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Tras el documental que emitió Telecinco

El lavado de imagen de Isabel Pantoja

Abril 6, 2010

Isabel Pantoja anda algo nerviosa tras la emisión del documental que Telecinco programó anoche en horario de máxima audiencia. Está buscando lavar su imagen para intentar no sesgar más su relación con los medios de comunicación.

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El magnífico documental que emitió anoche Telecinco en horario de máxima audiencia sobre la ambición desmedida de Isabel Pantoja ha dejado al descubierto los supuestos tejemanejes que la tonadillera y su ex novio Julián Muñoz realizaron, supuestamente, para cumplir sus más etéreos sueños. Quisieron convertir Cantora en una especie de Parque Temático, realizaban presuntos chantajes y negocios para ampliar miras personales y profesionales. Sin embargo, ellos han preferido mantenerse al margen. Isabel está nerviosa, preocupada y con las lágrimas bordeando sus ojos. Aunque ya no llora como antes, ahora está encolerizada y busca apoyos en todos cuantos le puedan echar un cable. De hecho, pretende calmar las aguas con periodistas y presentadores de televisión que antaño han sido muy críticos con su actitud altiva y prepotente. Un lavado de imagen completo que pretende ser progresivo y sin demasiada presencia televisiva. Pantoja necesitará litros de aguarrás para quitarse de encima todos los comentarios e insinuaciones que se han hecho en los últimos tiempos. Eso, o en su defecto, se debe enjugar con lejía un pasado que ahora es más presente que nunca. Suerte que, por lo menos, Isabelita sigue bien secundada por su abogada Graciela Otondo, quien le guía por los submundos de los juzgados para defenderse a golpe de querella, demanda o tirón de orejas. Es, tal vez, la forma más fehaciente de resolver los enigmas que la persiguen desde que se ennoviara con el señor del bigote. A ella no le van a hundir, o eso dice. Prefiere ahora alejarse de los medios de comunicación, disfrutar de su azarosa vida personal e intentar que frente a la prensa siga siendo la jovencita que cantaba y era feliz. Isabel tampoco es una Santa. Ni lo ha pretendido nunca, pero rechina y escama que siga alimentando su orgullo para intentar aparentar fortaleza ante los medios de comunicación. No es necesario. Incluso rechina y molesta.
 

¿Víctima o verdugo?

 
Siempre he mantenido que Isabel ha sido una víctima de un Julián Muñoz que, en un momento de desasosiego, buscó y encontró. Todos hubiéramos actuado de una forma similar o, tal vez, nos hubiéramos creído a nuestras respectivas parejas. No obstante, el próximo mes de junio se iniciarán las primeras sesiones de los juicios de Operación Malaya. Será entonces, una vez se resuelvan todos esos flecos, cuando se demostrará hasta qué punto está implicada la Pantoja en este barrizal en el que parece que hay más implicados de lo que se esperaba. Lo que sorprende, sin duda alguna, es que en las últimas horas, Isabel haya puesto a subasta alguna de sus prendas más preciadas, como sus trajes de bata de cola, ‘cedés’ y algún que otro óbolo personal. Todos ellos se pueden adquirir en la tienda online de José Luis Moreno.
 

Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)