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El falso éxito Olímpico de la delegación española: tan sólo 0,06 medallas por cada uno de los 306 deportistas que acudieron a los Juegos de Río 2016

Agosto 24, 2016
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Hemos sufrido. Hemos vibrado con los deportistas españoles en los Juegos de Río. Con los que ganaron medalla y diploma y con los que no. El ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, inició exultante en la última jornada de los Juegos Olímpicos que comenzaba con 14 medallas ganadas por deportistas españoles a las que había que sumar otras tres, la plata del conjunto de Gimnasia Rítmica y los bronces de baloncesto masculino y de Carlos Coloma en Mountain Bike. En total han sido 17 preseas, con el segundo número más alto de oros desde Barcelona 92 y la posición 14 del medallero. Todo ello ha llevado a que Íñigo Méndez de Vigo haya declarado que “nuestros deportistas son admirados en el mundo entero” o que el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, haya concedido un “10” a la delegación española.

Pero el análisis no es tan simple ni tan positivo. España ha inscrito muchos deportistas, 306 en concreto, y eso que han fallado Selecciones de equipo como el Fútbol y el Balonmano masculino que habrían incrementado su número. Con presencia tan elevada, han sido pocas las disciplinas deportivas que han conseguido medalla: Piragüismo (4), Natación (2), Baloncesto (2), Atletismo (2), Taekwondo (2), Bádminton (1), Halterofilia (1), Tenis (1), Gimnasia Rítmica (1) y Mountain Bike (1).

Teniendo en cuenta el número de deportistas y medallas, hemos analizado el resultado de los 13 países con más medallas, exceptuando el anfitrión por su mayor peso en número de deportistas, y el resultado no es tan optimista.

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Si examinamos el número de deportistas por habitante, España se encuentra entre los países que más olímpicos ha inscrito, en concreto 6,6 por cada millón de habitantes. Sólo le supera claramente Hungría, Países Bajos y Australia, naciones que suelen tener amplias delegaciones en deportes acuáticos y que a pesar de ser mucho más pequeños en población han cerrado por encima en el medallero. Pero la peor comparación es con países de nuestro entorno, como Italia, Francia, Alemania o Gran Bretaña que llevan menos deportistas con respecto a su población pero que multiplican sus éxitos con respecto a España. La diferencia más abismal además que con China, obvia por sus más de 1.377 millones de habitantes la tenemos con Estados Unidos, que siendo la delegación más numerosa sólo lleva 1,7 deportistas por millón de habitantes.

Pero es en el resultado donde queda claro lo erróneo de la política deportiva española. Si tenemos en cuenta el número de medallas por deportista –un cálculo en el que las medallas colectivas cuentan como sólo una-, el ratio es el más bajo de todos, sólo un 5,6%. Si comparamos con el resto la diferencia es siempre importante. Estados Unidos ha cerrado los Juegos Olímpicos con un 21,8% de sus deportistas con medalla, o el cercano Reino Unido con más de un 18%.

No tantos deportivas a las Olimpiadas y más recursos al deporte base

La sensación final es que la política deportiva de España, especialmente en deportes no profesionales o que no manejan presupuestos millonarios, se basa en llevar muchos deportistas a los Juegos Olímpicos cada cuatro años y ver si, entre tantos, hay una cosecha que lleve a la clase política a sacar pecho. Otra muestra: las primas que se pagan a los deportistas por medalla, muy bien ganadas, pero que también contrasta con la mayoría de los países.

En Río 2016, cada bronce trae consigo una prima de 30.000 euros, cifra que sube hasta los 48.000 euros con una plata y hasta los 94.000 euros con un oro. Estas cifras, no obstante, varían en función de cada deporte. Cuando se trata de una pareja el premio es de 75.000 euros en el caso del oro, de 37.000 en el de una plata y de 25.000 euros en el de bronce. Los incentivos se reducen todavía más en los deportes grupales como el baloncesto o  el fútbol. En ellos un oro supone 50.000 euros a nivel individual, cantidad que baja a 29.000 euros en el caso de una plata y a 18.000 euros en el de bronce.

El ganador individual de un oro recibe en España cuatro veces más dinero que un estadounidense (allí la prima es de 22.000 euros a los que restar un 30% que pagarán en impuestos,) o uno alemán (20.000 euros), y prácticamente duplica a lo que se lleva  un francés (50.000 euros).

Todo ello debería servir para una reflexión profunda. Apostar más por el deporte base, verdadero generador de talento que luego puede ser olímpico o no. El número de deportistas olímpicos nunca debe ser una medida del éxito deportivo de un país, lo evidencia el número de fichas de deportistas federados de todas las categorías. El deporte base, el que genera éxitos deportivos, sociales y, sobre todo, ilusión.