Menú Portada
Los grandes clubes han entrado en una vorágine de fichajes que pone en peligro sus economías

El fútbol español tira la casa por la ventana

Mayo 26, 2008

El fútbol español ha entrado en una vorágine de fichajes que puede llevarle a una situación límite. Con los contratos televisivos en una situación peligrosa por la guerra de los derechos audiovisuales, los gastos que están acometiendo la mayoría de los clubes ya para la próxima temporada pueden llevarle a más uno a una situación muy peligrosa, cuando no crítica. Pero el Barcelona está rompiendo el mercado.

pq__CristianoRonaldo_juicht.jpg

El segundo fracaso consecutivo del FC Barcelona, la moción de censura que pende sobre la cabeza de su presidente Joan Laporta y el clamor del público sobre la gestión de la directiva ha sido el detonante que ha lanzado al club catalán a reconstruir su plantilla. Los culés tienen necesidad de lavar la imagen y no hay un solo club del mundo que no lo sepa, con lo que el mercado se ha disparado para ellos. Y como consecuencia de ello, se ha encarecido para todos.
A clubes ‘hormiguitas’ como el Sevilla se le ha terminado lo de ir a por jugadores desconocidos y a precio de saldo, porque en cuanto los clubes modestos descubren el nombre del club andaluz, lo que vale 5 se pone a 33. Si quien está detrás de una oferta es Real Madrid o Barcelona, del 5 nos vamos al 87, aunque ninguno de los dos grandes se fija en jugadores por descubrir.
Todo ello nos ha precipitado en unos meses prevacacionales con una actividad de fichajes inusual. El Real Madrid ya ha fichado al central argentino del Rácing Exequiel Garay, por el que ha pagado 10 de millones de euros. Una barbaridad pero aceptable si la comparamos con lo que va a tener que pagar por sus siguientes fichajes, si es que alguno se produce. Se habla de Diego Milito (Zaragoza), David Villa (Valencia), Juan Manuel Vargas (Catania)… y Cristiano Ronaldo. Hablar por hablar porque los ingleses del Manchester no venden y todo parece más una cortina de humo del presidente blanco con la que tapar su problema con los socios que le piden que dimitan. El United, bastante enfadado con la situación, han zanjado de aquella manera de te pido lo que sé que no me vas a dar para decirte que no te vendo: 50 millones de euros más Sergio Ramos, Diarrá y Robinho. En su día el Madrid pagó cerca de 70 millones de euros por estos tres puntales de su plantilla. Sumen ustedes mismos.
Pero si el Madrid puede romper el mercado por un solo fichaje, el Barcelona lo está destrozando con un once casi nuevo. Ya tiene al sevillista Keita (14 millones) y al central del Manchester Piqué (5). Ahora dicen que fichará a Dani Alves (35 millones), David Silva (20), Dani Güiza (15), Coloccini (10), Rodrigo Palacio (12), Aleksandr Hleb, Adebayor (15), Benzema (12) y Berbatov (8). Estamos hablando de una inversión de cerca de 150 millones de euros. Y la mitad de ellos, en caso de fichar, serán suplentes.

El Atlético, como todos los años

Hace tiempo que nadie duda que los fichajes en el Atlético de Madrid sean un negocio. No se sabe para quién, pero negocio. De seis fichajes no bajan ninguna temporada, y lo raro es que no superen los diez. La pasada temporada se gastaron cerca de 100 millones de euros, casi tres veces lo que percibieron por Fernando Torres. Este año, con la excusa de que se vuelve a Europa, prepara otro desembolso. Ya han pagado 10 millones por el holandés John Heitinga al Ajax de Amsterdam, y han incorporado sin coste al checo Tomas Ujfalusi, defensa de la Fiorentina.
Pretenden al portugués de la Juve Tiago Cardoso(11 millones), al argentino Lucho González (20) y al portero del Mallorca Moyá (10). Y aún no ha llegado junio
Y están claro que Barça, Madrid y Atleti no son los únicos con necesidades de comprar. Villarreal y Sevilla también son compradores y ahora que todo el mundo sabe que lo son, tendrán que ir con el talonario, aunque los castellonenses se hayan llevado gratis al brasileño del Barça Edmilson.
Los demás gastarán más modestamente, pero también están obligados a fichar para ser competitivos. Lo que se llama una reacción en cadena. El problema viene cuando se ficha por aparentar y las economía no lo permite. Es el caso del Valencia que esta campaña fichó al bético Joaquín por 26 millones y al argentino Ever Banega por 18. Ahora parece que no quiere a ninguno de los dos porque no puede pagar sus fichas y están en venta igual que Silva y Villa, y algún otro. La recalificación de Mestalla no va a llegar para tanto quebranto.