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El efecto del actor francés Depardieu –huyó a Rusia tras la subida de impuestos-, puede llegar de la mano de Pablo Iglesias que calcula recaudar 26.000 millones por este concepto, mientras ya son 210.000 los venezolanos “exiliados” en España

Junio 13, 2016
pablo iglesias 3

El 5 de enero de 2013, el presidente ruso, Vladimir Putin, entregaba al actor Gerard Depardieu su nuevo pasaporte ruso, después de que el intérprete francés decidiera abandonar su país por la nueva política de impuestos a las grandes fortunas impuesta por François Hollande. Depardieu renunció a su nacionalidad francesa y se mudó a Nechin, una localidad belga en la frontera con el país galo, conocida por ser residencia de las grandes fortunas francesas. En la misma ciudad reside, por ejemplo, la familia Mulliez, dueños entre otros de Auchan (empresa matriz de Alcampo), Decathlon, Leroy Merlin o Kiabi entre muchas otras empresas de distribución. Todo ello fue la respuesta de la decisión del Gobierno francés de aumentar hasta un 75% el impuesto a las grandes fortunas cuando en Rusia, apenas supone el 13% del total.

En España se puede avecinar un efecto similar pero multiplicado. En el programa de Unidos Podemos, adornado como catálogo de IKEA, se anticipan unas subidas de al menos 26.000 millones de euros en impuestos para los próximos cuatro años. Pero a diferencia de Francia, no sólo se centrarán en las grandes fortunas, sino que también se cebarán en las clases medias e incluso en las más modestas. Estos son los puntos clave de la subida de impuestos que propugna Pablo Iglesias:

En el IRPF:

– Elevar los tramos del impuesto sobre la renta, desde el 45% máximo actual hasta alcanzar el 55% para los que ganen más de 300.000 euros.

– Subida impositiva a las clases medias y bajas de la mano de una eliminación de todo tipo de deducciones como son: acabar con las desgravaciones por rendimiento de trabajo, las ventajas de la tributación conjunta (que se suelen acoger cuando uno de los dos cónyuges está desempleado), que la indemnización por despido tribute o que se acabe la deducción por la compra de vivienda habitual.

– Subir los tipos impositivos del ahorro (intereses de cuentas o depósitos, por ejemplo) para equipararlo a la tributación por trabajo.

Con todo ello, recaudará unos 9.000-11.000 millones, pero en el IRPF no queda la cosa. En el IVA, Pablo Iglesias promete bajar el de alimentos  y bebidas hasta el 4%, y reducir del 21% al 10% el de suministros básicos como el gas y la electricidad. Pero a cambio, sube el de muchos productos que considera “artículos de lujo” del 21% al 25%.

En el Impuesto sobre Sociedades, lo subiría en cinco puntos, para pasar del tipo actual del 25% al 30%.  No se olvida tampoco de los Impuestos Especiales, especialmente injustos para el ciudadano, ya que se paga por el consumo de productos con independencia de lo que gane el ciudadano, en este caso con un nuevo “impuesto verde” para los combustibles.

Y por último, quiere acabar con la libertad de las Comunidades Autónomas en elegir el tipo impositivo y las deducciones en los impuestos que gestiona. Para ello, unificará los tipos impositivos del Impuesto de Sucesiones, afectando especialmente a regiones como Madrid, donde Cristina Cifuentes sigue manteniendo bonificaciones que hace que el pago por las herencias a descendientes directos sea casi testimonial.

El pésimo ejemplo del Ayuntamiento de Madrid

Toda una declaración de intenciones que debería hacer temblar a todos los trabajadores  y empresarios más cuando hay ejemplos más que claros de pésima gestión. Este es el caso del Ayuntamiento de Madrid de Manuela Carmena donde los datos hablan por sí solos.  La Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) presidida por Juan Pablo Lázaro acaba de señalar lo atípico y preocupante que es que las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2016 muestren que la tasa de paro de la ciudad de Madrid sea del 17,1%, por encima de la media de la región, que es del 16,8%.

Madrid siempre se ha beneficiado de unas mayores tasas de empleo con respecto a zonas de la región, como el cinturón sur, densamente poblado. Pero desde el tercer trimestre de 2015, con Manuela Carmena ya en el poder, la situación ha dado un giro drástico.

No es el único problema. También existe una clara relación causa efecto entre desempleo y la desconfianza de inversores. Los problemas con Wanda por la remodelación del Edificio España han sido la punta del Iceberg comparado con la paralización de la Operación Chamartín. De hecho, en la reunión celebrada el pasado miércoles 8 de junio, el presidente de Renfe, Pablo Vázquez Vega, aseguró que la compañía está en unas instalaciones temporales y que “están valorando, ya que el proyecto no sale adelante, llevarse la sede central fuera de Madrid”. En la misma reunión, el presidente del BBVA, Francisco González dijo a la alcaldesa que “con estas decisiones unilaterales lo que está provocando es que los que quieran invertir en la ciudad estén en situación de estampida”.

El ejemplo de Venezuela

Por mucho que moleste al partido de Pablo Iglesias y a periodistas “amigos” como Antonio García Ferreras, Venezuela es un espejo en que mirarnos para no repetir errores. Tal y como ya informó Extraconfidencial.com en 2014, la fuga de profesionales y trabajadores cualificados en Venezuela se había incrementado de manera más que importante desde el año 2000 pero se ha disparado en estos dos últimos años. Así, sólo en España, se ha pasado de 54.000 venezolanos en el año 2000 a 160.000 exiliados en 2012, hasta superar en 2016 las 210.000 personas.

Y es que, aunque se autodenominen “socialdemócratas” o escondan su programa en forma de catálogo de muebles, si este se lee, no habría que comprar nada.