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El juicio de la hija secreta de José María Ruiz Mateos se suspende sine die y el cadáver del fundador de Rumasa seguirá sin exhumarse

Noviembre 6, 2015

La vista por la demanda de paternidad iniciada por Adela Montes de Oca estaba prevista para la próxima semana, pero la Justicia no ha localizado a ninguno de los 13 hijos de Ruiz-Mateos, a los que se pedía su filiación, para decidir si se practica o no la prueba de ADN al cadáver o se la hace alguno de sus hijos

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El Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Pozuelo de Alarcón (Madrid), ha paralizado sine die el juicio de demanda de paternidad iniciado por Adela María Montes de Oca, conocida como Adelita, la supuesta hija número 14 del ex propietario del Rayo Vallecano y dueño de Rumasa, José María Ruiz Mateos Jiménez de Tejada, fallecido el pasado día 7 de septiembre.

La vista estaba prevista que comenzara la próxima semana, pero este Juzgado de Primera Instancia de Pozuelo de Alarcón no ha localizado oficialmente a los 13 hijos del fundador del holding de la abeja, a los que se pedía su filiación, para determinar si les practica alguno de ellos la prueba pericial biológica de ADN o se la realiza al cadáver de su padre enterrado en Jerez de la Frontera y cuyo cuerpo seguirá sin ser exhumado por orden judicial.

Se trata de determinar la paternidad que le solicitó hace ya más de un año la supuesta hija de Ruiz Mateos, Adela María Montes de Oca, conocida como Adelita y de nacionalidad estadounidense, y la madre de ésta Patricia Montes de Oca, con la que el propietario de Rumasa mantuvo una presunta relación extramatrimonial a comienzos de la década de los noventa. Se trata de una supuesta relación que Ruiz Mateos mantuvo fuera de su matrimonio -de toda la vida-, con la también jerezana Teresa Rivero.

El abogado Marcos García Montes renuncia a la defensa de los hijos

El último letrado del fundador del holding de la abeja, Marcos García Montes, ha renunciado a seguir en la causa ya que, según el, “ya no es parte en el caso por la muerte de su cliente”, y ratifica que no tiene nada que ver con los hijos del patriarca con los que su relación esta rota desde hace ya años, por lo que es muy difícil que sepa nada de ellos. Por eso, ahora la Justicia deberá determinar como localiza a los hijos de Ruiz Mateos en un procedimiento que puede retrasarse meses y que deberá contra con la actuación de la Policía Judicial para su búsqueda. Los Ruiz Mateos son maestros en el arte de dilatar y hacer que pasen los años sin llevarse a cabo ningún juicio.

Todo este procedimiento contra el fallecido Ruiz Mateos y su familia por reclamación de filiación paterna extramatrimonial, está marcado con el número 201/2014. Pero por ahora, Adela Montes de Oca, de 24 años, tendrá que esperar para poder utilizar el apellido Ruiz-Mateos.

La última vez que se vieron fue en 2010 en unos apartamentos de Madrid

El empresario José María Ruiz Mateos y su supuesta hija no se conocieron físicamente hasta que ésta cumplió los 17 años, que vino a verle a  Madrid y le pidió que le diera su apellido. ”Nos dio 10.000 euros para que nos fuéramos de vacaciones y me advirtió de que si iba a la televisión a contar nuestra historia, me tratarían como una puta“, afirmó en su día la madre mexicana. Fue en el año 2010 cuando se vieron por última vez en unos apartamentos de la calle Jorge Juan, de Madrid, donde Patricia Montes de Oca, la madre de Adelita, grabó un video casero del encuentro, como prueba contundente de esa relación consentida.

Durante los años anteriores, el empresario continuó llamándola periódicamente por teléfono y además de las llamadas telefónicas, también se hizo cargo de ella económicamente. Al principio, segunda la denuncia, enviaba esporádicamente 5.000 dólares (unos 4.000 euros), que luego se convirtió en una cantidad fija al mes. Según el abogado Joaquín Ybancos, el hijo mayor del matrimonio Zoilo Ruiz Mateos estuvo al tanto de esta relación extramatrimonial de su padre y era el encargado de satisfacer económicamente a su presunta hermana.

El problema ahora para la supuesta hija secreta de Ruiz Mateos es que si se le reconoce la paternidad -la herencia de propietario de Rumasa es una herencia envenenada-, esta sería entonces responsable civil subsidiaria en todos los pleitos judiciales -más de 50-, donde se pide responsabilidades civiles a la familia Ruiz Mateos al completo, a la que ella ya formaría parte desde el momento que le concediera la paternidad.

Fue marzo de 2006 cuando el fundador de Rumasa firmó un documento en el que dejaba claro su última voluntad. Se trataba de un testamento que era una simple declaración de intenciones, nada más. Prácticamente vació de contenido. La gran parte de las propiedades reconocidas del fundador de Rumasa están embargadas por la Audiencia Nacional. Las que no, figuran a manos de testaferros o terceras personas. Su verdadera fortuna transmitida en vida a sus hijos varones se encontraría fuera de España, presuntamente en paraísos fiscales como Belice, las Antillas Holandesas, Panamá o Andorra. Un patrimonio que ha desaparecido cifrado en más de 300 millones de euros y que es más que previsible que no figure en las últimas voluntades de Don José María, a las que ahora quiere acceder su supuesta hija número 14, Adelita.

Juan Luis Galiacho

juanluisgaliacho@extraconfidencial.com

@jlgaliacho