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Está sólo pendiente de la ampliación de las últimas comisiones rogatorias pedidas a Reino Unido, Suiza y Estados Unidos

El Juez Ruz quiere cerrar en breve la instrucción del caso Gürtel y llevarlo ya a juicio oral

Junio 30, 2013

También se han ampliado las investigaciones sobre las posiciones e intereses económicos que Luis Bárcenas pudiera tener en Uruguay (Discount Bank de Montevideo), Bahamas (cuentas del Lombard Odier en Nassau), y Estados Unidos (cuentas vinculadas a la entidad HSBC)
Mientras tanto, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha delegado toda la gestión interna y pública del caso, tras el ingreso en prisión el día 27 de junio del ex tesorero popular, en María Dolores de Cospedal

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El reciente auto del juez Pablo Ruz ordenando el ingreso en prisión del ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, ha puesto de manifiesto que la instrucción del caso Gürtel está ya prácticamente cerrada, sólo a la espera de las últimas comisiones rogatorias requeridas. Así lo indica Ruz en su escrito de 24 folios que, según fuentes jurídicas, “está muy bien redactado y es casi inmaculado, impropio de hacerlo sólo tres horas después de tomar declaración al imputado. Como si estuviera prefabricado de antemano”.

Ruz indica en él que el encarcelamiento de Bárcenas se debe a la principal finalidad “de asegurar su presencia a resultas del presente procedimiento, evitando el riesgo de fuga o huida del mismo”, máxime dado “el avanzado estado de la presente instrucción, que determina una razonable previsión de no lejanía temporal en cuanto a su finalización, al menos en lo referido a los hechos relacionados con el imputado afectado por la presente resolución”. Todo indica que el titular del Juzgado Nº 3 de la Audiencia Nacional cerrará la instrucción del caso Gürtel, en lo referido a su procedimiento matriz, en el momento que le lleguen los resultados de las nuevas comisiones rogatorias. No así en cuanto a las diferentes piezas separadas abiertas, como la incoada en marzo de 2013 a resulta de la querella interpuesta por Izquierda Unida contra Bárcenas y contra la presunta financiación irregular del PP a base de la adjudicaciones de contratas públicas y donaciones privadas encubiertas.

Otros implicados más perjudicados

Las nuevas diligencias de investigación abiertas, de las que se esperan en breve los resultados, están motivadas por operaciones sospechosas detectadas por el SEPBLAC en el patrimonio en el extranjero de Luis Bárcenas, lo que obligó a Ruz a solicitar en mayo una ampliación de la comisión rogatoria al Reino Unido, como también lo hizo con otra a Suiza para determinar las cuentas identificadas como “Obispado” y “Ranke”. También se han ampliado las investigaciones sobre las posiciones e intereses económicos que Bárcenas pudiera tener en Uruguay (Discount Bank de Montevideo), Bahamas (cuentas del Lombard Odier en Nassau) y Estados Unidos (cuentas vinculadas a la entidad HSBC), habiéndose a tal efecto practicado otra ampliación de la comisión rogatoria a Estados Unidos.

Entre los imputados en el caso Gürtel que pueden salir todavía más perjudicados por estas nuevas investigaciones están el testaferro de Bárcenas, Iván Yáñez Velasco, quien le movía las cuentas bancarias; el argentino Edgard Patricio Bel, a quien nombró presidente de Tesedul la empresa con la que Bárcenas se acogió a la amnistía fiscal en España; y el ex tesorero del PP Ángel Sanchís Perales y su hijo Ángel Rafael Sanchís Herrero, implicados en las órdenes de transferencia de los fondos de Bárcenas hacia cuentas del HSBC en Nueva York, cuyos titulares finales eran las sociedades GRUPO SUR DE VALORES SA y LA MORALEJA SA vinculadas a la familia Sanchís y por importes de más de 2 millones de euros. Todo un entramado de ingeniería financiera enmascarado bajo el epígrafe de “inversiones para el desarrollo de negocios agrícolas en Argentina y forestales en Brasil”.

Escuchas telefónicas validadas

Los otros imputados en el caso, como el cabecilla Francisco Correa o su numero dos, el ex dirigente del PP gallego, Pablo Crespo, están intentando a través de determinados personajes con influencia en la vida pública madrileña limpiar su imagen y plegar velas. Así, el número dos de la trama, Pablo Crespo, ha fichado como abogado al ex director general de la Once, Miguel Durán, que en su día fuera imputado por un presunto delito fiscal en Tele 5 por el juez Baltasar Garzón, y que no sólo lleva la defensa de Crespo sino también su imagen, dada su gran relación con el grupo Intereconomía y su fluidez con el diario El Mundo. Todos los imputados están ya nerviosos y a la espera de que en breve se ponga punto y final a una instrucción que lleva ya más de cuatro años, y que se inició con unas escuchas telefónicas a las que el pasado viernes la Audiencia Nacional dio toda la validez jurídica.

Mientras tanto, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy ha delegado toda la gestión interna y pública del caso Barcenas, tras el ingreso en prisión el día 27 de junio del ex tesorero popular, en María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP. Pero Cospedal ya había cogido en febrero pasado las riendas de este complicado caso que afecta a los sobresueldos de importantes dirigentes populares y a la presunta financiación irregular del partido.

Al PP le han “pillado” con el paso cambiado

La encarcelación por posible riesgo de fuga y destrucción de pruebas del ex gerente y tesorero del PP, Luis Bárcenas, ha llevado el nerviosismo a la sede popular de la calle Génova. “Les ha pillado con el paso cambiado”, afirman fuentes del caso Gürtel. Nadie creía, ni si quiera escasas horas antes en el propio entorno de la Audiencia Nacional, y menos aún dentro del PP, que el magistrado Pablo Ruz, un juez siempre afín a lo que digan sus superiores, ni la Anticorrupción, encabezada por Antonio Romeral, un fiscal puesto en este caso ex profeso por su jefe superior Eduardo Torres Dulce, a la sazón un hombre del ministro Alberto Ruiz Gallardón, pudieran tomar la decisión de ordenar el ingreso en prisión de Bárcenas sin fianza. Y máxime cuando la propia acusación popular que la había solicitado, encabezada por la Asociación de Abogados Demócratas de Europa (Adade), lo había hecho bajo la petición de “eludible bajo fianza”. La nueva maniobra judicial de Ruz ha sembrado el pánico en el PP, sobre todo, por inesperada.

Bien es cierto que desde que en enero se publicaron los papeles de la contabilidad de Bárcenas, todas las alarmas se habían ya puesto en funcionamiento en el PP. Su secretaria general, María Dolores de Cospedal, cogió de entrada las riendas del caso, apartando a la otra chica de Rajoy, la vicepresidenta Soraya Sanz de Santamaría. Pero por esas fechas, febrero de 2013, Cospedal no quería entrar aún en una guerra fratricida contra Bárcenas, máxime cuando no se sabía a ciencia cierta contra qué documentos y contra qué municiones se enfrentaba. Cospedal dio órdenes a los asesores jurídicos del partido, todos ellos muy próximos a ella, de ir inicialmente por el camino más suave: el de la demanda civil y no la vía penal, que nadie veía clara.

La libertad bajo fianza para Bárcenas no se descarta

Pero con el paso de los días y los meses todo cambió. Los órdagos que Bárcenas, un experto jugador de Bolsa y de póker, lanzaba día tras día lograron que el cariz de los acontecimientos cambiara con una gran rapidez. Por ello, Cospedal lanzó un mensaje a sus más próximos de “hasta aquí hemos llegado”. Reunió al comité de dirección del partido que ella misma preside y que forman los portavoces parlamentarios y los tres vicesecretarios Carlos Floriano, Esteban González Pons y Javier Arenas (éste último uno de los altos dirigentes del PP que más puede salir perjudicado por el caso), y les comunicó su drástica decisión, que fue avalada por otros altos cargos del partido como el presidente gallego Alberto Núñez Feijoo, o por el portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Alfonso Alonso. Además contaba con la aquiescencia del propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que de nuevo ha ratificado su gestión. Precisamente, ha sido ella la que ha coordinado todos los mensajes lanzados en las últimas horas desde el PP: el de poner énfasis en la independencia judicial y el de marcar distancias con su ex tesorero, “a quién no tememos”.

La defensa de Bárcenas, quien está asesorado en todas sus decisiones por el despacho del catedrático de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Madrid, Miguel Bajo Fernández, y su socio Alfonso Trallero, intentará ahora conseguir que la prisión sea eludible bajo fianza. Una posibilidad que no se descarta, aunque en este caso se estima que sería millonaria, máxime cuando Anticorrupción ya ha solicitado una fianza civil por responsabilidades pecuniarias de 28.144.000 euros. Será ahora la Sección Cuarta de Audiencia Nacional la que deberá dar salida a este caso. Una sección muy veterana, formada por magistrados como Juan Francisco Martel (caso Gescartera), Teresa Palacios (caso Banesto), Ángela Murillo (caso Txapote) o Carmen Paloma González.

¿Se cumplirán las amenazas de Bárcenas?

Pero el miedo en la sede de Génova radica ahora en si Bárcenas hará realidad lo que en privado ya ha comunicó: que si entraba en prisión un notario de su máxima confianza haría público el contenido de unas diez cajas donde guardaba los documentos confidenciales del PP, entre los que figuraban los recibís de varios altos cargos del partido que habían recibido millonarios sobresueldos, fotos comprometedoras y documentos personales de dirigentes populares.

Hay que recordar que Bárcenas fue una persona muy próxima a los secretarios generales del partido, como Francisco Álvarez Cascos o Javier Arenas; y también a hombres muy próximos al ex presidente José María Aznar, como Rodrigo Rato, Jaime Mayor Oreja o Federico Trillo. Algunas voces internas, encabezadas por los recién llegados al organigrama del partido, quieren que de una vez por todas se limpie la imagen y que “paguen los pecadores”. Pero lo peligroso, según otras fuentes, “es que entre los pecadores hay gente todavía muy importante dentro del partido”.

Juna Luis Galiacho