Menú Portada
La tonadillera fue a recoger el documento de identidad y el pasaporte de su hija a una Comisaría

El DNI de la hija de Isabel Pantoja

Septiembre 9, 2008

Desde hace varios días la tonadillera Isabel Pantoja está en el ojo del huracán por haber ido a una comisaría a “por el DNI de mi hija”. Una visita que ha levantado una incomprendible polvareda.

pq_586_isabelpantoja.jpg

Haga lo que haga, Isabel Pantoja siempre parecerá impertinente ante los ojos de quienes la miran con cierto desdén. Resulta ciertamente desconcertante que todos sus movimientos, incluso aquellos que se realizan dentro de la cotidianeidad, sean analizados minuciosamente en el coso rosa. Desde hace días se especula, en diversos medios de comunicación, sobre la visita que la tonadillera realizó a una comisaría malagueña. Dicen que perdió los nervios porque no quiso responder a una reportera asfáltica  que le preguntó sobre su presencia en ese lugar. Dicen que se rebotó porque los policías no quisieron escoltarla a su salida. No se le pasa ni una, ni siquiera cuando lo que tiene entre manos es un asunto privado. Pese a que algunos han llegado a insinuar que Pantoja se desplazó hasta el lugar para firmar un rutinario control policial, lo cierto es que aquella jornada, como siempre, Isabel actuó como madre: “Fui sólo a por el DNI y el pasaporte de mi hija”, me dijo mientras conversábamos a través del teléfono. Nada más. No hay cabida para el runrún ni el desaire. No hay lugar para las cavilaciones.
 
Sorprende tamaña agitación mediática, sobre todo porque Pantoja es una de esas mujeres que ya no siente ni padece ante las presencia de los periodistas. Se ha acostumbrado a vivir con la incertidumbre del qué dirán. Es fuerte y ha desarrollado una capacidad de aguante ciertamente admirable en un momento en el que todo se critica: cuando habla, porque se lucra; cuando calla, porque destila soberbia y altivez. Nunca llueve a gusto de todos, aunque ya está preparada una entrevista iluminadora que la revista Hola! publicará a todo color. Un acertado reportaje que gusta y enamora.
 
El despiadado libro de Mila Ximenez
 
La publicación del libro de la periodista Mila Ximénez, “¿Gitana, tú me quieres?”, ha provocado un aluvión de especulaciones y comentarios que insisten en que a Ximénez le falta valentía y coherencia. Escudándose en una novela en la que, según la autora, los personajes nada tienen que ver con la realidad, lo cierto es que Mila habla, casi clandestinamente, de Isabel Pantoja, Julián Muñoz y Maite Zaldivar. Sigue mercadeando, de forma vil y canalla, con la vida de una tonadillera que le ha ganado múltiples batallas judiciales. Parece casi tomadura de pelo que sus constantes provocaciones sigan siendo aplaudidas. Quizás debería haber sido más sincera, directa y arriesgar a dar nombres completos. Acaso tiene miedo al peso de la ley, y prefiere tirar la piedra y esconder la mano. Lo suyo parece chismorreo de peluquería, sin argumento ni fundamento. Con plumas y cacareando, Mila. Al menos, en este nuevo libro no ha recurrido a otras personas para que se lo escribieran. Qué cruz.
 
Por Saúl Ortiz