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El Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid dictamina que la organización de Luis Pineda no tiene legitimidad para representar a consumidores

El espejismo AUSBANC se viene abajo

Noviembre 8, 2012
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Nuevo golpe a Luis Pineda Salido y su negocio AUSBANC. En el mes de julio una sentencia del juzgado de Primera Instancia nº 3 de Cáceres desestimaba una demanda interpuesta por AUSBANC en la que pretendía defender los intereses de usuarios distintos de sus asociados en una demanda contra Telefónica al estar expulsada del Libro de Registro del Instituto Nacional de Consumo, tras un expediente sancionador, y que terminó confirmando la Audiencia Nacional. Ahora, en un Auto demoledor de hace sólo unos días, el Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid desactiva definitivamente a AUSBANC al privarla de toda legitimidad activa ad processum para representar a consumidores ni usuarios en procesos contra empresas. Un derecho, el de constituirse como parte, reservado únicamente a las Asociaciones de Consumidores legitimadas como tales, cosa que AUSBANC, no es desde hace más de siete años.
 
Ánimo de lucro y mucho más
 
Aunque AUSBANC fue expulsada del Registro de Asociaciones de Consumidores en 2005, la historia de la exclusión comienza en 2002, cuando Pineda idea la forma de seguir viviendo de la publicidad de bancos y empresas por un lado y de defender a los consumidores por otro ¿La forma? Dividir AUSBANC en dos, por un lado AUSBANC Empresas que edita sus principales revistas donde se publicitan muchos bancos y por otro lado AUSBANC Consumo que supuestamente “sin ánimo de lucro” defiende a los consumidores afectados incluso por las empresas que ponen anuncios, la mano derecha pegándose con la izquierda. Pero no sólo eso, al estar en el Libro de Registro, AUSBANC Consumo recibía una tercera vía, las subvenciones, vía de ingresos que continúa actualmente ya no por el Estado, pero si a través de Comunidades Autónomas.
 
Pues bien, aunque seguramente podía haberse esgrimido razones tan obvias como facturaciones y negocios cruzados, AUSBANC fue expulsada del Libro de Registro por otra causa más simple, y es que había separado todas las publicaciones menos una, Justicia y Derecho, la cual continúo captando anunciantes. Pero lejos de rectificar, Pineda ha continuado con sus prácticas en los que combina la presunta defensa de los consumidores se mezclaba con peticiones de publicidad y represalias implacables contra los que no pagaban, y todo ello mientras sigue negando su expulsión. Tan sólo un último ejemplo, en febrero de 2012 Pineda consideraba a los nuevos ejecutivos de Novagalicia Banco, José María Castellano y César González Bueno como “gestores de prestigio” y apoyaban el proyecto para la entidad gallega, nueve meses después, ha iniciado una campaña de acoso y derribo, especialmente contra su marca Evo Banco. Seguro que echa de menos cuando Caixa Galicia (parte de la fusión de Novagalicia Banco) se publicitaba en sus revistas, incluso cuando vendía participaciones preferentes a sus clientes.
 
Esta sentencia dispara a AUSBANC y a Pineda en su mismo eje, en plena línea de flotación, pues privados de todas las opciones de personarse en los conflictos jurídicos de las empresas, no les queda mucho más que hacer que lanzar convocatorias ante los medios, que cada vez más hastiados y con una repercusión casi nula. En definitiva, una noticia tan positiva para consumidores, usuarios y compañías, como nefasta para Pineda y su tinglado, que ven desvanecerse la aurora boreal de la que han vivido –como corregidores- hasta este momento.