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Se ha convertido en una de las protegidas del Rector Carlos Andradas, que ampara a la "Casta Universitaria"

El lado oscuro de Carmen Pérez de Armiñán, decana de Ciencias de la Información de la Complutense

Julio 23, 2015

Es Doctora en Filosofía y Letras, sección Geografía, e hija de Gonzalo Pérez de Armiñán, quien fue Decano de Ciencias de la Información (1975-1977); fuentes de la Complutense indican que “en términos académicos de Periodismo no sabe nada de nada, y al mostrarse insegura, adopta, actitudes intolerantes”
Su padre ya se hizo célebre porque bunkerizó la Facultad. Él se reservó un ascensor e hizo inaccesible un espacio de la Facultad. Los estudiantes acabaron por derribar la pared separadora y, desde entonces, se unieron el edificio antiguo y el nuevo. Según estas mismas fuentes, “su hija ha ido mucho más allá: está bunkerizando la Facultad psicológica y comunicativamente”


Uno de los efectos de la elección de Carlos Andradas como Rector de la Universidad Complutense ha sido que algunas personas están mostrando su verdadera cara, no la que mostraban hasta las elecciones. Entre ellas, se encuentra Carmen Pérez de Armiñán, Decana de la Facultad de Ciencias de la Información. Se ve en el bando vencedor de las últimas elecciones a Rector; es decir, cuenta con el favor de Carlos Andradas. El Rector además ha nombrado encargada de Comunicación a una profesora del Departamento de Periodismo I. También ha promovido a Gerente General a la que, durante años, ha sido Gerente de la Facultad.

Carmen Pérez de Armiñán está mostrando lo que le interesa: el poder. Y está dispuesta a ejercerlo hasta los más pequeños detalles. Es hija de Gonzalo Pérez de Armiñán, quien fue Decano de Ciencias de la Información (1975-1977). La Decana es Licenciada y Doctora en Filosofía y Letras, sección Geografía. Fuentes de la Complutense indican que “en términos académicos de Periodismo no sabe nada de nada, y al mostrarse insegura, adopta actitudes intolerantes. Esta haciendo un daño irreparable a la Facultad”.

Su padre ya se hizo célebre porque bunkerizó la Facultad. Él se reservó un ascensor e hizo inaccesible un espacio de la Facultad. Los estudiantes acabaron por derribar la pared separadora y, desde entonces, se unieron el edificio antiguo y el nuevo. Según estas mismas fuentes, “su hija ha ido mucho más allá: está bunkerizando la Facultad psicológica y comunicativamente. Lo bueno es que la situación se ha hecho tan tensa que acaba por saltar a los medios de comunicación”.

El tema: Proceso por la sombra de un burro

El pasado 18 de Junio se celebró una Junta de Facultad en Ciencias de la Información que figurará entre los capítulos más oscuros de la Universidad Complutense. Aquella Junta se saldó con la imposición por parte de la Decana de un acuerdo sin consentir votación alguna y ante el clamor y la protesta de los allí reunidos. Tampoco en el uso de la palabra se mostró más democrática y garantista: monopolizó más de la mitad del tiempo e impidió el uso de la palabra de forma caprichosa y arbitraria. Las fuentes califican la Junta de “auto-Junta o dicta-Junta”.

Expertos en organización consultados indican que “para ilustrar una organización que funciona mal como la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, resulta muy útil leer una obra que Friedrich Dürrenmat escribió para la radio, en 1951: Proceso por la sombra de un burro. Un ridículo asunto doméstico es el inicio de una serie de acontecimientos que convierten un sencillo pleito de mercado en un sobredimensionado asunto de implicaciones filosóficas, teológicas, económicas, políticas y sociales”.

El problema tiene sus raíces en el año 2010, cuando dos profesores piden el traslado del Departamento de Periodismo III al de Periodismo I y les falla su intento de llevarse la docencia. Entonces, el Catedrático Fermín Bouza comunicó que los acogería para que diesen clase en un nuevo Master que estaban creando en el Departamento de Sociología VI. El Master tiene 90 créditos de docencia. Eso era en 2010. Los expertos llevaban razón. La realidad copia a la ficción. Aquí, el Proceso por la sombra de un burro se sintetiza en tres créditos contra 90.

La Decana contra el reputado Catedrático Fermín Bouza

A la citada Junta asistió el catedrático Fermín Bouza, por si su información podía resultar útil para conocer la historia de lo sucedido. ¿Quién es el Catedrático Bouza? Además de ser un profesor con gran prestigio intelectual en muy distintos ámbitos (sociología, psicología), ilustra su trayectoria el singular mérito de haber sido profesor de la actual Reina Letizia, quien le invitó a su boda.

La decana mostró la siguiente conducta hacia el catedrático: “¡No tiene la palabra y no es miembro de esta Junta! Es decir, usted se ha sentado ahí, la profesora Aina (Aina López, directora de Sociología VI) ha dicho que sí podía venir, pero usted no está invitado. Así que ya que se ha sentado aquí no intervenga, no intervenga porque no es miembro de esta Junta”. El profesor Bouza indicó que la Junta es pública. Ella replicó: “No intervenga, no es pública, léase usted los estatutos. No intervenga, sea usted correcto. Se ha sentado sin invitación”. El catedrático responde: “¿Me echa usted?”. La decana: “No tiene usted la palabra ni la va a tener”.  “Perdón, profesor Bouza, le ruego que si no se calla usted salga de la Sala”. La Decana, a gritos, le dice al profesor Bouza que le va a pedir que abandone la Sala. Insiste en que no hay diálogo, que le ha advertido. Bouza se retira educadamente, no sin expresar que ha sido aludido varias veces.

Aina López, directora de Sociología VI, insiste en que ha sido aludido y tiene derecho a réplica, por alusiones. Varias asistentes opinan igual. La Decana se niega. Eva Aladro, directora de Periodismo III, dice que conste en Acta que se ha obligado a abandonar la sala al Profesor Bouza cuando ha sido aludido y no se le ha dejado hablar, siendo un referente académico de toda la Facultad. La Decana dice que no le amenace: lo que constará es que no cumple las normas y que se le ha advertido por tres veces. Que no tiene bula especial por ser Catedrático. Que las normas están para todos y hay que cumplir la ley.Sin embargo, más adelante, la Decana dice a Aina López: “Olvídate del reglamento. Por favor, olvídate del reglamento”. Esta Junta será recordada durante mucho tiempo en la Facultad, además de no permitir a los miembros de la Junta de Facultad ejercer su derecho al voto.

El precedente del Catedrático Gonzalo Abril

Existe un precedente muy importante, en el que también está implicado el Departamento de Periodismo I y la Decana: el Catedrático Gonzalo Abril Curto, hizo el favor a María Jesús Casals, directora de un Master de Periodismo I, de impartir una asignatura, durante un cuatrimestre, porque un profesor estaba de año sabático.

El profesor Abril suspendió a varios alumnos chinos porque creía que no merecían una nota favorable. Pues bien, los alumnos reclamaron, se formó una Comisión y ¿a favor de quién dictaminaron? De los alumnos chinos. Y lo que empezó como un acto de generosidad de Abril acabó en un juicio ante los Tribunales. “Así es como trata la Decana a los profesores que prestigian la Facultad mucho más que ella y que todo su equipo”, indican fuentes de la Complutense.

La decana ridiculiza cualquier opinión contraria a la suya

Además de impedir el derecho de voto, la Decana tiene la costumbre de ridiculizar cualquier postura distinta a la suya. Este periódico ha seleccionado sólo algunos ejemplos de la misma Junta de Facultad:

“¡No, no, no!, profesora García Nieto, no vamos a introducir más ruido. Si ése es su objetivo, lo dejaremos para después…”. La profesora responde: “No diga cuáles son mis objetivos”. “Lo que no entiendo es que hace un momento decía que el departamento de sociología VI no era competente en el master, y sin embargo hace aquí ahora una defensa de su propio departamento, de la participación, gestión y ¿cómo ha dicho? de grupos y proyectos. Yo desconozco como los másteres se forman por grupos y proyectos”. “¿Cómo que restructuras y metes a un profesor del departamento que llamáis promotor, que a mí es algo que me suena para construir pisos?”. “Es que es al revés, Aina, no seas falaz”. “No, es que no estamos hablando de eso, profesora García Nieto, vamos por partes y no introduzca más ruido; estamos troceando el tema a ver si encontramos una solución. Por favor, vamos a seguir avanzando”. La profesora responde: ¿Me permite? ¿Me permite que termine? ¡Es que no he terminado!”. “Vamos a no meter más ruido, Aina”. La profesora responde: “No te interesa, no te interesa! No te interesa lo que estoy diciendo porque es acertado! Yo quiero encontrar una solución pero quiero que sea respetuosa de los derechos académicos y de las cuestiones de derecho”. Decana: “Por supuesto”. Otra profesora: ¡Déjala! (que hable Aina López). “Aina, todos llevamos toda la vida en estos menesteres y el andar revolviéndolo todo al final es una táctica y es una táctica parlamentaria, por favor, estamos buscando soluciones concretas y las soluciones concretas no es volver a plantear si “todos los másteres y la legislación”, es decir, ese juego Aina es muy viejo, entonces vamos a buscar soluciones concretas, no plantear ahora si la legislación que afecta a todos los másteres, Aina, vamos a lo concreto. La profesora replica: “Sí, para mí sí es importante porque lo que no quiero son dobles morales”. Decana (enfadada): “Perdona, aquí no estamos hablando de moral, estamos hablando de legalidad.” Profesora: Ley del embudo, ley del embudo”.

En varios momentos, la Decana advierte que al año próximo la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) ha de evaluar ese Master y, que como encuentre irregularidades, puede no renovar su aprobación. El profesor Paniagua, director del Departamento de Periodismo I, después de la Junta, repitió esa amenaza: “Iremos a la ANECA”. Las fuentes opinan que “para reafirmar el poder de la Decana, son capaces de hundir el Master”.

Carmen Pérez de Armiñán desmotiva a quien no cuenta con su favor

Las fuentes consultadas indican que “a la Decana no le importa la ciencia de los profesores, lo único que le interesa es el poder. Como si el origen etimológico de poder procediera de “se puede. Sin embargo, se ha encontrado con que ha tenido enfrente a cinco profesoras y un profesor que no han admitido sus explicaciones ni se amedrentan ante sus amenazas”.

En la propia Facultad, los profesores están interesados en conocer si ha utilizado la misma táctica de desmotivar en privado y en comprobar si, segura de contar con el favor del rector Carlos Andradas, Carmen Pérez de Armiñán, o su entorno, actuando como un “lobby”, se dedican a “tocar” a diversos Vicerrectores. Por ejemplo, sobre el asunto de los tres créditos, sobre la fusión o absorción de los Departamentos, sobre las plazas docentes… ¿Es ésta la Universidad Complutense que quiere Carlos Andradas?, se preguntan ya los docentes.

 
Juan Luis Galiacho
@jlgaliacho