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El Gobierno se acuerda de prevenir la lacra del bullying cuando explota en sus manos: 1,5 millones para la atención telefónica de estos casos cuando más proliferan en nuestra sociedad

Marzo 3, 2016

Se publica la licitación del contrato por el que se regirá el “servicio de atención telefónica de casos de malos tratos y acoso escolar en el ámbito de los centros docentes del sistema educativo español”

bullying

El bullying es el acoso físico o psicológico al que someten, de forma continuada, a un alumno sus compañeros. Un préstamo proveniente del inglés -un anglicismo-, que cada vez, por desgracia, se ha hecho más común en España. Uno de cada cuatro alumnos en nuestro país sufre acoso escolar grave que si no es identificado de modo temprano y tratado como tal, puede desembocar en trastornos mentales o bien, otras consecuencias irrevocables como podría ser el suicidio.

Según los expertos, para detectar el bullying conviene fijarse en si el niño o niña cambia sus preferencias por ciertos sitios, cambia su personalidad, se pone enfermo frecuentemente, no está centrado, se encuentra triste, presenta lesiones, bajan sus notas… Una vez identificado, es necesario llevar a cabo una estrategia conjunta entre los padres o tutores desde el ámbito doméstico junto a los profesores y orientadores desde el ámbito escolar. Será muy importante recuperar la confianza del niño o niña, que sepa que es un problema aislado que tiene solución, no ocultar el problema y frenar la rabia del afectado.

A veces, ni tan siquiera esto es suficiente, como parece que ha ocurrido en el caso de Diego, el menor de 11 años de Leganés (Madrid), que el pasado mes de octubre se lanzaba al vacío desde una ventana de su casa para acabar con su vida dejando tras él una dolorosa nota que rezaba: “Yo no aguanto ir al colegio y no hay otra manera de no ir. Ahora se ha reabierto este caso que se había sobreseído por no haber encontrado el Juzgado indicios suficientes de delito. Lo que ya nadie podrá hacer es devolverles a Diego a sus padres. Ni a Alan, menor de 17 años que se quitaba la vida en diciembre en Barcelona por motivos similares.

No hay mal que por bien no venga

Ha sido cuando han proliferado en mayor medida estos casos, cuando el Gobierno, a través de la Dirección General de Evaluación y Cooperación Territorial del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de Íñigo Méndez de Vigo, ha decidido comenzar a examinar los problemas de acoso escolar y tomar medidas oportunas. Mientras tanto, la prevención ha sido, en cierto modo, inexistente.

Recientemente, se publicó la licitación del contrato por el que se regirá el servicio de atención telefónica de casos de malos tratos y acoso escolar en el ámbito de los centros docentes del sistema educativo español”. Un teléfono que no dejará rastro, de carácter gratuito y atendido por expertos en psicología, pedagogía y justicia. Para ello se dejará 1.488.000 euros, con un importe de 750.200 euros anuales.

Por ahora todo son bocetos, no hay nada en firme. El Consejo de Ministros viene de examinar el borrador de un plan de 70 medidas por la convivencia y contra el acoso escolar entre las que figuran la formación de profesores y padres y un manual de apoyo. Pero mientras el Gobierno sigue planificando medidas, sin tomarlas, hay jóvenes que siguen sufriendo y, en el peor de los casos, poniendo fin a sus vidas.

Doinel Castro