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José Luis Sáez lleva tratando de echar a Pepu Hernández desde que ganó el oro en Japón

El ego del presidente de la Federación de Baloncesto pone en peligro la medalla olímpica

Mayo 28, 2008

José Luis Sáez, presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB) anunciará de inmediato la destitución del seleccionador español José Vicente Hernández, Pepu, argumentando la falta de dedicación del técnico al cargo. Es sólo una excusa para ejecutar algo que lleva tratando de hacer desde que España lograra el oro en el Mundial de Japón de 2006. Ni los éxitos deportivos, los mayores de la historia del baloncesto español, han sido suficientes para que Pepu nos lleve a la medalla olímpica.

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Bajo la certeza de que lo importante no es el técnico sino los jugadores, José Luis Sáez ejecutará por fin el plan que lleva meditando desde hace más de año y medio. Quien no conozca al personaje pensara que tendrá sus razones válidas y deportivas. Nada más lejos de la realidad. Quien le conoce sabe que es fruto de un ‘ataque de cuernos’. Los celos por no ser el centro de atención de los medios de comunicación, desviados hacia Pepu Hernández por los éxitos deportivos, son la verdadera razón.
A ‘Pepe’ Sáez le quitan la primera persona del singular y no sabe hablar. El ‘yo’ se antepone a cualquier frase. No hay nada que no sea gracias a él. Se puede afirmar que antes de Sáez el baloncesto español no existía. Ejerció de presidente de la FEB en el último mandato de Ernesto Segura de Luna, quien por la edad –octogenario- no podía con el día a día federativo, y en ese período se labró su acceso al cargo. Ganó las elecciones en 2004 sin oposición y recrudeció su guerra contra la ACB, la patronal de los clubes, a la que siempre ha considerado el enemigo a batir por el espacio de poder que ocupa y por haber sido la adalid en la lucha contra la Federación Internacional, la FIBA.
Obligado a convivir con el poder de los clubes, Sáez ha fortalecido sus propias ligas hasta el punto de dotarlas de ligas profesionales. Pero sin duda donde más se jacta de ser el artífice del boom del baloncesto nacional es con los éxitos de la selección. Por eso no soporta que sea Pepu el que se lleve los aplausos y está dispuesto a demostrar que el técnico es un mal menor, como decían antaño los jugadores, cambiándole por otro en tiempo récord y con la certeza de que los éxitos serán los mismos. Igual lleva razón y con Sergio Scariolo, Aito García Reneses o Luis Casimiro Palomo en Pekín España se sube al podio, pero wel riesgo es grande. Si no se gana medalla, la culpa será exclusivamente suya.

El quinto seleccionador de Sáez

Esta no es la primera vez que Sáez se carga un técnico a las puertas de un campeonato. Así hizo cuando cambió a Lolo Sainz por Javier Imbroda. Después, cuando el melillense se cansó y buscó en el Real Madrid un mejor destino, optó por el joven Moncho López, quien tuvo que dimitir también en vísperas de campeonato porque no aguantaba las humillaciones del ‘señorito andaluz’, aunque sea extremeño. Y entregó la selección al primero que estaba allí, Mario Pesquera, quien privó a la mejor generación de todos los tiempos de una medalla olímpica y otra europea por su falta de entidad como entrenador. Y así le llegó el turno a Pepu para guiar a España a su primer oro mundialista, y a la plata europea en Madrid hace un año.
El Eurobasket de Madrid ya se vivió con tensión, con malos ambientes y pese a ello se llegó a la final, que se perdió en la última jugada ante Rusia. Ah´ñi encontró Sáez el primer motivo para echar al madrileño.
Y lo raro es que haya durado tanto porque el presidente lleva comentando en sus corros de amigos que se lo va a cargar porque no se aguantan. Así hemos llegado a una reunión que debía celebrarse el pasado martes y que se celebró sin el seleccionador, que cinco días antes, cuando se le convocó, ya dijo que no podía acudir al tener un compromiso previo. “¿Qué yo te pago y tu no vienes cuando te llamo porque estás en otro sitio ganando dinero a costa del cargo que yo te doy?”, debió pensar Sáez en público en la mencionada reunión. Dicho y hecho, ya tenía excusa defendible en público. Si para el seleccionador lo primero no es la selección, sobra. José Luis Sáez ha llegado a hablar de que Pepu ha hecho “dejación de sus funciones” y ha insinuado que Pepu ha provocado con un “eso pregúntaselo a él, que maneja muy bien los tiempos y las palabras“. Y colorín colorado, a otro seleccionador me he cargado. Y van cinco. En noviembre hay elecciones federativas pero Pepe está tranquilo. En baloncesto no existe la oposición.