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Es la encargada de traerlos a España, pero es Correos quien los distribuye sin contraprestación

El extraño contrato de Carmen Chacón con la empresa MRW y los envíos de nuestros soldados en Afganistán e viceversa

Noviembre 8, 2011
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Nuevo golpe al Ejército español y, al tiempo, a la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba de cara a las elecciones del 20N. El pasado domingo, el sargento primero Joaquín Moya Espejo, de 35 años, fallecía a primera hora de la tarde tras recibir un disparo de arma ligera realizado “desde una posición lejana” por un grupo de insurgentes que hostigaron a la unidad de la que formaba parte. Según el Ministerio de Defensa, el fallecido llevaba puesto su chaleco antibalas -en realidad, un chaleco anti fragmentos reforzado con placas de cerámica-, por lo que el proyectil debió entrar por zonas no protegidas (el hombro o el costado) y le alcanzó en el tórax.

Joaquín Moya Espejo, natural de Córdoba, estaba destinado en el Regimiento de Infantería Garellano 45, con sede en Vitoria, y deja un hijo. Con esta muerte se eleva a 97 el número de militares españoles (además de un traductor), que han perdido la vida desde que España inició en 2002 el despliegue en Afganistán. El fallecido formaba parte del Equipo Operativo de Asesoramiento y Enlace (OMLT), que se encarga de la instrucción de uno de los dos batallones de la brigada del Nuevo Ejército Afgano (ANA) que se está constituyendo en la provincia de Badghis, bajo responsabilidad española.

Golpe electoral para Pérez Rubalcaba porque aún se mantiene el debate sobre si la presencia de las tropas españolas en Afganistán –nuestro país tiene en la actualidad casi 1.500 soldados allí desplazados-, es en una guerra o en una situación humanitaria. El caso es que la Ministra Carmen Chacón –que se desplazó con urgencia a la base española en aquel país-, mantiene un cuando menos curioso acuerdo con la empresa MRW dedicada a la distribución de paquetería.

El negocio perfecto

MRW mantiene un contrato con el Ministerio de Defensa para distribuir en España los envíos que nuestros soldados realizan desde Afganistán con destino a sus familiares en España. Hasta aquí algo habitual. Lo sorprendente del caso, según ha podido saber Extraconfidencial.com, es que una vez que el correo llega a nuestro territorio es la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos la que se encarga de su distribución sin retribución alguna por la prestación del servicio. Incluso, nos aseguran, que los sellos que utilizan ya habían sido empleados en anteriores envíos. Vamos, reciclaje puro y duro.

La otra parte del acuerdo establece una colaboración entre MRW y el Ministerio de Defensa mediante al cual “todas aquellas personas que deseen emitir un envío a un militar desplazado en misión de paz lo puedan realizan a través del Plan Ayuda, beneficiándose de los descuentos establecidos. Del mismo modo, los envíos cobro en destino, procedentes de militares destinados en misión de paz cuyo remitente sea el Ejército de Tierra y Aire, deberán ser abonados por los destinatarios a tarifa Plan Ayuda”.

Aunque poco le importa a Correos y Telégrafos esas pequeñas incidencias si tenemos en cuenta los contratos supermillonarios que la Administración socialista le ha adjudicado a la Sociedad Estatal. Y todos los medios “silenciados”, al menos los escritos, gracias a las ventajosas condiciones de distribución y entrega de sus publicaciones.