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Dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores

El Estado transfirió en 2012 cerca de 1 millón de euros al Centro Sefarad-Israel que cerró el año con pérdidas de más de 300.000 euros

Septiembre 23, 2013

Según el informe, el Centro debe a corto plazo más de medio millón de euros

La propia resolución del Ministerio de José Manuel García Margallo destaca “la incertidumbre de su viabilidad económica futura como consecuencia de los continuados déficits presupuestarios anuales”

En febrero extraconfidencial.com alertaba de una situación similar: la Fundación Pluralismo y Convivencia se gastaba 4,3 millones del Estado en el arreglo de cementerios y centros de culto de otras religiones

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El pasado 14 de agosto el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de José Manuel García Margallo publicaba en el BOE la resolución del Centro Sefarad-Israel, por la que se publican las cuentas anuales del ejercicio 2012. En virtud de su condición de entidad estatal de derecho público, el centro judaico no hacía más que cumplir una obligación, pero a pesar de tratarse de un mero trámite burocrático no deja de esconder algunos puntos escandalosos.

Con la resolución del Ministerio de Asuntos Exteriores ha salido a la luz un nuevo agujero negro de la economía española. Según sus cuentas de pérdidas y ganancias, el Centro Sefarad-Israel, dirigido en ese periodo por Florentino Portero,  percibió cerca de 1 millón de euros (959.600 euros) en concepto de transferencias del Estado, lo que significa un millón de euros menos para los Presupuestos de cada año y las necesidades primordiales de los españoles.

Pérdidas por encima de las subvenciones

A pesar de contar con este colchón presupuestario y una pequeña parte sobrante del ejercicio anterior, el Centro Sefarad-Israel termina el ejercicio con pérdidas de más de un tercio del total de sus transferencias (300.497 euros). La ecuación es clara: ante una entidad pública improductiva, la solución para su mantenimiento es una deuda mayor y la imperiosa necesidad de transferencias más cuantiosas para el año siguiente. En otros términos: inflación del gasto.

El inexistente beneficio que obtiene el CSI de sus actividades queda patente al observar su Pasivo Corriente según el cual debe a corto plazo más de medio millón de euros (544.000 euros). La conclusión de la resolución publicada en el BOE parece evidente: “en las cuentas anuales del Centro Sefarad-Israel correspondientes al ejercicio 2012 representan en todos los aspectos significativos la imagen fiel del patrimonio, la situación financiera y los resultados de la entidad y contienen la información necesaria para su interpretación y comprensión adecuada, de conformidad con las normas y principios contables que son de aplicación, salvo por la incertidumbre de su viabilidad económica futura como consecuencia de los continuados déficits presupuestarios anuales y salvo por la incertidumbre del resultado final de la deuda de 127.500 euros relacionada con el convenio celebrado con Tempora S.A.”. 

Fundaciones que devoran presupuestos

En febrero de este curso, extraconfidencial.com alertaba sobre una situación similar. La Fundación Pluralismo y Convivencia, financiada por el Gobierno Central, se gastaba en 2011 un total de 4,3 millones de euros en la adaptación de cementerios, “para el enterramiento de judíos y musulmanes”, el arreglo y construcción de mezquitas, o la edición de libros de texto en lengua musulmana o de educación evangélica. Todas estas actividades son importantes para la comunidad española que profesa otras religiones -y también para la población cristiana- pero que están lejos de permanecer al grupo de primeras necesidades básicas.

Para estos fines alternativos de la cultura nacional, el Gobierno destina casi un millón de euros al año que parece, a todas luces, excesivo, sobre todo al comprobar la nula rentabilidad de esta clase de organizaciones. Auténticos elefantes blancos que siguen comiendo de las arcas del erario público, mientras la educación o la sanidad públicas sufren bestiales recortes.