Menú Portada
Los datos de 2012 reflejaban un descenso del 1,9% de los ingresos medios anuales de los hogares españoles, respecto a 2011

El INE invierte casi medio millón de euros a la “recogida y codificación” de la Encuesta de Condiciones de Vida en 2013

Mayo 27, 2013
pq_932_Edificio-INE.jpg

Las condiciones de vida en España se recrudecen. Construcciones como aquellas que clamaban “pero aquí se vive mejor” parecen ya advenedizas a nuestra realidad y términos como la calidad de vida quedan recluidos a meras encuestas internacionales. Si los números en 2011 eran ya poco halagüeños, los recogidos en 2012 hacían saltar todas las alarmas. La realidad que más agitaba los mimbres de la sociedad era aquella que decía hacia finales del pasado curso que una de cada diez familias en España tenía a todos sus miembros en el paro: un total de 1.737.600 hogares con todos sus integrantes sin trabajo.

De extraer y presentar datos de este calado se ocupa el Instituto Nacional de Estadística. De relieve es su Encuesta de Condiciones de Vida, una operación estadística que realizan, de forma armonizada, todos los países de la Unión Europea desde 2004 y que se dirige al estudio de la pobreza y desigualdad, la cohesión social, las necesidades de la población y el impacto de las políticas sociales y económicas. Ahora, el INE prepara la “recogida, grabación, codificación y depuración de la Encuesta de Condiciones de Vida en 2013”. Una labor amparada por un contrato de nada más y nada menos que 435.600 euros, adjudicados a la empresa Investigación, Planificación y Desarrollo, S.A. 

La Encuesta de Condiciones de Vida reflejaba, en sus resultados de 2012, un descenso del 1,9% -respecto a los datos de 2011- de los ingresos medios anuales de los hogares españoles. Una cifra que se asienta ahora en los 24.609 euros. Por otro lado, el 21,1% de la población residente en España está por debajo del umbral de riesgo de pobreza en 2012, una cota demasiada alta para un país que aspira a ser uno de los motores de la vieja Europa. Estas cifras, ya mustias de por sí, seguirán descendiendo a un ritmo vertiginoso si se dedica casi medio millón de euros tan solo para pasarlas ‘a limpio’, en vez de destinarlo a la creación de empleo, por ejemplo.

Jesús Prieto