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El 4 de julio el ministro más discutido de Rajoy anunciaba su futuro adiós a la política

El Gobierno destina más de 2 millones de euros para la adquisición de libros electrónicos mientras un sentenciado Wert frena las becas a los alumnos que no lleguen al 5,5

Julio 25, 2013
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José Ignacio Wert se va. Y quizás es lo mejor que le pueda pasar a la Educación española. El ya sentenciado y denostado ministro anunciaba el pasado 4 de julio que no seguiría en política tras aprobar la reforma educativa de la Lomce. Junto a él se va buena parte de la calidad del sistema educativo nacional, ahora totalmente desacreditado. Lo sabe, y eso también mina la conciencia del político madrileño: “quien no tiene enemigos es o porque no ha dicho nunca una verdad o porque no ha hecho nunca nada que lo valga”.  

La Lomce no ha sido su único talón de Aquiles. Hace poco más de 15 días, los rectores de las 75 Universidades españolas se plantaban en contra el decreto de becas impulsado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que establecía el más que polémico 6,5 como la nota medianecesaria para poder optar a las subvenciones. El accidentado curso de los acontecimientos llevó al Partido Popular a repensar una propuesta que ya estaba siendo tildada como otra metedura de pata del gabinete de Wert. El 27 de junio el ministro del desmantelamiento de los comedores claudicaba. Finalmente acordaba exigir un 5,5 de nota tanto para optar a una beca en el bachillerato como para acceder a la gratuidad de matrícula en la Universidad. Las primeras reacciones no se hicieron esperar. La presidenta de las ANPAS de Galicia, Elena Gómez, decía por su parte “esto es para no recular del todo, pero el aprobado es el 5. Entonces, tendría que ser el 5. Y por eso estaremos luchando”.  

Millones en libros electrónicos

Mientras tanto, la secretaría de Estado de Cultura mostraba la otra cara de la moneda a través del anuncio de la licitación del contrato para la adquisición de licencias de uso de libros electrónicos (e-books) para su préstamo a través de las Bibliotecas Públicas, así como la implantación de un sistema de gestión informática. En total más de 2 millones de euros (2.064.000 euros) para adjudicar nueve lotes de libros electrónicos: ficción para público adulto; ciencia y tecnología; ciencias sociales y humanidades; salud, desarrollo personal, ocio, deporte e informática; idiomas; ficción para público infantil y juvenil; no ficción para público infantil y juvenil; audiolibros; e implantación de un sistema de gestión informática que facilite y permita los préstamos de los libros electrónicos. Quizás el afán austero de las becas de acceso a la Universidad podría ser mitigado con los más de 2 millones destinados al uso de libros electrónicos, importantes para el estudio, pero no tanto como posibilitar al alumnado las capacidades para formarse.

El decreto de becas esconde una medida recaudatoria: con la reforma se  evita la subvención de la formación de aquellos alumnos con notas de corte comprendidas entre el 5 y el 5,5. El Gobierno Central intenta ocultar el lucro con cortinas de humo que hablan de la competencia, la motivación, el esfuerzo y la excelencia educativa. Sin embargo desembolsa más de 2 millones de euros en licencias de uso de libros electrónicos.

La Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) advirtió que no cesaría en su empeño hasta lograr la “equidad de acceso” para todos los estudiantes que quieran acceder a la universidad, con beca o sin beca, a través del 5 como aprobado. Wert recula, pero no lo suficiente. Antes de 2012 la exigencia académica para las becas era de un 5. Como el aprobado, como toda la vida. Ahora se prefiere aumentar los requisitos, a pesar de fomentar el abandono escolar. ¿Fuga de cerebros? Expulsión de cerebros.