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LAS CUENTAS DE CANTABRIA (II)
Presenta decenas de irregularidades en sus procesos de contratación

El Gobierno de Revilla presentó sus cuentas sin la información necesaria para conocer la situación financiera de la Comunidad

Mayo 3, 2011

Las últimas semanas de la segunda Legislatura de Miguel Ángel Revilla no van a pasar desapercibidas, especialmente con el intento del actual consejero de Presidencia y Justicia, el regionalista Vicente Mediavilla, de designarle como magistrado de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, algo que no se sabrá hasta después de las elecciones, tal y como ha dictaminado el Consejo General del Poder Judicial. De este modo, Mediavilla permanecerá en su cargo ejecutivo hasta agotar la Legislatura, una responsabilidad que dejó en manos del presidente Miguel Ángel Revilla, quien descartó la posibilidad de que el consejero presentará su dimisión y que ha conseguido hasta el apoyo de los socialistas cántabros.

El postulado de Mediavilla a la judicatura no ha sido pacífico. Ha soliviantando a jueces y fiscales de Cantabria y de otras Comunidades por considerarlo una distorsión del sistema que afecta a la credibilidad del Estado de Derecho. Otro punto negro más que no importa a Miguel Ángel Revilla, que como ya informó Extraconfidencial.com en su edición de ayer, presentó múltiples irregularidades en sus cuentas de los años 2004 y 2005, su primera Legislatura.

Memorias con información insuficiente

Las memorias correspondientes a ambos ejercicios, si bien se ajustan a la estructura prevista en el Plan General de Contabilidad Pública para la Comunidad Autónoma de Cantabria, carecen de determinada información necesaria para conocer la situación financiera de la Administración autonómica.

Así, el remanente de tesorería, según las cuentas de la Comunidad, es positivo en 49,9 millones de euros en el ejercicio 2004 y en 112,6 millones de euros en el ejercicio 2005. Pero la representatividad de esta cifra queda condicionada, entre otras salvedades, por la no inclusión en el saldo final de tesorería de los correspondientes a las cuentas restringidas de ingresos como ya informó este periódico.

Lo que sí se ha disparado es el riesgo vivo para Cantabria al finalizar los ejercicios 2004 y 2005. El concepto de avales asciende: pasaron de los 6 a los 40 millones de euros, a los que habría que añadir el riesgo asumido por la empresa pública autonómica Sociedad para el Desarrollo de Cantabria, S.A. (SODERCAN), y por la Sociedad de Garantía Recíproca de Cantabria (SOGARCA), de la que es socio protector el Gobierno Regional de Cantabria, cuyo saldo a 31 de diciembre de 2005 es de 31 millones y 22,5 millones, respectivamente.

Irregularidades en la concesión de subvenciones y contrataciones administrativas

A más. En el análisis de las subvenciones concedidas por la Administración General, se observan disposiciones reguladoras incompletas como en la gestión de las ayudas, que se han observado, en algunos de los expedientes analizados, insuficientes justificaciones de los gastos subvencionados.

Con respecto a la contratación administrativa, en algunos expedientes, no constan los preceptivos informes de los servicios promotores justificativos de su necesidad y, en los contratos de obras, particularmente en carreteras, constan unas justificaciones excesivamente genéricas e imprecisas sobre la necesidad para el servicio público de los mismos.

Así, en los pliegos de los concursos examinados se establecieron, en general y según los casos, diversos criterios de adjudicación carentes de precisión, lo que no es conforme con valoraciones de las ofertas, así como se produjeron frecuentes demoras no justificadas que son particularmente incongruentes con el hecho de “haberse adjudicado algunos de dichos contratos a licitadores que habían ofertado reducciones de los plazos”, se dictamina en la Auditoría.

Pero lo más sangrante son las modificaciones, generalmente al alza, en las que “no se ha acreditado la existencia de necesidades nuevas o de causas técnicas no susceptibles de previsión al tiempo de prepararse los correspondientes contratos primitivos”; es decir no hay constancia del por qué de estos cambios, algo que pasó principalmente en las obras del Plan Director de ampliación y reforma del Hospital General Universitario “Marqués de Valdecilla”.

Pero no es la única irregularidad de este Centro referencia de Cantabria. El contrato de suministro de material para la Unidad del Dolor, en el informe de valoración de ofertas, no figura su valoración conforme a los diferentes criterios que se habían establecido en el PCAP ni la asignación de puntuaciones de acuerdo con los baremos, por lo que no consta que “la adjudicación esté fundamentada en los criterios y la ponderación establecidos” y los documentos contables de obligaciones reconocidas y pagos efectuados, únicamente se han aportado por un importe total de 164.509 euros, representativo del 11% del precio del contrato.

Pues con estas cuentas se presenta el televisivo Revilla a las elecciones del 22M. Los cántabros decidirán.