Menú Portada
El Plan Sectorial del Aceite de Oliva, el más polémico con siete empresas irregularmente beneficiadas en dos años

El ICEX podría haber incurrido en tráfico de influencias al infringir diversas normas para favorecer a varias empresas

Junio 7, 2013

Las Direcciones Territoriales sufren “dificultades para identificar las necesidades reales de personal y determinar las tareas de cada puesto de trabajo”

En el ejercicio de 2008, siendo Pedro Solbes ministro de Economía, se financiaron empresas que no alcanzaban la inversión mínima establecida y se excedió la cuantía máxima a percibir en otras dos sociedades

Normal
0

21

false
false
false

ES
X-NONE
X-NONE

/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:”Tabla normal”;
mso-style-parent:””;
font-size:11.0pt;”Calibri”,”sans-serif”;}


Hace apenas dos días, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, cerraba el acto de presentación de la Marca España en el Parlamento Europeo en Bruselas afirmando que “la realidad española es mucho mejor que la imagen que se da fuera“. Según Margallo, “Nos ven como un país bueno para viajar y visitar, y pasar las vacaciones o jubilarse, pero no tan bueno para invertir o trabajar“,  y por la importancia de la Marca Españapretende añadir valor a los bienes y servicios que producen las empresas españolas”, una labor en aumentar la confianza en la que participa activamente el Instituto de Comercio Exterior, el ICEX, pero como adelantó ayer extraconfidencial.com, con grandes sombras al menos en el periodo 2005-2009, cuando ocupaba la máxima cartera en el Ministerio de Economía el socialista Pedro Solbes.

Tras el análisis pormenorizado acerca del Instituto Español de Comercio Exterior y de cómo este vulnera normas y legislaciones en sus cuentas, actividades de promoción comercial, y gestión de tesorería y personal, extraconfidencial.com desgrana la segunda parte del informe de fiscalización del Tribunal Constitucional, aquella referida a los programas llevados a cabo por el ICEX y la organización de sus Oficinas Económicas y Comerciales (Ofecomes) y de las Direcciones Territoriales y Provinciales (DTPS).

A la vista de los datos examinados por el TC, el ICEX podría mantener alguna relación de complicidad con algunas de las empresas adheridas a sus programas. Estos tratos de favor han sido destapados por el informe y se contabilizan media decena de casos. Un expediente de 172.000 euros fue financiado el 60% de “una promoción directamente ejecutada por la Oficina de París” cuando no debía superar el 55% al tratarse de un país de la Unión Europea. Por otro lado, se enumeran varios errores correspondientes al Plan Sectorial del Aceite de Oliva. En el ejercicio de 2008 se financiaron empresas que no alcanzaban la inversión mínima establecida y se excedió la cuantía máxima a percibir (95.000 euros) en dos empresas (120.000 y 145.000 euros) Además, en el ejercicio de 2009 otras cuatro empresas percibieron ayudas superiores a los 95.000 euros fijados como cuantía máxima financiable.

 Oficinas Económicas y Comerciales

En el ámbito de las Oficinas Económicas y Comerciales (Ofecomes) y de las Direcciones Territoriales y Provinciales (DTPS) el Tribunal de Cuentas ha encontrado numerosas responsabilidades no acometidas, análogas a las ignoradas también en las cuentas, promoción comercial o tesorería del ICEX. “Los trece informes de control interno” ocultan según el TC “facturas no contabilizadas, anticipos de gastos no autorizados, compromisos de gasto previos a la preceptiva autorización de la actividad por el Comité Presupuestario e incidencias en la justificación de facturas y retrasos en la justificación de los gastos”.

La estructura y organización de las DTPS bebe de la misma naturaleza turbia y desordenada del ICEX, ya que carecen “de organigramas homogéneos y de manuales que desarrollasen y normalizasen los procedimientos internos, lo que provocaba dificultades para identificar las necesidades reales de personal y determinar las tareas de cada puesto de trabajo”. De este modo, las Direcciones Territoriales del ICEX no contaban -en el período fiscalizado- con un esquema básico de funciones, pudiéndose imaginar el desconcierto reinante en su seno.

Este enrevesado panorama afecta también a la coordinación de las Ofecomes y DTPS provocando que exista “un amplio margen para mejorar la eficacia y la eficiencia de las relaciones de coordinación entre las Oficinas Comerciales, así como entre las DTPS, lo que debería redundar en un mejor desempeño de las funciones asignadas al ICEX”.

Jesús Prieto