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Hoy se cumple el 29 aniversario del Golpe de Estado del 23F

El ex teniente coronel Tejero vive plácidamente en Vélez-Málaga

Febrero 22, 2010

Con 77 años, se dedica a pasear por la playa y a pintar paisajes, su gran hobby

Reside con su hijo Moncho, que es el cura de la Parroquia Santa Teresa de la Cala de Mijas y Guardián de las tradiciones familiares

El hijo mayor, Antonio, es teniente coronel de la Guardia Civil y pretende ser, sin éxito, Jefe de Comandancia de la Guardia Civil


A sus 77 años, el ex teniente coronel de la Guardia Civil y artífice del famoso Golpe de Estado del 23 de Febrero de 1981, Antonio Tejero Molina, lleva una vida contemplativa desde que en 1996 salió de la cárcel. Actualmente, reside con su familia entre Madrid y la Costa del Sol. Allí, en Málaga,  lleva una vida normal, paseando por la playa o en la piscina, acompañado de su esposa. Suele acudir a tomar un chato al bar Las Yucas, en la barriada de Torre del Mar (en Vélez- Málaga), donde es uno de los vecinos más antiguos de un edificio de viviendas desde el que se puede contemplar el Mar Mediterráneo. No hay que olvidar que Tejero estuvo destinado en Vélez-Málaga y que es natural de la ciudad andaluza, ya que nació en Alahurín el Grande el 30 de abril de 1932, hijo de maestros y nieto de labradores, todos ellos republicanos de derechas. También es un asiduo de la Feria de la capital malacitana que se celebra durante el mes de agosto.

Tejero vive con su hijo Ramón, más conocido como Moncho, y muy vinculado a su padre, ya que es el guardián de las tradiciones familiares. Moncho es el párroco de la Iglesia de Santa Teresa en la Cala de Mijas, localidad por donde suele verse mucho al ex teniente coronel de la Guardia Civil paseando por su playa o por sus calles. Ramón Tejero estudió Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de Toledo y posteriormente se desplazó a la localidad peruana de Cuzco, donde permaneció casi dos años.

 

Un hijo párroco

En enero de 1989 se ordenó sacerdote, con 24 años, en el Convento de la Visitación de Santa María, en el número 20 de la madrileña calle de Santa Engracia, en un acto que se convirtió en una exaltación de la extrema derecha y que contó con la presencia de su padre, que logró salir ex profeso de la prisión de Figueras donde se encontraba interno esos días. Entre los asistentes al acto religiosos estaban el dirigente ultraderechista, Mariano Sánchez Covisa, o el capitán de navío Camilo Menéndez, también juzgado por el 23-F. Fue ordenado sacerdote por Monseñor Alcides Mendoza Castro, Arzobispo de Cuzco (Perú), y por el religioso agustino Giovanni Salerno, fundador del movimiento Siervos de los Pobres del Tercer Mundo, al que el hijo del ex teniente coronel pertenece.

Hoy en día, Moncho se encuentra en la diócesis de Fuengirola, como párroco de la citada Iglesia de Mijas. No hay que olvidar que el cura “Don Ramón” fue candidato a diputado por Valencia en las listas de Solidaridad Española, el partido liderado por su padre y que dirigió asimismo la campaña electoral que Tejero organizó en 1982.

Y otro, aspirante a Jefe de Comandancia

 

Antonio Tejero Molina está casado con Carmen Diez Pereira, hija de Guardia Civil y maestra de profesión, con la que tiene seis hijos: tres varones y tres féminas.  Además del cura Moncho que figura como quinto personaje dentro de la saga, se encuentran Carmen y Dolores, las mas mayores casadas con militares; Antonio, que es teniente coronel de la Guardia Civil y el único que ha seguido la carrera de su padre; Elvira y, por último, Juan, que es el menor y que hoy cuenta con 41 años.

Se da el caso, que su hijo Antonio, que estudio en la Academia Militar de Zaragoza, ha recibido continuas respuestas negativas de la Dirección General de la Guardia Civil para ocupar vacantes en la jefatura de Comandancias como las de Melilla, Guadalajara o Ávila. En varios casos, las vacantes han sido cubiertas por mandos con inferior baremo que él. El hijo de Tejero desempeña un puesto burocrático en el área de personal de la zona de Castilla y León.

Hay que recordar que las Comandancia de la Guardia Civil son las unidades operativas fundamentales del Cuerpo. Existen tantas como provincias, salvo algunas como Cádiz o Coruña donde la población es mayor que en otras zonas de España. Suelen estar dirigidas por tenientes coroneles o coroneles y los responsables que pasan por ellas culminan su carrera profesional con el fajín del generalato.

Loco por la pintura

El gran hobby del ex teniente coronel Tejero es la pintura, que ya desarrollaba antes del Golpe de Estado y que también materializo en su periodo en las diferentes prisiones donde estuvo: Castillo de la Palma en Ferrol (Galicia), Castillo de San Fernando en Figueras (Gerona) y en Alcala de Henares (Madrid). Fue en septiembre de 1993 cuando logró el tercer grado penitenciario, que sólo le obligaba a pasar la noche en prisión, y quedó en libertad condicional el 3 de diciembre de 1996, tras cumplir poco más de la mitad de la pena que le fue impuesta.

 

En su etapa en prisión se dedicó a pintar, además de cultivar un huerto, escribir sus memorias y realizar algunos cursos de la carrera de Geografía e Historia. Tejero fue muy buen estudiante en su juventud, con varias matriculas de honor durante el bachillerato. Al obtener la libertad continuó con su pasión de pintar paisajes y retratos; y cada cuadro lo vendía por unas 400.000 pesetas (hoy 2.400 euros), tendiendo cierto éxito entre la clientela más derechista de España.

Aficiones: cultivar huertos y la albañilería

También mantiene entre sus aficiones la de cultivar huertos, cosa que ya hacía en el Cuartel de Badajoz, localidad donde dice que le gustaría morir, ya que ha sido su destino más recordado y donde se criaron sus hijos y nació el ultimo. Otra de sus debilidades es la albañilería (el mismo edificó su casa en Badajoz), y por la filatelia y los temas militares.

Hoy en día son pocos los que ya le identifican, a pesar de su buen aspecto físico. «Si no se pone el tricornio, soy incapaz de reconocerle», dicen sus vecinos de Madrid, donde habita en las viviendas militares cercanas a la glorieta de San Bernardo. Hoy, casi 30 años después del famoso Golpe de Estado del 23F, Tejero ni sus familiares más directos quieren decir nada de lo que ocurrió aquel día. “No voy a revelar nada del 23-F, el silencio me obliga a callar», dicen que suele decir a quien le pregunta alguna curiosidad.

En el año 2006 volvió a la actualidad, ya que escribió una carta en el periódico Melilla Hoy, en la que pidió un referéndum entre todos los españoles sobre el Estatuto catalán, ante lo que consideró un intento de “mandar España a tomar viento”. No hay que olvidar que siempre ha llevado una vena política en su interior  y que en 1982 organizó desde la cárcel un partido político de extrema derecha, denominado Solidaridad Española, con el fin de presentarse tanto al Congreso como al Senado en los comicios de ese año. Su objetivo era obtener un Acta de diputado que le otorgara la inmunidad parlamentaria necesaria para no afrontar los procesos penales militares abiertos contra su persona. Utilizó el lema “¡Entra con Tejero en el Parlamento!” y solo consiguió 28.451 votos (0,14%), por lo que acabó desapareciendo. A Tejero y a su familia uno puede seguirle su rastro hoy en día por sus comentarios en el periódico electrónico ultraderechista el infonacional.com

Juan Luis Galiacho