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Mientras la Familia Real daba el último adiós al Guardia Civil asesinado por ETA

El Duque de Lugo inicia a sus hijos en el tiro al plato

Diciembre 6, 2007
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La noticia del “cese temporal de la convivencia matrimonial” de los Duques de Lugo se ha convertido en lo más destacado del panorama informativo. Sin embargo, las últimas novedades acerca del matrimonio ocupan portadas y programas. Mientras la Familia Real se despedía de Raúl Centeno, el guardia civil asesinado por la banda terrorista ETA, Jaime de Marichalar iniciaba a sus dos pequeños en el apasionante mundo del tiro al plato. El aristócrata se llevó a sus hijos hasta una de las estaciones de tiro más cercanas a la ciudad de Madrid para disfrutar de una jornada en familia, al aire libre y sin demasiadas preocupaciones. Me cuentan que el aristócrata puso todo su interés en que el travieso Froilán hiciera diana en los platos de arcilla que ni siquiera conseguía visualizar con claridad debido a la velocidad con la que eran lanzados. El empresario pretende que sus vástagos conozcan nuevas formas de divertirse en su limitado tiempo de dispersión, desarrollando su interés por asuntos relacionados con la naturaleza. Pese a que pocos conocían el gusto de don Jaime por semejante disciplina, ésta es una afición arraigada en los sectores más conservadores de la sociedad española con la que algunos no sólo descargan tensiones, sino que se divierten como quienes navegan en alta mar. Sin embargo, resulta chocante que con tan sólo nueve y siete años, Froilán y Victoria Federica ya conozcan el mecanismo de una escopeta o, al menos, la hayan tenido en sus manos.
 
Es probable que haya quien considere que el momento tampoco es el más adecuado, sobre todo desde que el periodista Jaime Peñafiel asegurara en el exitoso ‘Está Pasando’ que doña Letizia Ortiz es aficionada a la caza mayor y menor: “No tiene una, sino dos escopetas, una de cañones paralelos y la otra de cañones verticales”. Afirmación que revolvió a más de un gremio anticaza y provocó un estruendo periodístico inaudito, sobre todo porque los ideales con los que se definía la propia Princesa de Asturias poco o nada tenían que ver con tamaña afición.

 
El Rey también tuvo problemas con las armas

Tal y como contó la periodista Pilar Eyre en su libro “Secretos y mentiras de la Familia Real”, el Rey Don Juan Carlos mató de un tiro en la cabeza a su hermano Alfonso. Un dramático suceso, que tuvo lugar en Estoril mientras un Juan Carlos ingenuo manejaba irresponsablemente una pistola. El accidente, que supuso uno de los momentos más complicados para nuestro monarca, será recordado in eternum. Al igual que las informaciones en las que se aseguraba que don Juan Carlos mató a un oso previamente emborrachado.
 

Por Saúl Ortiz