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El Gobierno consigue paralizar momentáneamente una huelga de 25 jornadas en los Aeropuertos, pero CGT aprieta al ministro De la Serna y llama a los trabajadores de AENA y ENAIRE a la acción “con conciencia y rebeldía constructiva”

Septiembre 27, 2017

Las demandas de los trabajadores se centran en recuperar las medidas de conciliación, publicar en el BOE el acuerdo al que llegaron para desconvocar la penúltima huelga, un aumento de plantilla de 700 plazas y recobrar el poder adquisitivo perdido durante la crisis. Mientras, se reparten dividendos al accionista por valor de 574’5 millones de euros.

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Que el Aeropuerto del Prat en uno de los meses más convulsos de su historia se haya quedado a tan solo 7.975 pasajeros de convertirse en el mes de agosto en el Aeropuerto con más pasajeros de España, dice muy poco del aeródromo que defendía esa posición, Adolfo Suárez Madrid-Barajas. El atentado islamista registrado el pasado 17 de agosto en Las Ramblas que segó la vida de 13 personas en el corazón turístico de la ciudad y el conflicto laboral de los vigilantes de los arcos de seguridad y la empresa Eulen, que provocó larguísimas colas, retrasos y pérdidas de vuelos, no parecen haber sido elementos de suficiente enjundia para que Barajas se despegue en la lista de aeropuertos con mayor trajín. Todo ello advierte de la pésima gestión que el propietario de los aeropuertos, ENAIRE (gestor de la Navegación Aérea en España y el Sáhara Occidental, presidido por Julio Gómez-Pomar), y su principal operadora, AENA (gestora de los Aeropuertos y Helipuertos de interés general en España, presidida por José Manuel Vargas), realiza de estos espacios, siendo ambas entidades públicas empresariales integradas en el Ministerio de Fomento de Íñigo de la Serna.

No es la única característica que comparten ENAIRE y AENA (contando que el 51% de la segunda pertenece a la primera), y parece que los demás elementos que encuentran conjunción en ambas entidades no son precisamente muy halagüeños. “Los trabajadores de AENA y ENAIRE llevamos casi diez años perdiendo condiciones laborales, salario, cargas de trabajo, movilidad funcional y geográfica…, y además, somos muchos menos que antes”, así comienza una nota de prensa enviada hace escasos días desde la Confederación General del Trabajo (CGT). Un comunicado, obviado por la mayoría de medios de comunicación, que recoge el malestar de los trabajadores de la red de AENA y ENAIRE desde el inicio de la privatización del servicio público que ha arrastrado a los empleados a la precariedad.

Caiga quién caiga con tal de obtener beneficios

De hecho, desde la privatización parcial de AENA, en la que el Estado puso a la venta el 49% de la empresa, las noticias han sido contrarias para los intereses comunes del pueblo español. Por una parte, la acción que salió a la venta por 58 euros, hoy cotiza a 156,75 euros, un 170% más que su precio de salida. Los servicios están contratados con la citada Sociedad Estatal hasta finales de 2018, fecha en la que expirará el I Convenio Colectivo cuya prórroga está vigente pero todavía no publicada en el BOE. Los EREs planteados en AENA y ENAIRE y la sucesiva externalización de los servicios que antes se prestaban directamente, alertan de la voracidad de los beneficios del capital privado que dinamita todo lo que encuentra a su paso caiga quién caiga.

Y esto ocurre cuando España alcanza su récord de pasajeros y turistas, por lo que las quejas de los empleados de AENA y ENAIRE se reproducen lamentando que nunca antes hubo tantos expedientes disciplinarios, incluidos despidos. “Se exprime al trabajador a base de incumplir el Convenio, de la modificación de condiciones sustanciales de trabajo, la denegación de libranzas y la multiplicación de las horas extra obligatorias. La jornada normal ha perdido derechos convencionales y otros, como la flexibilidad, conseguidos en la negociación de los centros, y ha visto aumentada su jornada en 2’5 horas semanales, perdiendo el siempre reivindicado horizonte de las 35 horas semanales”.

Mientras, dividendos al accionista por valor de 574’5 millones de euros

La otra queja que sobrevuela con fuerza en el entorno de AENA y ENAIRE es que sus trabajadores llevan casi diez años con sus salarios congelados mientras que la productividad ha subido desde 2012 en un 212%. “Otra cifra real es que este año se han repartido en dividendos al accionista 574’5 millones de euros, cuando el gasto total en salarios de AENA, incluyendo los de alta dirección, es de unos 390 millones de euros”, por lo que se pone de manifiesto que AENA paga más a sus accionistas que a sus trabajadores. Es así como CGT llama a la “unidad y participación de los trabajadores, con conciencia y rebeldía constructiva (…) en la defensa de sus derechos laborales y de información sobre aquello que les concierne, con la participación de los comités de empresa y las asambleas de trabajadores”.

Todo ello da forma a las demandas que han llevado a los principales sindicatos de la operadora –CCOO, UGT y USO-, a planificar una huelga para los días 15 y 17 de septiembre que el Ministerio de Fomento  que comanda Iñigo de la Serna ha conseguido parar in extremis. Estas demandas son: recuperar las medidas de conciliación; publicar en el BOE el acuerdo al que llegaron para desconvocar la penúltima huelga, un aumento de plantilla de 700 plazas entre AENA y ENAIRE;  y recobrar el poder adquisitivo perdido durante la crisis que roza el 8%. El Gobierno ha conseguido aire y ha sido capaz de frenar con palabras una huelga de 25 jornadas en los Aeropuertos. La próxima vez no habrá avisos ni clemencia. Sin vuelos no hay pasajeros y sin pasajeros no hay Turismo. Una de las principales fuentes de ingresos de nuestro país.

Doinel Castro