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Un individuo se hace pasar por el corredor de Fórmula Uno

El falso Fernando Alonso

Enero 3, 2010

Lleva delinquiendo desde hace años. Atrincherado en la vetana de su Messenger, un individuo de identidad desconcida se hace pasar por el verdadero Fernando Alonso. Incluso envía documentos y fotografías.

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Son los problemas de la fama. Gente que se obsesiona con el personaje hasta límites insospechados. Algunos siguen todos y cada uno de sus pasos. Otros van más allá y hasta toman su personalidad. Este es el caso de un individuo que actúa en internet y que se presenta como Fernando Alonso. Desde su atalaya cibernética, el falso Fernando Alonso ha conseguido contactar con periodistas y personajes de la cosa rosa. Muchos han dudado de él. Otros, sin embargo, ante lo que parecía realidad, se han dejado arrastrar. Y ahí es donde nace la noticia de la separación del deportista y su bella esposa. Primicia que tuvo que desmentir el representante del corredor tan sólo unas horas después que fuera lanzada. Todo proviene de su falsa astucia, de sus constantes inventos y de un bochornoso atrezzo con el que intenta convencer de que es el propio Fernando Alonso. No sólo eso, pues me consta que, en las últimas semanas, también se hizo pasar por la mismísima Raquel del Rosario. Incluso concedió una falsa entrevista y conversaciones con algunos comunicadores.
 
Él ya fue avisado
 
Sobre este álter ego de Alonso poco o nada se sabe. Se conoce que se mueve como pez en el agua en la red. También que hace ya varios años que suplanta la personalidad del deportista. Su herramienta preferida es el Messenger y desde ahí intenta embaucar a todo bicho viviente. No ceja en su empeño de ser reconocido. Incluso envía fotografías y documentos que parecen extraídos de un álbum personal para convencer de sus hazañas. Pero no es cierto, sino un auténtico delincuente con ansias de llamar la atención. De hecho, éste que les escribe tuvo que pararle los pies ante su insistencia online: “¿Sabes que suplantar la personalidad de alguien es delito?”. Desde entonces, desapareció de mi vida. Por desgracia, sigue presente en la de otros vendiendo noticias falsas. En diferentes ocasiones he intentado contactar con Fernando Alonso y gente de su entorno para ponerles al corriente de lo que se cuece. Una pena que sólo hablen con ciertos periodistas, pues se habrían ahorrado el mal trago de que les separaran.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)