en la parte que les toca, el chasis. De hecho Fernando Alonso afirma que en curva de media y baja velocidad el coche parece sujetarse con firmeza al suelo y es muy eficaz en este aspecto. Esto no es solo una frase dicha para ser oída sino que en el Gran Premio de Bélgica los dos monoplazas de Woking protagonizaron una espectacular salida con un puñado de adelantamientos antes de llegar a la curva de Eau Rouge, lo que prueba que a pesar de su déficit de potencia traccionan realmente bien.

Los problemas se acumulan

Los problemas se acumulan cuando llegan las zonas donde la potencia es requerida -recta, adelantamientos y defensa de posición-, y ahí es donde hasta los equipados con motores Renault, considerados hasta la llegada de Honda los menos dotados, les pasan sin que los McLaren-Honda puedan ofrecer resistencia. Hasta Roberto Merhi, el castellonense que conduce uno de los Manor (con motor y chasis del año pasado habilitados a la reglamentación de este) dice sin pudor que “les tiene muy al alcance y que luchar con ellos es relativamente fácil”… en un equipo con cuatro veces menos presupuesto.

En McLaren consideran que el ritmo de actualizaciones del propulsor nipón puede ser realmente bueno para un producto de calle, pero no para el que les condena a rodar entre dos y tres segundos por vuelta por detrás de los que lideran la tabla de tiempos. Un segundo sería relativamente admisible pero esta diferencia no hay piloto ni chasis que la salve y es por ello que Dennis, tras innumerables desencuentros, ha remitido una carta, para que quede constancia por escrito, de que desplacen a Arai de su puesto y pongan a otra cabeza pensante en vista de que el oriental se enroca en su idea de que todo va bien, que el trabajo es el correcto y que todo sigue el curso debido, porque esto fue lo que dijo a medios internacionales el sábado pasado en Monza, en una casi violenta rueda de prensa con acusaciones, requerimientos sin respuesta y palabras ácidas de muchos reporteros. El japonés no es muy ducho en la puesta en escena ante los medios, pero se limitó a poner cara tensa y afirmar que todo funciona como estaba previsto sin inmutarse.

Esperemos que lo previsto no fuera las lacónicas declaraciones de Button cuando dijo: “me limité a que los coches se me acercaran (para a continuación dejarme adelantar), o la saña con la que Alonso arrojó sus guantes dentro del box nada más bajarse de su monoplaza a pocas vueltas del final. En el segundo año en McLaren para el de Oviedo, el anterior, la agria temporada 2007, le van a parecer unas vacaciones en el Caribe… al menos pisaba el podium.

José M. Zapico

@virutasf1