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Dani Alves y Román Riquelme se quedaron al final sin ser traspasados

El fútbol español sigue con el despilfarro: más de 500 millones de euros gastados en fichajes

Septiembre 1, 2007

Aunque la Liga arrancó el 25 de agosto, las 0.00 horas del 1 de septiembre marcaron el final del período de traspasos veraniego de la Liga española de fútbol. El 1 de enero de 2008 se volverá a abrir para el invernal. De momento los equipos españoles invirtieron nada menos que 500 millones de euros.

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Sigue el despilfarro. La lluvia de millones que de momento sigue cayendo de las televisiones tiene atontado al fútbol español. Como si de una carrera se tratase, año tras año se esmeran en dejar pequeñas las cifras de los años anteriores. Y esta temporada han logrado un nuevo récord: 500 millones de euros invertidos en fichajes.
Para los que aún sigan pensando en pesetas -el otro día escuchaba a un chiquillo decirle a su abuelo, “abuelo, no me hables en pesetas que yo de eso no entiendo”- estamos hablando de 83.200 millones de pesetas. Hay veces que se cambia simplemente por cambiar, porque lo que se ficha no mejora para nada lo que hay en las plantillas, e incluso los ´desechos´ de unos son adquiridos por otros como buenas inversiones. Digo yo que si José Mari era un ´paquete´ en el Villarreal, en el Betis no se va a convertir en Maradona.
Decía Ramón Calderón, presidente del Real Madrid, que cuando llegó a la presidencia no había tanto dinero en caja como él mismo había dicho, y que la deuda del club era el doble de lo que se hartó de repetir en el proceso electoral. O sea, de las torres de la Ciudad Deportiva hace tiempo que no queda nada. Pero él ha seguido invirtiendo -o gastando, según se mire- como si el Madrid tuviera una máquina de hacer billetes. Por segundo año consecutivo el club de Concha Espina ha sido el que más ha gastado de toda la Liga: 120 millones de euros. Diez menos que la pasada campaña.

Fichar por fichar

Resulta que tienes a un equipo campeón de Liga -regalada y de chiripa, pero campeón al fin y al cabo- y como cambias el técnico y el nuevo trae otras filosofías, te ves obligado a desmontar la plantilla completa y fichar todo lo que él te ha pedido, más lo que a ti y a Mijatovic os ha parecido bien fichar. Eso se traduce en 120 millones de euros, casi un cuarto de lo gastado por los 20 equipos de Primera.
El caso del Madrid es además sangrante. Jugadores de medio pelo como el portugués Pepe, que Capello lo tuvo en cartera por menos de cuatro millones, ha terminado costando 30 millones de euros. El holandés Arjen Robben, que pasó del Chelsea al Real Madrid por 35 millones de euros, ha sido el fichaje más caro de cuantos se han producido, pero ahora hay que esperar tres semana a que se ponga en forma. Por ese dinero bien se pudo fichar en el mes de julio y ahora estaría ya jugando.
Los holandeses Snejder y Drenthe son otros dos proyectos de futuro que bien a quitar el puesto a hombres que lo hicieron bien la pasada campaña como Guti y Miguel Torres. Algunos hablan de construcción del futuro, pero otros, malpensdos, hablan de cambiar por cambiar y de paso que se queden las comisiones en los bolsillos que se tengan que quedar.

El Atlético, otro ejemplo de derroche

¿Le sorprende a alguien que el Atlético de Madrid haya comprado a diez jugadores nuevos y haya dado salida a otros tantos? No, está claro que no. Esa es la política que implantó el finado Jesús Gil y Gil y que su hijo Miguel Angel y el presidente Enrique Cerezo están continuando. A buen entendedor, poca palabras.
El caso es que por fin han vendido a Fernando Torres, el traspaso más caro de toda Europa, por 36 millones de euros, al Liverpool. Fantástica operación. Lo irracional es que se han gastado en Forlán, Simao y compañía noventa millones. Una de dos: o ya se han gastado los beneficios de la venta del Calderón al Ayuntamiento de Madrid, recalificación incluida, o el pastizal pagado por doña Esperanza Aguirre con el contrato de Telemadrid les ha quemado en las manos y han decidido tirar la casa por la ventana. Entre Atlético y Real Madrid se han gastado lo mismo que la suma de los otros 18 equipos de Primera división.

El Barça, pronto y justo

El castigo de la pasada temporada sufrido por el FC Barcelona con la pérdida de todas las competiciones en las que participó llevó a la directiva azulgrana a realizar unos cuantos fichajes, pocos, precisos y pronto. Henry, Abidal, Touré y Milito, más los canteranos Giovani y Bojan, son la caras nuevas. Un ejemplo de que no hay que fichar por fichar, sino remodelar el equipo en el que se confía.
Y con las mismas salieron varios jugadores, entre ellos Motta y Belletti. Al final ni Etto´o ni Deco lo hicieron. Igual quedó algo de mecha en el vestuario para provocar el incendio que sólo se contuvo la pasada campaña.

Del resto, el único que merece capítulo especial es el Sevilla. Los andaluces ya no pueden fichar barato para luego vender muy caro. Nadie les vende ya sin elevar los precios de los jugadores por los que se interesa. Mosquera, De Mul, Kone, Keita y compañía llegaron a base de talonario. Ahora competirán en igualdad de condiciones con el resto de ricos. Para los andaluces el problema se llama Daniel Alves, que se quería marchar al Chelsea que le cuadruplicaba el sueldo, pero Del Nido se enrocó y no aceptó los 36 millones que se le ofrecieron por un jugador que le costó medio millón de euros hace cuatro años. La avaricia puede ser mala consejera y con el brasileño enfadado igual el vestuario sevillista ya no es lo mismo.
Tampoco Román Riquelme pudo salir del Villarreal porque a última hora el Atlético no le quiso. Y al cuadro amarillo le ha quedado un polvorín dentro que anuncia explosión inmediata.
Sea como fuere, 500 millones de euros en fichajes de jugadores son muchos. La pregunta es si el fútbol lo genera y la respuesta es que no, sobre todo el día que Mediapro se vea con la soga al cuello y no pueda pagar los contratos que ha firmado para dentro de dos temporadas. Que se vaya preparando papá Estado para arreglar otra vez el problema.