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Sopesa con que soportes contaría en la Audiencia de Mallorca ante un supuesto recurso del fiscal Horrach a su medida

El juez Castro baraja aún si imputar a la infanta Cristina, decepcionado con la conducta procesal de la Fiscalía Anticorrupción que le ha negado el apoyo

Diciembre 22, 2013
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El instructor del caso Nóos, Jose Castro, tomará después del paréntesis navideño la decisión de imputar o no la infanta Cristina de Borbón, junto a su marido Iñaki Urdangarín, ante un posible delito de blanqueo de capitales y fraude fiscal. El titular del Juzgado de Instrucción 3 de Palma baraja si imputarla a pesar de no contar ni con el apoyo de la Fiscalía Anticorrupción ni con el de la Abogacía del Estado; y ni siquiera con el beneplácito del abogado del otro principal imputado, el ex socio de Urdangarín, Diego Torres, quien sólo ha pedido que declare como testigo. No obstante, el juez Castro está muy decepcionado con la conducta procesal de sus hasta ahora amigos, los fiscales anticorrupción de Mallorca, que le han negado el apoyo en un tema que para el es fundamental y donde ha volcado toda su investigación en los últimos meses. Castro ha cribado la conexión de la infanta Cristina con todo el entramado financiero de Iñaki Urdargarín y su ex socio Diego Torres. En caso de que decida imputarla, hay muchas posibilidades, sólo cuenta con el apoyo de la acusación popular refrendada por el sindicato Manos Limpias, que es un acusación partidista y nada imparcial, por lo que solo tener este apoyo es un gran riesgo para él.

Juez centro de atención

Lo que está claro es que el juez Castro está manteniendo la expectación para volver a ser el centro de atención. Ese “divorcio”, que bien puede ser “pactado” o de cara a la galería, entre Juez y Fiscal, puede, en cualquier caso, tener un doble efecto:

1º) una imputación de la Infanta contra el criterio de la parte perjudicada (el Estado, representado por la Abogacía del Estado.) y del Fiscal (que, en teoría, defiende la legalidad y los derechos de los ciudadanos, sean de sangre roja o azul), podría ser la perdición para el juez Castro, pues por un ataque de identidad o un minuto de gloria podría verse metido en un lío importante. En teoría (hay una última sentencia del Tribunal Constitucional sobre la posibilidad de abrir juicio oral por determinados delitos si sólo lo pide la acusación popular, podría darse el caso de que si la imputara gratuitamente a sabiendas de que no podrá abrir juicio oral en el futuro, podría constituir incluso un delito de prevaricación, cuanto menos por imprudencia. Si a esto se le suma las fotos cariñosas con la abogada de la acusación popular Manos Limpias, Virginia López Negrete, tomando café en una playa de Palma, el cóctel perfecto está servido para sus enemigos.

2º) La otra posibilidad es que se calme y no la impute; ahora bien, en este supuesto, dictará un Auto cargado de reproches y con afán de protagonismo. Según las fuentes consultadas, “conociéndolo no se va a conformar con pasar desapercibido. Y aunque este caso es único, optará casi seguro por la opción de imputarla, sabedor de que esto es Palma y en la medida en que aquí no se estilan las querellas contra Jueces. No será el próximo juez que coja el relevo a Elpidio Silva (el juez del caso Blesa denunciado por presunta prevaricación ante los tribunales de Justicia por la propia Fiscalía del Estado)”.

Mucho que perder

Otras fuentes indican que “Castro ya no tiene mucho mas que perder después de toda la investigación que ha hecho, con el cribado de facturas a la empresa Aizoon. Sabe que se la juega judicialmente, pero sabe que cuenta con el apoyo popular, no mediático que seria movido perfectamente por Zarzuela. Quizá ahora este sopesando con que apoyo cuenta en la Audiencia Provincial de Mallorca ante una posible recusación por parte del fiscal. Si cuenta con algún apoyo, es muy posible que tire para delante y la impute”

En caso que el juez Castro decida imputar a la infanta Cristina, su posible citación podría tener de nuevo carácter suspensivo, y podría repetirse la situación del pasado mes de mayo. Entonces, el juez permitió a la Fiscalía recurrir la citación y que se pronunciara la Audiencia Provincial, que finalmente rechazó el interrogatorio, aunque abrió la puerta a seguir investigando a la infanta por los delitos de blanqueo y/o contra la Hacienda Pública. Pero todo apunta a que esta vez si el instructor decide llamar a la infanta como imputada, debería contar con algún elemento que le indique que la Audiencia Provincial de Palma no se pronunciaría en su contra. También baraja que la citación no tenga carácter suspensivo y que su declaración deba producirse si o sí.

Defensa enfrentada entre si

Por su parte, la defensa de la Infanta Cristina considera en un escrito de 30 páginas remitido hace escasos días al juez Castro que una hipotética imputación de la hija del Rey tendría lugar “sólo por ser Doña Cristina quien es y no por la existencia de indicios objetivos” de delitos contra la Hacienda Pública y blanqueo de capitales. Los abogados de la infanta, Miquel Roca y Jesús María Silva, que se encuentran enfrentados profesionalmente, argumentan que “no existen motivos para proceder a dicha hipotética citación”. Sobre el primer supuesto delito, sostienen que en ningún momento de la instrucción ni en los “exhaustivos informes periciales” de la Agencia Tributaria se encontraron indicios de fraude fiscal, ni como tributaria directa, ni en cuanto a su responsabilidad respecto a la mercantil Aizoon, cuya propiedad compartía con su marido al 50 por ciento. Dicen que la Infanta, desde la constitución de la compañía en 2003, estuvo completamente al margen de la administración de la misma, no tuvo ninguna intervención activa y “confió absolutamente en la gestión de su esposo”. Y sobre un posible blanqueo de capitales anterior a marzo de 2006, cuando la Infanta se desvinculó del Instituto Nóos, los abogados resaltan el absoluto desconocimiento de la Infanta “acerca de las actividades supuestamente ilícitas que se desarrollaban en Nóos” y, por tanto, de que el dinero que el instituto transfirió a Aizoon pudieran tener un origen delictivo.

El papel del fiscal anticorrupción

Esta petición de no imputar a la hija del rey de España, se une al escrito que hizo también hace unos días el fiscal anticorrupción Pedro Horrach quien manifestaba “la inexistencia deindicios incriminatorios de los que pudiera derivarse la imputación de doña Cristina de Borbón”, una conclusión que ya manifestó en otro escrito anterior que entregó al juez el pasado 14 de noviembre, y donde ya hacía entender que no hay contra ella más que “conjeturas o sospechas”. También la Abogacía del Estado, personada en el caso Nóos, en representación de la Agencia Tributaria, no aprecia indicios de delito fiscal en la actuación de la infanta Cristina al frente de Aizoon

A día de hoy, el juez Castro ya ha recibido escritos de las seis partes personadas en la causa. Han presentado escritos Manos Limpias, la Abogacía del Estado, las representaciones procesales de Iñaki Urdangarin, su ex socio Diego Torres y la infanta Cristina y de la Fiscalía. Únicamente el sindicato Manos Limpias se muestra a favor de la citación de la infanta como imputada.

El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, José Castro, prevé adoptar una decisión sobre este tema después de Reyes. Estas vacaciones navideñas no serán como cualquier otra para el juez. En sus manos está que un miembro directo de la familia real española comparezca por primera vez ante un tribunal. Y es muy factible.

Juan Luis Galiacho