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Se reunirán afectados de toda España por contratos abusivos en préstamos de esta entidad

El jueves 7 de julio, concentración ante la oficina principal de Banco Pastor en Gijón

Julio 6, 2011
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Ayer martes la agencia de calificación Moody´s decidió rebajar la categoría de la deuda portuguesa hasta “Bono basura”, una decisión que puede afectar en los próximos días al valor de muchos de nuestras empresas financieras. Pero no hace falta irse fuera de España para encontrar bonos basura, algunos bancos y cajas ya poseen este dudoso honor, como es el caso del Banco Pastor, que lucha por captar recursos y por capear la mala imagen que acarrea por muchos productos que ha comercializado y que ahora le han llevado a los tribunales.

Este es el caso de distintos afectados en Benavente por la comercialización de permutas de cobertura de interés “colocadas” como seguros de protección de pagos de préstamos, algo que ha acarreado miles de euros de pérdidas a  muchos consumidores. Este periódico ya informó como un afectado de esta localidad de Zamora, ganó una sentencia al Pastor. En este caso, al contratar una línea de crédito le “regalaban” un supuesto seguro sin cargo, pero lo que en verdad contrataba fue un “Swap irs”, el cual obligaban a firmar como parte indispensable para conseguir el visto bueno de la línea de crédito.

Después de comprobar los cargos en la cuenta por importes superiores a los intereses, se dirigió a la oficina del Pastor en Benavente para conseguir más información sobre los cargos así como una copia del contrato, negándoselo, teniendo que acudir con presencia notarial, e incluso en aquella ocasión le fueron negados.

Todo ello derivo a que se levantaran dos actas notariales, ante el apoderado y el director de la oficina de Benavente preguntando en que consiste este producto financiero, la fórmula para el cálculo de intereses y su resultado, manifestando ambos su desconocimiento al ser un producto “complejo”, es decir si tienen aparentemente conocimientos para su venta pero no saben sus consecuencias, las cuales si sufría el consumidor: cuando los tipos subieron le pagaron 35 o 40 euros, cuando han bajado, tuvo que pagar 4.000 euros al mes incluso una vez devuelta la póliza de crédito.

Todo ello llevó a que el Juzgado de Instrucción número 1 de Benavente, sentenciara a favor del demandante la nulidad de la cláusula y tener que devolver 16.885,48 euros. Pero no es el único caso en este juzgado y en otros muchos de España.

La unión hace la fuerza

En Valladolid antes de otro juicio, y en un vano intento de que la noticia no tuviera repercusión, se llegó a un acuerdo por el que el Banco Pastor pagará a un cliente 15.800 euros por haberle cobrado indebidamente cuotas de otro seguro vinculado. En este caso el afectado, un agricultor, que había abonado ya a la entidad los 150.000 euros concedidos para su explotación, se vio obligado por el Banco a pagar entre 2.000 y 3.000 euros al trimestre durante dos años, una vez vencida la hipoteca.

También cláusulas de suelo

En esta concentración no solo estarán afectados por estos productos tóxicos, si no también propietarios de viviendas perjudicados por las famosas cláusulas de suelo y techo.

También en Benavente, diez propietarios de viviendas de la promoción de Dico han formulado un demanda colectiva contra Banco Pastor ante el Juzgado de lo Mercantil número 11 de Madrid y otra propietaria ha ejercido acciones legales individualmente ante el Juzgado de lo Mercantil de Zamora para pedir su nulidad.

Todos los demandantes formalizaron un contrato de compraventa con la promotora y se subrogaron en la hipoteca con la entidad financiera, que desde ese momento estipuló un tipo de interés en el que “siempre el banco resulta beneficiado”.

Esperemos que la entidad aprenda, y como comercializar estos productos daña la imagen del banco, productos tóxicos que llevan a que la deuda de un banco sea considerada “bono basura” y que perjudica su captación de recursos e incluso su futuro inmediato.