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Sánchez Manzano contra la teoría de la conspiración

El jefe de los Tedax en el 11-M se gasta “varios miles de euros” en publicar un libro con su versión de los hechos

Enero 23, 2014
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El décimo aniversario del 11-M promete devolver la atención mediática al mayor suceso violento ocurrido en España desde la Guerra Civil. El 16 de marzo está previsto que salga de la cárcel Rafá Zouhier, condenado por hacer de intermediario entre los autores de la matanza y el español que les vendió los explosivos. El expresidente José María Aznar ya revolvió en los atentados recientemente revelando en el segundo volumen de sus memorias que el CNI le entregó el día 13 un informe en el que aseguraba no haber encontrado una sola pista que condujera a una trama islamista. Esta semana ha obtenido la respuesta del comisario jefe de lo Tedax cuando se produjo la masacre. Juan Jesús Sánchez Manzano corrige al presidente: los artificieros tenían la clave, el explosivo, y no el CNI. Y de los Tedax nunca salió la palabra Tytadine, dinamita que solía utilizar ETA.

La versión de Sánchez Manzano llega en forma de libro. Lleva por título “Las bombas del 11-M. Relato de los hechos en primera persona”. El comisario ha permanecido en silencio durante diez años. Incluso ahora se enfrenta a una sanción disciplinaria por trasladar hechos y opiniones cuando aún se encuentra en activo –es comisario en Móstoles-. Pero Sánchez Manzano considera que se ha cometido una gran injusticia con él y que es hora de ajustar cuentas. ¿Con quién? Principalmente con los periodistas a los que considera autores de la “teoría de la conspiración”, con Pedro J. Ramírez y Federico Jiménez Losantos al frente. En un pasaje del libro les acusa incluso de “ayudar” a los terroristas, aunque sea inconscientemente, al haber fabulado con una trama policial entorno a los atentados de los trenes.

Una historia de España real

Este libro no está escrito contra nadie sino a favor de la verdad. He puesto mi más sincera voluntad para huir de miedos, pasiones y prejuicios. Con independencia de las opiniones que suscite, me considero con el derecho y el deber de publicarlo. Mi legitimación tiene su origen en la falta de apoyo oficial que he tenido para defenderme de los crueles ataques que he sufrido. Nuestros hijos y nietos tienen derecho a estudiar una historia de España real”, escribe en el prólogo.

Nunca hasta ahora, un responsable de la investigación había publicado un libro sobre el 11-M, lo que lleva a pensar que muchas editoriales habrían estado interesadas en su publicación. Pero Sánchez Manzano ha optado por la ‘autoedición’. Según su entorno, se ha gastado “miles de euros” en el lanzamiento y para su redacción ha contado con la ayuda de uno de sus hijos. El libro está disponible en Amazon y los beneficios que de su venta irán a parar a la Fundación de Huérfanos del Cuerpo Nacional de Policía.

Esta es la segunda ocasión en la que Sánchez Manzano publica un libro. En 2002 escribió “Apuntes y Reflexiones sobre Seguridad Privada”, pero sin duda las 347 páginas de “Las bombas del 11-M” han supuesto un reto literario mayor que el policía resuelve con suficiente agilidad narrativa. El comisario ha acumulado en estos años una voluminosa documentación sobre todo lo publicado y lo mismo que toma los textuales de los ataques que recibió en la prensa, también responde con citas de otros periodistas que no participaron en la ‘teoría de la conspiración’. En cualquier caso, advierte que ninguno de los documentos citados está fuera del sumario, aunque el hilo conductor para escribir el relato haya sido la memoria que abrieron los Tedax la misma mañana de los atentados, sobre todas las actuaciones que iban realizando, y que cerraron el 21 de junio.

Pedro Águeda