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El Príncipe Guillermo contrae hoy matrimonio con Kate Middlenton ante la atenta mirada de millones de ciudadanos de todo el mundo

El estilo del futuro Rey de Inglaterra, sin el exquisito porte británico de su padre

Abril 28, 2011

Si bien no tiene la elegancia innata de su abuelo, el Duque de Edimburgo, podemos ver en él interesantes detalles de sus predecesores

En lo que sí hay que admitir que saca claramente ventaja a su padre y a su abuelo es en la vestimenta de sport

 


Este viernes tendrá lugar la que sin lugar a dudas es ya la boda del año. Y lo será tanto porque contraerá matrimonio el futuro heredero al trono británico y por el nivel de los invitados que asistirán a tan señalado evento.

Si bien son innumerables los rumores sobre el vestido de la novia, poco o nada se ha hablado del atuendo del novio. Según hemos podido saber, será la mítica sastrería situada en el número 1 de Savile Row de Londres, Gieves & Hawkes, la responsable del traje militar que, como manda la tradición, vestirá Guillermo en su boda. Aunque esta misma mañana saldremos de dudas es de esperar que si el Príncipe Carlos escogió el uniforme de la Marina Británica en su enlace con Diana de Gales, su hijo se decante por el de la Royal Air Force de la que es Coronel.

En la manera de vestir del Príncipe Guillermo se aprecia la elegancia clásica de su abuelo, el Duque de Edimburgo, aunque, todo sea dicho, muy alejado al exquisito gusto de aquel.

Igualmente, el estilo británico tan bien puesto en escena por su padre se vislumbra claramente en Guillermo tanto en el corte clásico de sus trajes como en los colores que escoge para su atuendo de corbata. No obstante, si el Príncipe Guillermo puede llegar a recordarnos en ciertos momentos a su abuelo no ocurre lo mismo en lo referente a su padre.

El Príncipe de Gales aventaja sobremanera a su hijo cuando se trata de vestir de forma elegante. La naturalidad con la que Carlos de Inglaterra lleva los trajes y los chaqués así como los complementos con los que los hace combinar es tan acertada que los conjuntos, no pocas veces aburridos de su hijo, sencillamente no están a la altura.

El estilo del Príncipe Guillermo se distingue por trajes clásicos donde se aprecia claramente el tradicional corte inglés. Este tipo de corte se caracteriza por chaquetas de caída natural, sin mucho entallado, y por pantalones anchos que descansan visiblemente sobre el zapato. Sobra mencionar que sus trajes están confeccionados tanto a medida como a mano y que deposita su confianza solo en sastres londinenses.

Casi en exclusiva e independientemente del momento del día y del lugar se decanta por trajes color azul marino. Alterna tanto los de hilera sencilla como los cruzados; algo que también hace con gran acierto en sus abrigos. En el bolsillo de la chaqueta, en contra de lo que marcan los cánones más puristas, no siempre descansa un pañuelo y cuando lo hace, solo lo hacen los blancos mostrándolos en una terminación paralela a la costura del bolsillo.

En las camisas prefiere un cuello a medio camino entre el cuello inglés y el italiano (diseño típico de la camisería Turnbull & Asser); cuello que hace acompañar del nudo conocido popularmente como “four in hand”. Aunque siente predilección por las camisas de colores sólidos, también las de rayas ocupan una parte importante de su vestuario. Muy a nuestro pesar también las camisas a cuadros cuentan con el beneplácito del Príncipe Guillermo, incluso acompañándole en sus actividades diarias en la ciudad.

Sus corbatas suelen contar con pequeños adornos y se caracterizan, al igual que el resto de su conjunto, por su sobriedad y colores discretos. Como su padre cuando tenía sus años, las corbatas con franjas anchas oblicuas, tipo regimentales, ocupan parte del fondo de armario del Príncipe Guillermo.

Si solo confía en los sastres londinenses para que sea su tijera la encargada de dar forma y estilo a sus trajes, solo los zapateros más reputados de Northampton tienen el privilegio de calzar a quien tiene todas las papeletas para ser su futuro Rey.

No obstante, la elección que hace de los mismos no siempre resulta correcta. Así, recientemente le pudimos ver en el anuncio oficial de su compromiso con la señorita Kate Middleton vistiendo unos zapatos modelo full brogue. Como hemos apuntado en varias ocasiones, la rústica terminación de los full brogue los hacen inadecuados para ser vestidos en las ocasiones más formales.

También ha tenido a mal el sorprendernos en actos puramente formales, como fue la boda de sus amigos Harry Meade y Rosie Bradfors, combinando su chaqué con unos mocasines. Son este tipo de errores los que nunca cometerían ni su padre ni su abuelo y los que no le permitirán pasar a la historia de la elegancia clásica como sí harán aquellos.

Por el contrario, cuando toca vestir de esmoquin es muy difícil no deleitarse con ese look tan británico. No tiene complejo alguno en decantarse en sus esmóquines por chaquetas cruzadas y hacerlas acompañar tanto de un pañuelo de bolsillo como de una flor en el ojal.

En lo que sí hay que admitir que saca claramente ventaja a su padre y a su abuelo es en la vestimenta de sport. Resulta muy difícil encontrar instantáneas tanto del Príncipe Carlos como del Duque de Edimburgo vistiendo de sport. Sin embargo, como cualquier joven de su edad, el Príncipe Guillermo no tiene inconveniente en escoger conjuntos totalmente de sport en su tiempo libre.

Y esto lo hace sin olvidar que aunque se trate de su tiempo libre sigue representando a su país y por ello también cuida acertadamente su aspecto; no como otros miembros de otras Casas Reales europeas que, como la de Mónaco, parecen obviar que aun cuando se encuentren de vacaciones sus gastos se los siguen pagando sus ciudadanos y, por lo tanto, siguen representando a su país.

El Príncipe Guillermo hasta cuando viste con vaqueros lo hace de manera clásica acompañándolos de camisas. Si bien no se puede olvidar que todavía no ha cumplido ni veintinueve años, no le importa optar por chaquetas de Tweed cuando se encuentra en el campo. Resultará muy raro sorprenderle en descuidos como los que nos tiene acostumbrado su hermano, el Príncipe Harry.

En definitiva, un estilo sobrio y elegante que si bien está muy por encima al de sus homólogos europeos sigue estando muy distanciado del refinamiento, variedad y exquisitez de su padre.

Esperemos que su matrimonio con Kate Middleton le ayude a consolidarse como un buen exponente de la elegancia británica y no le ocurra, como desgraciadamente hemos tenido que ver en otros casos muy cercanos, que cambie dicho estilo por uno carente de personalidad y rumbo.

Jeeves

elmayordomo@extraconfidencial.com

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