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Un Juzgado tramita un presunto fraude de Ley por parte de la actual corporación municipal

El ex alcalde de Teo, acorralado cada vez más por la Justicia

Diciembre 9, 2009

Armando Blanco, ex alcalde del PP del municipio gallego de Teo, y de cuyas andanzas a informado este periódico profusamente en sus últimas ediciones, puede arrastrar a otros altos cargos en su, cuando menos sorprendente, manera de hacer política.

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Tal y como les adelantamos el Ilmo. Sr. Fiscal de Patrimonio Histórico y Urbanismo, Antonio Roma Valdés, ha solicitado la apertura de diligencias por las anomalías urbanísticas detectadas en su amplio mandato al frente del mencionado Ayuntamiento e investiga la gestión urbanística del ex alcalde de Teo, Concello distante a cuatro kilómetros de Santiago de Compostela.

 Armando Blanco alcalde casi sempiterno por el Partido Popular hasta las pasadas elecciones municipales (desbancado por Martiño Noriega del Bloque Nacionalista Gallego), ha sido denunciado ante la jurisdicción penal por la existencia de un total de 64 construcciones – en su mayoría urbanizaciones unifamiliares – en terrenos declarados rústicos, de especial protección o ganaderos según las normas subsidiarias que prevalecen en el Concello de Teo.

 Y al final, se destapó el “pastel”. El ayuntamiento de Teo presidido ahora por Martiño Noriega, del Bloque Nacionalista Gallego (BNG), ha podido cometer un posible fraude de ley con la “segunda” autorización al cementerio Agrupación Vecinal Camposanto de Luou.

Instalación sin autorización

Ante una sentencia en firme del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, ordenando el derribo y la reposición a su estado anterior de los terrenos dónde se ubica el nuevo cementerio de la Parroquia de Luou, el concello de Teo ha autorizado la instalación del mismo, con un nuevo expediente administrativo y basándose en una sola modificación: prohíbe las sepulturas en tierra, si bien autoriza la actividad en nichos, y estos mantienen un nicho cenicero bajo tierra. 

La sentencia contra la construcción de ése camposanto se basaba principalmente en la ubicación del mismo, con problemas sanitarios de tal índole que “en ambas sentencias se llega a concluir que no son las posibles obras de impermeabilización o drenaje susceptibles de realizarse en el cementerio las que eliminasen el riesgo de contaminación de las corrientes de agua con lixiviados cadavéricos, que no pueden sufrir una auto depuración natural debido a la cercanía del Río Séstelo”. Palabra de Ley.

Doble autorización

Si todo lo visto hasta el momento resulta sorprendente, más asombroso aún resulta comprobar cómo la Delegación de Sanidad de A Coruña, no sólo concede autorización sanitaria a la obra del cementerio el 22 de febrero de 2008, sino que en el mismo día concede la autorización sanitaria para su puesta en funcionamiento.

Fuentes jurídicas consultadas por extraconfidencial.com aseguran que “si se trataba de correcciones en las obras del Cementerio, se hubiera requerido, en primer lugar, que se otorgara la autorización sanitaria para la realización de las obras de modificación; a continuación que el Concello de Teo hubiera debido otorgar la licencia de dichas obras y, una vez finalizada las mismas, comprobarse por la Inspección de Sanidad que el Cementerio estaría listo para proceder a la inhumación de los cadáveres”. De ser positiva dicha inspección, el paso siguiente sería otorgar entonces la correspondiente Autorización Sanitaria de Funcionamiento del Cementerio.

Esta es una más de las irregularidades que se han cometido y se cometen en el Concello de Teo, con los intereses nada claros en el nuevo Cementerio y con sentencias que recogen en su texto conclusiones tan claras como la siguiente:

“Es también un efecto de las lluvias y avenidas la carga de los manantiales que existan en la zona del cementerio, de tal manera que los caudales de los manantiales aumentan con las lluvias y vierten en las explanadas e interior del cementerio de ahí que disponga de sumideros para su evacuación. En contacto con los lixiviados cadavéricos, las aguas que circulan bajo el suelo, con dirección al rio, se contaminan de esta materia orgánica putrefacta. Son la lluvia y los manantiales los que cargan las aguas freáticas que circulan hacia el río y que corren el riesgo de contaminarse por los restos y la descomposición cadavérica”.

Infracción tras infracción

En Teo la Sanidad Pública no es objetivo, los intereses públicos son de otra índole. Eso sí, el Juzgado número 1 entiende de una posible responsabilidad en los actuales dirigentes: “Resulta palpable que nos encontramos ante Actos Nulos de Pleno Derecho, conforme a lo dispuesto en el Art. 62.1.e de la LEY 30/1992 (LRJPAC), sin perjuicio de que tal procedimiento administrativo en las condiciones en que ha sido tramitado pudiera ser constitutivo de Infracción Penal (ref. Artículo 52.d del anterior texto legal citado, y sin perjuicio de haber concurrido en una desviación de poder prevista en el Articulo 63 de la LRJPAC”.

Se estrecha el cerco y la legalidad deberá imperar por fin en el Concello de Teo. Eso sí, con el cumplimiento de las sentencias y la adjudicación de otras a los máximos responsables de ésta aberración.

 Cristóbal Toro