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Felipe González también declinó en su día el ofrecimiento

El ex presidente Zapatero rechazó un título nobiliario ofrecido por el rey de España

Febrero 19, 2012

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Adolfo Suárez, además de ser creado duque, y por tanto también Grande de España, recibió el codiciado Toisón de Oro
Leopoldo Calvo Sotelo, obtuvo el marquesado de la Ría de Ribadeo, acompañado de la Grandeza de España
En cambio, no hubo nada para el presidente de honor del PP, José María Aznar


Según nos cuentan fuentes bien informadas, recientemente el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, recientemente nombrado miembro del Consejo de Estado,habría rechazado la concesión de un título nobiliario que el rey Juan Carlos I se mostraba dispuesto a ofrecerle, y que él prefirió declinar siguiendo quizá con ello la estela marcada por Felipe González que actuó del mismo modo cuando también se le ofreció a él en el pasado. Difícil saber qué tipo de merced es la que don Juan Carlos tenía en mente para el ex presidente, pero es muy posible que fuese un marquesado que es un título al que el palacio de la Zarzuela parece haberse abonado en los últimos años (los ducados son ya materia casi reservada), aunque en el caso de un ex presidente un marquesado probablemente podría haber ido acompañado de la Grandeza de España.

Ofrecer títulos del reino a los presidentes del gobierno fue cosa habitual en otros tiempos y una tradición recuperada en 1981, si bien durante el reinado de don Juan Carlos ningún ex presidente ha superado a Adolfo Suárez, que además de ser creado duque, y por tanto también grande de España, recibió el codiciado Toisón de Oro cuando ya apenas tenía capacidad cognitiva para poder valorarlo. Leopoldo Calvo Sotelo, segundo presidente de la democracia, recibió el marquesado de la Ría de Ribadeo, acompañado de la Grandeza de España, pero no hubo nada para José María Aznar que nunca consiguió empatizar mucho con la campechanía de don Juan Carlos.
 
Resurgen los rumores sobre la posible abdicación

Es posible que José Luís Rodríguez Zapatero hubiese podido aceptar alguno de esos honores vitalicios, y por tanto menos comprometedores, que son tan comunes en la Gran Bretaña, pero que en España nunca han conseguido cuajar a pesar de que en algún momento algunas personas hayan sugerido a don Juan Carlos copiar esa buena tradición británica, por la cual la corona premia todos los años con mercedes nobiliarias, generalmente no hereditarias, a todos aquellos notables que a juicio de la reina Isabel y del gobierno han hecho algo por el país. También en esto España es diferente, y acaso es mejor no remover las aguas en tiempos tan revueltos para la nobleza que, sin embargo, cada día va calando más entre las filas del Partido Popular y entre el establishment del nuevo gobierno (el nuevo Secretario de Estado para la Unión Europea es Iñigo Méndez de Vigo y Montojo, barón de Claret y primo lejano de don Juan Carlos como descendiente del rey Carlos IV).

Entre tanto vuelven a correr rumores en torno a la innecesaria abdicación de don Juan Carlos lanzados, según se rumorea, por fuentes interesadas en ello. Seguramente todo esto obedece a un malhadado intento de desprestigiar a la corona, o quizá hasta a un torpe intento de apoyarla en la persona de don Felipe, por parte de algunos sectores que no parecen haber acabado de comprender cuál es la esencia misma de la monarquía.

Preocupación en Holanda

Y en Holanda la reina Beatriz continúa viviendo momentos de enorme angustia por el grave accidente de su hijo el príncipe Johan Friso en la estación austriaca de esquí de Lech, cerca de Innsbruck, donde el viernes pasado fue arrastrado por una fuerte avalancha de nieve. La reina Beatriz esperaba reunirse allí el sábado con su hijo, su nuera Mabel Wisse Smit, y sus nietas Luana y Zaria, cuando el día antes recibió la grave noticia pues el príncipe quedó literalmente enterrado bajo la nieve durante quince minutos bajándole la temperatura corporal hasta unos peligrosos 32 grados centígrados.

Inmediatamente tanto la reina como sus otros dos hijos, el príncipe de Orange y el príncipe Constantin, y sus familias volaron a Suiza para seguir de cerca el proceso hospitalario. Internado en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Innsbruck, el príncipe, que no ha sufrido daños en el cráneo, se encuentra todavía en situación crítica por no saberse cuáles son los daños que la prolongada asfixia que sufrió hayan podido causar en su cerebro.

En 2004 Johan Friso, que trabaja como director financiero del grupo británico URENCO tras haber colaborado con la financiera norteamericana Goldman Sachs,se vio obligado a renunciar a sus derechos al trono para casarse con la activista en pro de los derechos humanos Mabel Wisse Smit, que previamente había mantenido una relación amorosa con un difunto gangster. Un fatal accidente que recuerda a aquel otro de carretera sufrido hace ya algunos años por el príncipe Kardam de Bulgaria, que le mantiene en un triste estado vegetativo crónico.