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LAS CUENTAS DE MERCAMADRID (I)
En 2010 el exalcalde de Madrid se vendió a sí mismo la entidad para generar 200 millones de euros y pagar a proveedores

El informe de fiscalización sobre la Mercamadrid de Gallardón presenta desequilibrios de más de 10 millones de euros y deuda acumulada desde el 2001

Marzo 7, 2013

El dossier de la Cámara de Cuentas habla de gastos no justificados, provisiones descuidadas o un “defecto de dotación” de 3 millones de euros

Mercamadrid se exonera de toda responsabilidad alegando que “no hay tales desequilibrios”, sino una diferencia de “criterios sujetos a interpretación”

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Hace ahora más de dos años Alberto Ruiz Gallardón se traía entre manos un intrincado tejemaneje para salvar la liquidez del Ayuntamiento de Madrid y relajar una deuda que desde su llegada al consistorio había adquirido trazas de infección aguda. La operación tenía dos nombres propios: Madrid Espacios y Congresos -cuya caja de los truenos no había sido destapada todavía- y Mercamadrid. El Ayuntamiento de Madrid –poseedor del 51% de la entidad- vendería su participación valorada en unos 200 millones a Madrid Espacios y Congresos, generando unos beneficios con los que podría pagar a sus proveedores que llevaban en algunos casos más de once meses sin blanca. El truco consistía en que, a pesar de ser dos entes dependientes del Ayuntamiento, las cuentas de Madrideyc no computaban en la deuda municipal siendo la empresa más capitalizada del consistorio. ¿Qué quiere decir esto? Que Madrideyc disponía por aquel entonces de la liquidez suficiente para hacer frente a una compra de 200 millones, se vería favorecida a medio plazo por los 9 millones de euros de beneficios que produciría Mercamadrid a final de año, el Ayuntamiento se desprendería de modo ficticio de esta entidad recayendo su titularidad en una asociación dependiente del mismo, y ganaría 200 millones por la vía rápida para poder aplacar la ira de los proveedores. Un movimiento de fichas encomiable, eso sí, off the record.

Con este precedente cualquiera puede hacerse una idea acerca de la administración interna de ambas entidades. La gestión de Madrideyc ha sido destripada por todos sus flancos pero, ¿qué ocurre con Mercamadrid? El 31 de enero de 2013 la Cámara de Cuentas de Madrid hacia público el Informe de Fiscalización de la Empresa Pública Mercados Centrales de Abastecimiento de Madrid S.A. correspondiente al ejercicio de 2009 –justamente uno antes de la maquinación de compra venta de Gallardón-. A la vista de los datos arrojados por la auditoría, la triquiñuela del exalcalde, a priori, no sería la única acción que debería sonrojar a Mercamadrid. En líneas generales el informe de la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid deja en evidencia la gestión financiera asegurando que Mercamadrid “tiene debilidades en sus procedimientos contables, con prácticas que ocasionan distorsiones en la contabilidad de la sociedad”. A bote pronto, el informe saca a colación gastos no justificados, provisiones a la ligera, deuda acumulada desde hace 12 años, o un desequilibrio de 3 millones de euros por bienes no amortizados. Elementos impropios de una gestión sin trampa y sin cartón. Sin embargo, el equipo de prensa de la entidad madrileña, en diálogo con extraconfidencial.com, se ha defendido de las acusaciones de la Cámara aduciendo que “no hay tales desequilibrios, la Cámara funda su opinión legal y contable en criterios sujetos a interpretación distintos a los acogidos por Mercamadrid en su Contabilidad y verificados como correctos por sus Auditores de Cuentas dentro de los márgenes que la normativa permite”.   

En concreto, los 3 millones de euros clasificados como “defecto de dotación” devienen, según la Cámara de Cuentas, de un problema con la fecha de expiración de Mercamadrid. Según el informe, la fecha actual y virtual de extinción de la empresa es el 29 de enero de 2032. Esta contingencia es aprovechada por los gestores de Mercamadrid para presentar unos números más boyantes ya que existen elementos del inmovilizado que exceden tal fecha y que no han sido amortizados. Si se rehace el cálculo de modo apropiado -de forma que los elementos queden amortizados en la fecha de extinción- resulta el defecto de dotación en cuestión: aproximadamente 3.605.642 euros. Ante la vigorosidad de este dato, los gestores de Mercamadrid intentan excusarlo señalando en la Memoria de Cuentas “que no se producirían perjuicios para la Sociedad o sus accionistas como consecuencia de estos activos llegada esa fecha ya que tales activos podrían contribuir a la obtención de flujos de caja adicionales derivados de su utilización” para la propia sociedad o para el Ayuntamiento de Madrid. En declaraciones a este periódico, aseguran que “no hay defecto alguno de dotación, ya que Mercamadrid resulta aplicar en su Contabilidad el principio de empresa en funcionamiento, por lo que el coeficiente de amortización de su inmovilizado se calcula en función de la vida útil de los elementos posibles y no de su vida social”.

Más de 12 años de deuda acumulada

En los resultados de 2009 se puede comprobar como la sociedad arrastra deuda acumulada de los ejercicios 2001, 2002, 2004 y 2005 sin haber sido todavía depurada. De este montante, 72.343 euros correspondientes a los ejercicios de 2001, 2004 y 2005 no están ni siquiera regularizados. Así también, el proceso de circularización o confirmación de saldos de Mercamadrid ha dejado al descubierto 93.967 euros no regularizados del ejercicio de 2006, 102.077 euros no contabilizados en 2009, y gastos devengados no imputados por valor de 8.665 euros en 2009. Más de 275.000 euros atrapados en un vacío espacio temporal.      

En su afán vindicativo, Mercamadrid propone otra versión. Para ellos “existen partidas en proveedores cuyos importes no son materiales y que tienen saldos de ejercicios anteriores a 2009 (hasta 2006) que no se regularizaron en el ejercicio analizado por existir discrepancias entre las sumas reclamadas y las reconocidas, y por tanto no era procedente la regularización del Balance a su tenor hasta que no estuvieran perfectamente aclaradas”.

Bailes de cifras y fechas

Varios puntos de las conclusiones del informe de la Cámara de Comercio apuntan hacia la amortización de las cuentas de Mercamadrid. Según el dossier, “no existe una correspondencia exacta entre la fecha de inicio de la amortización con la amortización acumulada a 31 de diciembre de 2009”. Una vez recalculada a finales de 2009, la amortización presenta una necesidad apremiante: “estaría infradotada en 1.699.691 euros”. El proyecto de ampliación de Mercamadrid también ha dejado un rastro de errores a su paso. Como consecuencia del establecimiento del justiprecio para la expropiación de terrenos, Mercamadrid tuvo que abonar una diferencia no contemplada de casi 2 millones de euros. La provisión por responsabilidades también se encontraba por debajo de los números reales con un déficit de más de 5 millones (5.509.929 euros). Otro epígrafe destaca cómo durante el ejercicio de 2009, la entidad “no ha aportado la documentación justificativa del gasto derivado de dos acuerdos con la Fundación Mercamadrid” por un importe cercano a los 50.000 euros.

Por otro lado las provisiones contables –prevención de caudales- que realiza Mercamadrid en sus operaciones con terceros hacen imposible el seguimiento para su imputación definitiva y su regularización –según la Cámara de Cuentas- manteniendo las mismas partidas a lo largo de varios ejercicios. Respecto a las subvenciones, “se imputaron ingresos sin utilizar los coeficientes de amortización propios de aquellos y sin considerar la duración de la concesión que limita su vida útil” generando un exceso de casi medio millón de euros (496.207 euros) por cálculo erróneo.

Jesús Prieto