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La aristócrata cree que ha sido la venezolana la que ha contado su romance con Víctor

El enfado de Eugenia Martínez de Irujo con Ivonne Reyes

Junio 10, 2009

Después de romper con Gonzalo Miró, que no mantiene contacto con la pequeña Cayetana, parece que Eugenia ha iniciado una relación con el ex de Ivonne Reyes. Parece que la aristócrata cree que fue ella la que filtró la noticia de su idilio.

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Tiene la mosca detrás de la oreja, quizás porque los dimes y diretes han acompañado su romance desde que se desperezó hace ya algunos años. El día en el que Eugenia Martínez de Irujo decidió poner el punto final a su relación con el presentador Gonzalo Miró más de uno se relamió en silencio. Insisten en que hacía semanas que personas cercanas al entorno del hijo de la cineasta Pilar Miró le habían hablado acerca de los rumores que paseaban por diversas redacciones de televisión y prensa escrita. A pesar de que siempre se han mantenido alejados de polémicas, la suya no ha sido una ruptura amistosa. Tanto es así que estos días el fornido presentador anda un poco malhumorado porque, ni siquiera, puede reencontrarse con la pequeña Cayetana, con la que guardaba una excelente relación. Todo parece indicar que Eugenia no está por la labor, y eso que es consciente de que Miró es una buena influencia para la adolescente. Sea como fuere, los amigos comunes que todavía les quedan intentan que la situación se recomponga con celeridad. A buen seguro que será el tiempo el que consiga cicatrizar las supurantes heridas de guerra. Y más ahora que la Duquesa de Montoro parece haber reencontrado el amor en brazos de Víctor, el aviador que antaño fue novio de la presentadora Ivonne Reyes. Me cuentan que Eugenia cree que fue la venezolana la que se encargó de escampar que su ex y la aristócrata estaban juntos. Por eso el mismo día en que el periodista Aurelio Manzano publicó en exclusiva, en Todoellas.com, un artículo sobre el nacimiento de la relación, Martínez de Irujo envió un mensaje de texto al piloto para exigirle una explicación convincente. Le pidió que amedrentara a esa Ivonne que ahora se hace la despistada cuando le preguntan en aeropuertos y estaciones de tren. Eugenia, que me confesó estar tomándose con sentido del humor todos los comentarios “es la única forma en la que ya puedo tratar estos temas”, no puede esconder el monumental cabreo que tiene con la explosiva damisela.  
 
Por Saúl Ortiz